29.7.10

Prohibidas las corridas en Cataluña

En tiempos de Franco quienes tenían interés en ver películas porno, se veían en la obligación de cruzar la frontera y acudir a Francia a presenciarlo, porque aquí, en España, estaba prohibido.

Ahora no es preciso cruzar la frontera para eso, mas sí para vivir en paz. En España, y eso incluye Cataluña, se prohíbe hablar, y aprender y escribir la lengua oficial española en varias de sus comunidades, bajo pena de fuerte sanción administrativa. Se prohibe la exhibición de banderas nacionales en los balcones oficiales de los ayuntamientos españoles, y eso incluye Cataluña. Y, siempre que se puede, se evita y se sanciona, y se persigue su exhibición pública en cualquier lugar de Cataluña. Se quieren eliminar las muñecas flamencas, y luego vendrá el flamenco y todo lo demás que suene o huela a raíces españolas e históricas. 

En el resto de España, mientras, se prohíbe conducir a más de 120, 90, 60, 50  kilómetros por hora, o menos, en según que vías. Velocidades en vigor hace cerca de un siglo cuando las carreteras eran apenas caminos de cabras y los vehículos, bicicletas grandes con un pequeño motorcillo. Hoy día, casi cualquier vehículo alcanza los 180 kilómetros por hora, y muchos de ellos los 200 o más sin suponer ningún esfuerzo para su motor, y lo hacen sobre carreteras amplias, firmes, sólidas y de dos, tres o cuatro carriles. Pero las velocidades máximas, bajo sanciones desproporcionadas y despojamiento del permiso de conducir, son las que he mencionado más arriba.

Se prohíbe fumar. En una sociedad en la que, los de mi quinta, nos criamos con la imagen de nuestros padres con el pitillo en la boca todo el día y nuestros máximos referentes cinematográficos haciendo gala y exhibición de la hombría en unos casos, y la feminidad en otros que tal "hábito" suponía. Campañas multimillonarísimas de publicidad para convencer explícita o implícitamente de lo chulo que es el fumar y para generar beneficios desorbitantes que el Estado asume en la mitad de los ingresos de la venta del tabaco para ,ahora, que se siguen llevando buena parte del beneficio, prohibirlo en casi todas partes. 

Esta prohibido conducir sin cinturón, circular en moto sin casco -cuando es exlusivamente la propia seguridad la que está en juego-, hablar por el móvil en el coche -como si no se distrajera uno igual hablando mediante el manos libres-. Y beber. Y  leer, difundir, editar o escribir determinadas cosas. Esta prohibido pensar, en general, y de una forma que cuestione el sistema partitocrático, en particular. Incluso, en España, ¡ES DELITO!porque el Estado de las libertades no es sino EL ESTADO DE LA REPRESIÓN. 

Quienes me conocen saben que no soy especialmente aficionado a las Corridas de Toros. Hace unas semanas me invitaron unos amigos míos y, al atravesar el patio inferior de la plaza, todos ellos firmaron a favor de conservar la Fiesta Nacional. Yo no firmé. Pero respeto por encima de todas las cosas LA LIBERTAD. 

Los Toros, además de una Fiesta Nacional, que es lo que molesta en realidad, es un negocio que da de comer a miles de personas. Ninguna abandonará tal negocio sino que lo trasladará al resto de España provocándose con ello que los aficionados taurinos atraviesen los límites de Cataluña -cada vez más parecidos a una frontera por medio de los peajes- para disfrutar de su afición y su negocio. Como antes con el porno.

Casualmente quienes han apoyado LA PROHIBICIÓN de los Toros en Cataluña, son los mismos que han excluído de la misma la tortura que supone la fiesta de los correbous. En los municipios de las tierras del Ebro las celebraciones con toros son una tradición centenaria que ningún partido político, especialmente los nacionalistas catalanes, se atreve a cuestionar. Los correbous [corretoros, en traducción literal del catalán] son los encierros propios de las fiestas mayores en las localidades de la zona. En ellos, los animales son cercados y más o menos maltratados según el lugar, la tradición -en algunos pueblos se le ponen bolas de fuego en los cuernos- o las ocurrencias improvisadas de los jóvenes armados con palos y barrotes durante las fiestas.

