28.9.10

¡¡PARALIZAR ESPAÑA!!

Los recortes brutales a los derechos de los trabajadores españoles en las últimas medidas represivas del gobierno deben tener su justa respuesta.
 Ante semejantes ataques los trabajadores deben emplear todos los medios a su alcance. La huelga es un derecho regulado y garantizado por la Constitución. Pero ejercer el derecho de huelga con los preavisos preceptivos y con el cumplimiento de los servicios mínimos disminuye, elimina, la fuerza de los trabajadores.

Por tanto, ni preaviso ni servicios mínimos ni esquiroles de repuesto que aborten las reivindicaciones justas de los trabajadores. Paralizar Madrid entero aunque ello implique consecuencias para el resto de los madrileños. Paralizar España para ver si así los españoles se sacuden la insolidaridad, el aburguesamiento y la modorra del sistema opresor capitalista.

Para lograrlo hay que atacar al sistema donde más le duela: en el bolsillo. Bancos de donde retiremos nuestros ahorros, paralización total sectorial y rotatoria, por turnos, hasta que el sistema reviente.

Desde aquí animo a secundar una inmensa Huelga General. Mejor aún. Una Huelga por sectores que paralice España no un día. No sólo una jornada. Sino durante meses si es preciso.

Despojar a los trabajadores de sus derechos no debemos permitirlo nunca. Si se quiere combatir la crisis que se comience por:

1. Eliminación de las millonarias subvenciones a partidos políticos y los sindicatos sucursales de los mismos, así como de las organizaciones patronales.
2. Eliminación de todos los cargos públicos de libre designación, es decir, a dedo.
3. Reducción de los ingresos de todos los Altos cargos públicos, incluido el propio gobierno, a no más del triple del salario mínimo interprofesional.

4. Supresión de la monarquía y toda su casta de adláteres chupatintas.

5. Desaparición de todos los escenarios de guerra donde a España y su Ejército no se les ha perdido nada.
6. Eliminación de todas las subvenciones a ONG,s de dudosa actividad y/o utilidad social y de su nula aportación a la ciudadanía española y sus muy diversas problemáticas, incluida, si fuera preciso, las de la propia Iglesia Católica, así como eliminando la casilla de la misma de la declaración del IRPF. En buena lógica es normal que a cada confesión religiosa la mantengan sus feligreses mediante sus propios medios.

7. Nacionalización del crédito y de los demás servicios financieros.

8. Eliminación de la multiplicidad de funciones reiteradas que supone todo nuestro tejido autonómico sustituyéndolo, en las comunidades de reconocida lealtad y compromiso patriótico, por responsables únicos en el ámbito exclusivo de las competencias señaladas por la Constitución.

9. Profundización en al ámbito de autogobierno de los municipios y su correspondiente eliminación de los responsables de cada área a niveles autonómico y nacional.

10. Nacionalización de los servicios sanitarios, los farmaceúticos, los transportes públicos, las compañías de telecomunicaciones, y los demás grandes servicios públicos.

11. Expropiación de los grandes terratenientes latifundistas, mediante una profunda reforma agraria, sustituyendo su propiedad por la comunal, cooperativa, sindical, social e individual en la cual el agricultor sea propietario de la tierra que trabaja.

12. Fomento de una economía social, donde los trabajadores sean partícipes del beneficio de las empresas en las que producen, mediante su acceso a la propiedad de las mismas.

13. Tributación de las sociedades de inversiones de capital variable al máximo tipo permitido mientras se regula su desaparición.

14. Eliminación del fraude fiscal y de todos los paraísos fiscales según la promesa que realizó el G-20 hace dos años.


En resumen, desmontar el capitalismo salvaje y sustituirlo por una economía social de cooperativismo y autogestión.
Todos somos trabajadores y hemos de luchar juntos en la defensa de nuestros derechos. En caso contrario nos veremos recitando el famoso poema de Martin Niemöller, pero trasladado a los sectores de productividad:

Primero vinieron a por los comunistas,

Y yo no hablé porque no era comunista.

Después vinieron a por los judíos,

Y yo no hablé porque no era judío.

Después vinieron a por los católicos,

Y yo no hablé porque era protestante.
Después vinieron a por mí,
Y para entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mí.


De MArio Benedetti -
Mientras pasa la estrella fugaz
acopio en este deseo instantáneo,
montones de deseos son los prioritarios.

Por ejemplo que el dolor no me apague la rabia,
que la alegría no desarme mi amor,
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares, caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado.

Que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad,
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución.

27.9.10

Homenaje a los Sindicatos (Extraído de Kaosenlared.net)


¡Compañeros! Hoy os toca a vosotros, los que tanto habéis dado.
Uno más Hoy tendréis que escuchar unas palabras que os hemos bordado para vosotros en agradecimiento por todo lo que habéis aportado en el pasado y por todo lo que, estamos seguros, aportaréis en el futuro.

No nos estamos refiriendo a esa interminable lista de siglas, algunas ya desaparecidas, ¡no! Nos estamos refiriendo a los grandes sindicatos, a los interlocutores válidos, a los sindicatos históricos, y más concretamente a sus élites, a sus dirigentes, a sus líderes… A esos hombres y mujeres, pero sobre todo a los hombres, que hace veinte años, despreciando un suelducho miserable, abandonaron el tajo, el taller, la cadena de montaje, la enseñanza, la oficina; abandonaron, en fin, el trabajo. Y todo eso ¿Para qué? Para dedicarse por entero con abnegada entrega y fidelidad a su clase, “la clase obrera”. Para dirigir y defender al proletariado de la garra del insaciable opresor y explotador capitalista. En fin, para cambiar el mundo. Para cambiarnos la vida.

