18.2.10

Frente a la caridad, JUSTICIA SOCIAL


La caridad es la fórmula humana de ser un buen hombre, darse a los demás, mostrarse generoso y ser muy solidario. Ser piadoso, salvo, y caritativo. Ayudar a los demás, dar limosna, repartir lo de uno y buscarse un lugar en el cielo. Tranquilizar la conciencia de uno haciendo, mansamente, el bien a los pobres, los humildes, los mendigos...

Todo eso está muy bien, pero todas esas palabras forman parte del repertorio que me resulta más odioso, baboso y repelente.

La caridad NO PUEDE SER bajo ningún concepto, ni el principio ni la esencia de la Justicia social. Nada tienen que ver un término y otro. Es más, diría que hasta son contrapuestos. Me explico:

La caridad es un acto humano, un acto de voluntad que trata de amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a nosotros mismos. Es lo opuesto a la envidia y a la animadversión. Es la limosna que se da, o auxilio que se presta a los necesitados. La actitud solidaria con el sufrimiento ajeno...NADA HAY, EN LA CARIDAD, DE JUSTICIA SOCIAL.

Porque mientras la caridad depende de la bondad humana de redimir a los pobres con lo de uno, de generosidad individual con los mendigos, la JUSTICIA SOCIAL es la necesidad de dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. Es ejercer, desde el Estado, el Derecho, la razón y la equidad. Aquello que debe hacerse según derecho o razón, porque les corresponde a los ciudadanos, porque es una premisa de obligado cumplimiento,porque es lo justo y necesario, porque es -o debe ser -de ley.


La idea de justicia social está orientada a la creación de las condiciones necesarias para que se desarrolle una sociedad relativamente igualitaria en términos económicos. Comprende el conjunto de decisiones, normas y principios considerados razonables para garantizar condiciones de trabajo y de vida decentes para toda la población. Involucra también la concepción de un Estado activo, removiendo los obstáculos que impiden el desarrollo de relaciones en igualdad de condiciones.

En resumen, donde hace falta la caridad es porque FALTA LA JUSTICIA SOCIAL. Donde hay Justicia social sobra la caridad.

Frente a la CARIDAD, JUSTICIA SOCIAL. Frente a la mansedumbre, REVOLUCIÓN Y EXIGENCIA. Frente a la limosna y la misericordia de los piadosos, EQUIDAD, DIGNIDAD Y LUCHA.

12.2.10

Mi incondicional apoyo a un hombre honesto: José Antonio Martín Otín, 'Petón'

Ayer el diario "Público" publicó una carta de José Antonio Martín Otín, 'Petón', en respuesta a su injuriosa difamación por su presencia el día anterior en el Homenaje a los Caídos de la División Azul. Hoy recojo y hago mía aquí su causa y su defensa. Sólo quiero matizar una impresión mía, que infiero de lo que conozco de Petón y, así mismo, de lo que él mismo refiere en su carta a "Público": probablemente decir "soy falangista" hoy define poco, pues cada cual entiende el falangismo a su manera y "falangistas" se autodenominaron, también, los miembros del Partido Único durante el mandato de Franco. Lejos de identificar, confunde, no sólo por lo ahora mencionado, sino también porque las múltiples falanges que hoy día existen no coinciden ni en doctrina, ni en estrategia ni en programa ni, quizá lo más importante, en forma de sentir y ser. Supongo que esta es la base de que el propio Petón diga NO SER falangista.

En todo caso esta es mi reflexión, sólo mía, y no tiene porque ser la correcta. Sin embargo afirmo, si Petón, como el declara, estuvo "dos veces preso por el franquismo cuando aquello no era una broma, peleó contra ese "partido único en la dictadura" y hoy lo volvería a hacer. Creía entonces en la nacionalización de la banca, en la entrega de los medios de producción a los trabajadores y en la reforma agraria, y lo hacía siguiendo a José Antonio, al de verdad, no al que nos mostró el franquismo con la complicidad intencionada de la derecha y la izquierda. Y creía, y cree, en una España de todos, democrática, en paz y saludable convivencia. En la que cualquiera pueda cantar lo que le apetezca y contar lo que le de la gana, sin daño ni fanatismo" entonces Petón, a mi entender, es abiertamente falangista, joseantoniano y nacionalsindicalista. De los buenos. De los verdaderos. Desde aquí, amigo Petón, te envío un fuerte abrazo.

Extraído del Diario PÚBLICO

11/02/2010 14:18
Señor Director:

Su periódico tiene la deferencia de mencionar mi presencia en el homenaje a los Caídos de la División Azul. Efectivamente: allí estuve. Y seguiré estando cada año pues en ese monumento está enterrado mi padre, que fue a Rusia como Dionisio Ridruejo, Luis García Berlanga, Tomás Salvador y tantos otros jóvenes españoles.

Sí canté el Cara al Sol y lo haré cada año, esa tarde en La Almudena. Y si yo falto lo hará mi hermano, que seguramente tendrá que aprenderse la letra. En mi familia llamamos a eso honrar a nuestro padre. No me verá usted cantarlo en un acto político, no soy falangista. Allí estaban su redactor y su fotógrafa, que por cierto casi se estalapiza al subirse a un banco para dominar la panorámica, ahí sí le vino bien que yo anduviera cerca y con reflejos.