Los políticos asumen que prohibirlos supondría un coste político impagable. Por ello desde el inicio del debate aseguraron a las bases locales que la prohibición a las corridas iría de la mano de una norma que blindaría a los encierros con una ley específica. El argumento consensuado es que a estos toros locales no se les da muerte...(ELPAÍS.COM)

No se les da muerte ante el público. Se hace mediante una descarga eléctrica en los correspondientes campos de exterminio

Son los mismos que apoyan la ley del aborto, y lo desean libre y gratuito, porque maltratar un animal, según quién lo haga y dónde, está bien o hay que prohibirlo. Pero el asesinato de bebés inocentes e indefensos en el seno materno hay que promocionarlo en cualquier lugar.

Son estos "progresistas" de palo, los que prohibirían de nuevo el alcohol, ya intentan prohibir el tabaco y prohiben el consumo de drogas del que se financian gobiernos y estados sobre la sangre de miles de hombres y mujeres inocentes y míseros, por su empecinamiento de no legalizarlo.

El toro y su final, a quienes han conseguido prohibir la fiesta, les importa un carajo. Sólo tratan de manipular, una vez más, a su antojo,  a las multitudes que les jalean mientra torturan a los mismos en los encierros y los  correbous, que después serán exterminados con una descarga eléctrica.

Hago mías las célebres palabras de Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que dices (o haces), pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo."

Frente a la HIPOCRESÍA Y la REPRESIÓN, yo abogo por la LIBERTAD.

22.7.10

JOSÉ ANTONIO NO ERA AZUL SINO ROJO (por Ceferino L. Maestú)

(Posted by hispaniainfo en 19/07/2010)

José Antonio Primo de Rivera se metió en política para defender a su padre. No estaba de acuerdo con la Dictadura, pero sí sabía de la honrada voluntad de su gobernación. Y dio la cara por él.
La confusa coalición de los de la Unión Patriótica, del “paz, paz y siempre paz”, de su lema, y de los monárquicos amigos del Marqués de Estella, atraparon al joven abogado en un movimiento de opinión.

Confiaban en que fuera la continuación de su padre, el restablecedor de la monarquía, un líder de la derecha. En su Falange inicial, y después, los hubo de todos los colores.

Pero, pensando por su cuenta, llegó a donde nadie pudo pensar. Y los monárquicos del Marqués de la Eliseda, los fascistas del Ansaldo, los nazis, le abandonarían o tendría que echarlos.

¿A dónde quería ir? Los problemas estaban a la vista: La unidad de España y la grave crisis social de signo revolucionario. La supervivencia de cuanto de valor se había heredado, estaba, como ahora, a punto de perderse.

Y leyó, buscó, habló; trató de acordar, de concertar ideas con voluntades. Su evolución personal, desde el discurso de la comedia, aun no había suficientemente estudiado y comprendido. En poco más de tres años recorrió un largo camino que tuvo que asombrar.

Porque José Antonio da la impresión de que, ante la posibilidad de un Frente Popular de izquierdas, que no hacían ascos al partido de la URSS, su propósito fue el de llegar a un movimiento, también de izquierdas, que asumiesen la Revolución que España necesitaba, marginando a los estalinistas antidemocráticos, que estaban próximos a un enfrentamiento radical de los españoles.

Indalecio prieto, que se interesó por los papeles que quedaron en la celda carcelaria de Alicante, declaró por escrito en México que estuvo a punto de ser convencido por José Antonio, como Ángel Pestaña, antiguo secretario general de la C.N.T.