Sabemos que os cuesta recibir estos merecidos elogios, pues sois portadores de ese natural, sencillo y humilde, propio de los grandes sabios. Os debemos pedir, sin embargo, que escuchéis, aunque sólo sea por esta vez, sin ruborizaros. ¡Es necesario compañeros!

Vosotros, líderes sindicales, luz y guía, estrella y timón, diana de los despertares de la conciencia de clase, desde vuestros despachos humildemente enmoquetados, desde vuestros incómodos asientos reclinables, desde vuestro irrespirable mundo de aire acondicionado e imprescindibles salas de reuniones tripartitas, firmáis convenios sectoriales, planificáis movilizaciones y paralizaciones, convocáis huelgas y manifestaciones.

¡Cuantas gestas compañeros! Con que habilidad y maestría torera habéis conducido el proletariado durante la transición, qué firmeza en la firma del Pacto de la Moncloa, el Pacto Social, el Pacto de Toledo, el Estatuto de los Trabajadores y otros tantos etcéteras.

Y que decir de esa clarividencia, de esa visión de futuro, cuando en los estertores del proletariado industrial supisteis mejor que nadie hacer la reconversión sindical, creando empresas de formación, de construcción, de servicios, o­nGs, inmobiliarias, agencias de viaje… Aprovechando los miles y miles de millones que arrancáis al Estado, a los fondos de cohesión europeos, y todo eso, en vuestro propio beneficio, que es el de todos.

Mienten los que dicen que estáis vendidos a la patronal. Mienten esos sectores pretendidamente críticos que dicen que os ha comprado el Estado. Se equivocan los que dicen que el sindicalismo responsable no tiene futuro. Y como ejemplo para desmontar esos discursos trasnochados y faltos de visión histórica, basta un botón. La lucha sin cuartel que las grandes centrales estáis llevando contra esta gran crisis mundial convocando otra gran Huelga General.
Estamos convencidos que esta lucha será otro profundo éxito de los grandes sindicatos, a pesar del la cerrazón de los empresarios, banqueros, el gobierno y una parte de los trabajadores “insolidarios”.

Nosotros ¡compañeros! Somos las excluidas, los parados, las precarias, los eventuales, los repartidores de pizza, las inmigrantes, los embuzonadores de publicidad, los trabajadores, las sin papeles, los que no trabajamos por que no podemos, las que trabajamos en lo que podemos, los que no trabajamos por que no sabemos, ni podemos, ni queremos; nosotros somos los descamisados modelo del siglo XXI.

Nosotros no estamos muy preocupados por nuestro futuro, porque tenemos la certeza de que nuestros grandes líderes velan por él, porque tenemos la certeza de que con esta Huelga General alcanzaremos el bienestar y la prosperidad.

No os queremos robar más vuestro precioso tiempo. Concluimos este sencillo y sincero homenaje.

Gracias por haber cambiado el mundo. Gracias por habernos cambiado la vida.

Larga vida a los grandes líderes de los grandes sindicatos, que con tanta firmeza, honestidad, valentía y eficacia ha conducido a la clase obrera de este país de victoria en victoria hasta su desaparición total.

Es todo, compañeros, muchas gracias.

16.9.10

Expediente Goirizelaia

La semana pasada tuve que "acercarme" de nuevo a Bilbao para asistir a una vista en la Sala de lo Contencioso-Administrativo por el expediente que el Colegio de Abogados de Vizcaya y, después, el Consejo Vasco de la Abogacía me abrieron a instancias de la abogada filoetarra Jone Goirizelaia.

Mi ilustre "compañera", amiga y defensora de quienes asesinaron a mi padre, pretende que se me imponga una sanción de varios días de inhabilitación para el ejercicio de mi profesión, sanción que, antes de mis recursos, comenzó por tres meses de suspensión de la abogacía. 

Para un trámite de no más de 10 minutos, un compañero, camarada y, sin embargo, amigo, me acompañó desde Madrid y ejerció mi representación en la referida vista: Nacho Toledano.

Como hube de coordinarme previamente con él y como quiera que, en mi línea, había vuelto a perder mi teléfono móvil, le dejé correos en su email y comentarios en los blog que frecuenta, con el objeto de localizarle cuanto antes. En uno de esos blogs, un eunuco castrado dejó el siguiente comentario a colación de un "localízame urgente", o algo así: "Vaya par de tarados...Dios los crea".

Mientras el/la "camarada" anónim@ dejaba tal canallada, Nacho y yo nos metimos 1000 kilómetros p´al cuerpo y varias horas por las calles y pasillos de los juzgados bilbaínos jugándonos el pellejo y la libertad de ejercer mi profesión.

Es lo que queda de ese mundillo despreciable de "camaradas" que proviene de cámara, o camarilla. Múltiples pleitos donde saqué absueltos a mis defendidos o donde, junto a Nacho, gané el derecho al uso del nombre de "La Falange"...para nada. Querellas criminales contra la pasma toledana, en nombre de esa "Falange", y el abandono frente a las querellas que la Perrera Mnicipal interpuso contra mí por ser el titular de aquéllas otras. Nada nuevo bajo el sol al que ninguno de los frikifachas miró jamás de cara.

Ahora todo son insultos y menosprecios. A mí por un lado y a Nacho Toledano por otro. Mas unidos ambos, junto a muchos otros, por la auténtica y genuina Causa, seremos en breve un Bloque.