La Falange de José Antonio era la de Manuel Mateo, Matorras, Pérez Solís, Orellana, Olcina, Salaya, Moldes, García Vara, Durruti (hermano del anarco-sindicalista) y muchos más. Y no estaban allí porque José Antonio fuera de derechas, reaccionario, monárquico, sino porque aquel hombre era ya quien proclamaba una profunda revolución basada no en el simple anticomunismo sino en la socialización del sistema financiero y la supresión del régimen capitalista del asalariado en la empresa, para sustituirlo por el de asociación.

Y este José Antonio final no apoyó la participación de sus seguidores en la sublevación del 18 de Julio. ¿Cómo fue posible que cien mil voluntarios lucharan en las filas de Franco que no contaba con más ejército que el de Marruecos? ¿Cómo fue posible que los camisas azules se dejaran utilizar? Habría que preguntárselo a Don Raimundo y a Don Ramón pero ya no pueden hablar.

El 24 de Junio de 1936, el Jefe Nacional de la Falange, desde la cárcel de Alicante, había dado unas instrucciones bien claras:

“Un día sí y otro no, los jefes provinciales reciben visitas misteriosas de los conspiradores de las derechas con una pregunta entre los labios. ¿Podrían ustedes darnos tantos hombres?
Todo jefe provincial de las JONS, de centuria o de escuadra, a quién se le haga semejante pregunta, debe contestarles, por lo menos, volviendo la espalda a quien la formula. Si antes de volver la espalda le escupe en el rostro, no hará ninguna cosa de más”.

A José Antonio lo fusiló en alicante un pelotón de milicianos de PCE. Franco es probable que lo hubiera asesinado también.

A Hedilla le condenaron a dos penas de muerte por ser leal a la Falange de José Antonio y a Pedro Durruti lo fusilaron por predicar la revolución que José Antonio quiso hacer.

La Falange de Franco solo se quedó con el azul obrero, robada al José Antonio que quiso ser. Y así le fue.

14.7.10

Tres malnacidos asesinan a un hombre en Barcelona, delante de su mujer y su hija de 8 años

Nuevo crimen xenofóbico en España (Fuente: El universo)
BARCELONA, España

El ecuatoriano Carlos Gustavo Bueno junto a su esposa, Luz María Aráuz, también ecuatoriana.

Carlos Gustavo Bueno, ecuatoriano de 34 años, murió a causa de los golpes recibidos por tres individuos, todos ellos españoles, en la localidad catalana Cornellà de Llobregat, cerca de Barcelona (norte de España), informó ayer el diario catalán El Periódico en su edición digital http://www.elperiodico.com.es/.

El ecuatoriano estaba junto a su hija de 8 años de edad, cuando fue agredido.
 
El hecho se produjo la noche del sábado pasado, cuando la víctima, Carlos Gustavo Bueno, fue brutalmente golpeada por tres hombres, identificados como Jorge M., de 36 años y vecino de Sant Boi; Juan José M., de 34, y Jorge M., de 36, los dos últimos vecinos de la localidad donde ocurrieron los hechos, relató el diario.
 
Fuentes de los Mossos d’Esquadra (guardias) señalaron que la víctima no conocía a sus agresores y que la pelea se desató a raíz de un incidente que no precisaron.

No obstante, habitantes de la avenida de Sant Ildefons, donde ocurrió la pelea, señalaron que se trató de una agresión racista, pues los autores de la paliza le gritaron en varias ocasiones al ecuatoriano: “Sudaca de mierda”, reseñó la nota.

Versiones
Existen versiones contradictorias sobre el origen de la agresión al ecuatoriano.

El Periódico relató que “testigos explicaron que el incidente que motivó la agresión fue que la víctima se había puesto a orinar en un parque donde había niños”. Otros testigos negaron esa versión e insistieron en que la agresión tuvo exclusivamente motivaciones racistas y xenofóbicas.
 
En lo que sí coincidieron los testigos es en que la víctima recibió muchos golpes y que incluso, cuando estaba inconsciente en el suelo, los agresores lo remataron dándole una patada en la cabeza”, anotó El Periódico.

Gravemente herido, el ecuatoriano fue trasladado de urgencia a un hospital, donde murió a las pocas horas por los múltiples traumatismos que presentaba.

Según una reseña que Ecuavisa presentó ayer en su noticiario del mediodía, cuando Bueno fue trasladado de urgencia al hospital, estaba en estado de coma.

Según el diario, los tres presuntos autores del crimen fueron detenidos a las pocas horas por los Mossos d’Esquadra y agentes de la Policía local de Cornellà.

Identificados como sospechosos pasaron ayer a disposición judicial, acusados de ser los presuntos autores de un delito de homicidio.
 
Luz María Aráuz, esposa del fallecido, señaló que su pequeña hija de 8 años se encuentra traumatizada emocionalmente debido a que fue testigo presencial del mortal ataque sufrido por su progenitor.

12.7.10

La invención del separatismo catalán

La organización cultural separatista Òmnium Cultural convocó el pasado sábado a la Cataluña separatista a manifestarse contra el Estatut y contó, para ello, con el apoyo de un millar de entidades, como las universidades, los sindicatos y las patronales catalanas, el FC Barcelona y partidos como PSC, CiU, ERC e ICV-EUiA e incluso instituciones como el monasterio de Montserrat.

Según el sistema Lynce -mediante recuento individualizado de personas y extraordinaria verosimilitud-, cincuenta y seis mil personas se manifestaron, en Barcelona, contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut.

Los operarios de Lynce no cuentan sino que calculan mediante el procedimiento de suponer un número determinado de personas por metro cuadrado a partir de una imagen cenital de altísima resolución lograda desde un globo cautivo y completada con muchas otras cámaras instaladas en diversos puntos del recorrido. De ese modo, la muchedumbre, al aplicársele el programa informático de recuento, queda cubierta de capas de números. Cuando la imagen se va acercando, el espectador observa cómo los números que cubren la imagen corresponden exactamente a un manifestante y sólo a uno de ellos. El programa ha identificado casi 56.000 personas y desde el primero hasta el último de los manifestantes lleva su propio y exclusivo número. (Agencia EFE)
Al margen del desorbitado baile de números de manifestantes reales, cincuenta y seis mil personas son muchas personas. Pero no era toda Cataluña. Ni se acerca, ni por asomo, a su mayoría.


El gobierno de Cataluña y sus medios afines nos quieren hacer creer que eso era Cataluña y que por tanto tienen derecho a decidir lo que son. Y que si quieren ser nación, pues lo son, y si Napoleón Bonaparte, pues otro tanto.

Soy de la opinión de que, si las personas y las situaciones cambian ¿por qué no van a cambiar las condiciones y los marcos que cada diversa generación quiera darse en cada momento dado? Es una realidad histórica irrefutable que Cataluña no fue jamás nación pero ¿por qué si ahora se lo propone no podría serlo?

En primer lugar porque lo prohibe nuestra Constitución que proclama que "se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles". Pero ¿es esto definitivo? En puridad, esta declaración impone, cuando menos, un determinado cauce procesal que es el de reformar la Constitución previamente a cualquier tipo de modificación de sus contenidos. Y después habría que ver qué es lo que en realidad decide el pueblo de Cataluña en un referéndum con un mínimo porcentaje de participación para que lo votado pudiera tenerse siquiera en consideración

El respaldo al conocido referéndum catalanista lo dieron el 73,9% de los votantes catalanes pero la participación popular no llegó siquiera el 50% que hubiera sido de esperar. Considerando que Cataluña tiene una población aproximada de ocho millones de personas y que el 55% de ellas no votó en esta consulta popular, llegaremos a la conclusión de que el referido Estatut salió adelante con una cifra inferior a los 3 millones de ciudadanos. En resumen, a cinco millones de ciudadanos catalanes la cuestión de su independencia del resto de España se la trae floja.

Cincuenta y seis mil personas son muchas personas pero, mientras ellas se manifestaban con todo tipo de consignas desafiantes e independentistas, siete millones novecientas cuarenta y seis mil ciudadanos pasaban del separatismo olímpicamente.

Los políticos necesitan inventarse problemas y necesidades que los ciudadanos, la mayoría de las veces, no tenemos ni por asomo. La cuestión de la independencia de España no ocupa lugar alguno en la lista de los problemas reales de los catalanes a cuya mayoría, ya lo hemos visto, es un asunto que le resbala.

Y como de muestra bien vale un botón, mientras el FC Barcelona daba su apoyo a esa manifestación, la Roja, compuesta en un 80% por los jugadores del Barça, se dejaban la piel y el alma en conseguir para España su primer título mundial. Lo cual revela que no es el Barça, sino los políticos que tratan de mangonearlo,  quien dio su apoyo a la manifestación del sábado.

Mientras 56.000 personas se manifestaban el sábado contra España, en Barcelona, al día siguiente, tan sólo al día siguiente, alrededor de 75.000 personas presenciaron la final en la avenida María Cristina y expresaron luego su alegría con aplausos y vítores tras proclamarse España campeona.

Millones de ciudadanos catalanes -y por ello españoles como el que s- tienen necesidades laborales, y de vivienda, de salarios dignos y de Justicia Social. No nos sigan vendiendo la moto, los vividores políticos separatistas, de cuestiones que en nada importan a la ciudadanía catalana y de las que tan sólo ellos sacan el necesario provecho para justificar su propia y absurda existencia.

6.7.10

Paralizar Madrid, paralizar España

Los recortes brutales a los derechos de los trabajadores españoles en las últimas medidas represivas del gobierno deben tener su justa respuesta. Los trabajadores protestan por la rebaja de sueldo del 5% que impone la Comunidad de Madrid y que no se aplica en otras entidades. Metro de Madrid es una sociedad mercantil, que quedaba excluida del decreto del Gobierno sobre el sector público, como Renfe

Ante semejantes ataques los trabajadores deben emplear todos los medios a su alcance. La huelga es un derecho regulado y garantizado por la Constitución. Pero ejercer el derecho de huelga con los preavisos preceptivos y con el cumplimiento de los servicios mínimos disminuye, elimina, la fuerza de los trabajadores

Por tanto, ni preaviso ni servicios mínimos ni esquiroles de repuesto que aborten las reivindicaciones justas de los trabajadores. Paralizar Madrid entero aunque ello implique consecuencias para el resto de los madrileños. Paralizar España para ver si así los españoles se sacuden la insolidaridad, el aburguesamiento y la modorra del sistema opresor capitalista. 

Para lograrlo hay que atacar al sistema donde más le duela: en el bolsillo. Bancos de donde retiremos nuestros ahorros, paralización total sectorial y rotatoria, por turnos, hasta que el sistema reviente. 
Desde aquí animo a secundar una inmensa Huelga General. Mejor aún. Una Huelga por sectores que paralice España no un día. No sólo una jornada. Sino durante meses si es preciso.

Despojar a los trabajadores de sus derechos no debemos permitirlo nunca. Si se quiere combatir la crisis que se comience por:

1. Eliminación de las millonarias subvenciones a partidos políticos y los sindicatos sucursales de los mismos, así como de las organizaciones patronales.
2. Eliminación de  todos los cargos públicos de libre designación, es decir, a dedo.
3. Reducción de los ingresos de todos los Altos cargos públicos, incluido el propio gobierno, a no más del triple del salario mínimo interprofesional.
4. Supresión de la monarquía y toda su casta de adláteres chupatintas.
5. Desaparición de todos los escenarios de guerra donde a España y su Ejército no se les ha perdido nada.
6. Eliminación de todas las subvenciones a ONG,s de dudosa actividad y/o utilidad social y de su nula aportación a la ciudadanía española y sus muy diversas problemáticas, incluida, si fuera preciso, las de la propia Iglesia Católica, así como eliminando la casilla de la misma de la declaración del IRPF. En buena lógica es normal que a cada confesión religiosa la mantengan sus feligreses mediante sus propios medios.
7. Nacionalización del crédito y de los demás servicios financieros.
8. Eliminación de la multiplicidad de funciones reiteradas que supone todo nuestro tejido autonómico sustituyéndolo, en las comunidades de reconocida lealtad y compromiso patriótico, por responsables únicos en el ámbito exclusivo de las competencias señaladas por la Constitución.
9. Profundización en al ámbito de autogobierno de los municipios y su correspondiente eliminación de los responsables de cada área a niveles autonómico y nacional.
10. Nacionalización de los servicios sanitarios, los farmaceúticos, los transportes públicos, las compañías de telecomunicaciones, y los demás grandes servicios públicos.
11. Expropiación de los grandes terratenientes latifundistas, mediante una profunda reforma agraria, sustituyendo su propiedad por la comunal, cooperativa, sindical, social e individual en la cual el agricultor sea propietario de la tierra que trabaja.
12. Fomento de una economía social, donde los trabajadores sean partícipes del beneficio de las empresas en las que producen, mediante su acceso a la propiedad de las mismas.
13. Tributación de las sociedades de inversiones de capital variable al máximo tipo permitido mientras se regula su desaparición.
14. Eliminación del fraude fiscal y de todos los paraísos fiscales según la promesa que realizó el G-20 hace dos años.
En resumen, desmontar el capitalismo salvaje y sustituirlo por una economía social de cooperativismo y autogestión.

Todos somos trabajadores y hemos de luchar juntos en la defensa de nuestros derechos. En caso contrario nos veremos recitando el famoso poema de Martin Niemöller, pero trasladado a los sectores de productividad:

Primero vinieron a por los comunistas,
Y yo no hablé porque no era comunista.
Después vinieron a por los judíos,
Y yo no hablé porque no era judío.
Después vinieron a por los católicos,
Y yo no hablé porque era protestante.
Después vinieron a por mí,
Y para entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mí.

1.7.10

Oportunismo político

Quienes siguen esta página han podido comprobar que, en las últimas semanas, no he publicado nada mío. Me he hecho eco de otros artículos, cuyo fondo comparto, y he colgado poemas y canciones que, en cada momento, reflejaban mi estado de ánimo.

He faltado a mi cita con los lectores por causas de fuerza mayor. Por acudir a una cita mucho mayor e importante. He invertido las fuerzas que a menudo empujan a que lo urgente impida lo importante y he dejado, por fin, preparado mi segundo libro que ya se encuentra, casi, en la parrilla de salida que determinarán razones de oportunidad comercial.

En estos días, hablando de oportunismo de uno u otro signo, me refería mi editor que había comentado ésta, mi segunda obra, con algunas personas que, de un modo u otro, intervendrán en el proceso de elaboración, distribución, publicitación y venta. Una de ellas mencionaba que tendría, yo, que hacer muchas demostraciones para ser verosímil a estas alturas de mi vida. Es decir, que si mantenía posturas idénticas y desde la misma posición política, era más de lo mismo. Deplorable, inaceptable, inmovilista. Y que si mis posiciones se habían modificado, matizado, evolucionado y, desde  luego -esto lo conoce cualquiera que haya seguido mi evolución de los últimos meses-  alejado de todo ese submundo espectral y vacuo, desleal y  arcaico, cibernético y  pusilánime del friki-fachismo, constituiría sin duda alguna un ejercicio de oportunismo político. Vamos que si digo blanco, mal por decirlo. Que si negro, peor todavía. Y ya si digo gris, soy un oportunista.

Siguen, los defensores de las "libertades", sin entender los conceptos Independencia y Libertad. Los únicos que me mueven a escribir o actuar en un determinado sentido o en otro. Fiel a mí mismo. A mis principios e incluso a mis finales.
 
Desde que mis cambios de posicionamiento implican la concesión de carteras ministeriales y emolumentos inconmensurables; desde que los partidos mayoritarios se desgañitan por ofrecerme sus más altas candidaturas y consideraciones; desde que la política me reporta tantas y tan grandes gratificaciones, salta a la vista mi interesadísimo oportunismo político...

Oir para creer...