Puede matizar su periódico la noticia como lo ha hecho pero permítame que con todos los matices y sus sesgos esté en desacuerdo; aún más cuando relaciona mi presencia con los comentarios televisivos o radiofónicos, como si hubiera relación entre lo que yo cante y lo que yo cuente. Pero algo señor Director, no le voy a consentir a usted ni a nadie: escribe su diario que yo mostré mi "sentimiento franquista". Mejore la documentación y que sus redactores se molesten en leer antes de llegar a la mentira por desidia, frivolidad o interés, o las tres cosas juntas.

Yo estuve dos veces preso por el franquismo cuando aquello no era una broma, peleé contra ese "partido único en la dictadura" y hoy lo volvería a hacer. Creía entonces en la nacionalización de la banca, en la entrega de los medios de producción a los trabajadores y en la reforma agraria, y lo hacía siguiendo a José Antonio, al de verdad, no al que nos mostró el franquismo con la complicidad intencionada de la derecha y la izquierda. Y creía, y creo, en una España de todos, democrática, en paz y saludable convivencia. En la que cualquiera pueda cantar lo que le apetezca y contar lo que le de la gana, sin daño ni fanatismo.

Atentamente

José Antonio Martín Otín (Petón)

10.2.10

La coherencia como valor supremo: Dionisio Ridruejo

Ya solo en mi corazón
desiertamente he quedado;
el alma es como una nieve
extendida sobre el campo,
la tierra desaparece,
el cielo niega el espacio,
las cosas que me rodean
rechazan la luz del hábito.

¿De qué me sirven los ojos?
¿De qué el aroma sin rastro?
¿De qué la voz sin el nombre
que se despoja del labio?
El tiempo de mi esperanza
es como tiempo pasado.
Ya solo en mi corazón
desiertamente he quedado.

Dionisio Ridruejo
De los primeros auténticos "Camisas Viejas", fundadores de la Falange. Autor de un par de versos del "Cara al Sol". Responsable de propaganda durante la guerra civil. Combatiente, de a pie. Soldado, por imperativo moral, también en la División Azul. Todo lo tuvo y todo lo perdió. Por dignidad. Por Voluntad.

A su regreso del frente del Este, comenzó su batalla en el Oeste. En defensa del nacionalsindicalismo se enfrenta a La Falange...de Franco. Se lo dice a la cara, se lo expone de frente. Se lo da por escrito "confidencialmente".

Rompe, pues, con el régimen en los años cuarenta. Y abandona sus cargos, sin recibir prebendas. Ni parte en los Consejos de Administrar Empresas. Su empresa es elevada.

Es desterrado, en suma, como los buenos. Primero Ronda, San Cugat luego, en los cuarenta. No chupó de la teta.

Fue encarcelado, procesado y exiliado . Vivió pobremente, pero honesto. Con la conciencia limpia. Y consecuente. Publicó en Buenos Aires lo que "el cerrojo" no le dejó en España. Y se exilió en París, el de las grandes obras...

Fundó la Unión Social Demócrata Española, en el 74. Y murió antes que Franco. Como Unamuno, y Larra, y Quevedo, y Don Quijote, murió de agotamiento, de cansancio de alma, de asco y de pena. No mamó del sistema.
Aunque tarde, te ofrezco hoy mi homenaje.

9.2.10

Posición de UPyD frente al aborto



UPyD rechaza también que exista un "derecho al aborto", puesto que en realidad "se trata de una clara despenalización en ciertos plazos o supuestos"


"(...) la pena de muerte, el aborto, la tortura, la explotación, el racismo, la eutanasia activa, la discriminación por razones de creencia, género, condición u opción sexual, la violencia doméstica, la violencia sexual y determinadas formas de manipulación genética son conductas que atentan, en distinta medida, contra el derecho de las personas a una vida digna y deben ser definitivamente erradicadas de nuestra sociedad" (Declaración de principios de Falange Auténtica -www.falange-autentica.org-).

5.2.10

Previo el consentimiento

Buenos días Ricardo,

Agradecerte nuevamente tu asistencia el otro día a la reunión que aquí comentas. Hasta ahora nos hemos comunicado por email personal, aunque viendo la cantidad de comentarios que has tenido con tu artículo, prefiero dirigirme por este medio.

Una vez desvelada nuestra reunión, pedirte, nuevamente, discreción en todo, ya que como sabes, al día de hoy, todo lo hablado es a titulo personal, de un “puñado” de miembros de una organización. Sin llegar a tener el apoyo cierto de dicha organización. Aunque si nos sentamos contigo, es porque sabemos que lo tendremos.

De todos los allí reunidos, yo era el único que te conocía, pero todos se sorprendieron de tu “perfil”, muy alejado de lo que se proyecta a pie de calle. Tal vez será porque interesa proyectar esa imagen.

Fue un primer intercambio de opiniones, donde pusimos encima de la mesa una serie de inquietudes, que pueden transformarse en proyectos, y paso a paso, en realidades. Aunque al día de hoy, estamos simplemente en inquietudes.

Bien sabes que son muchas las que te trasmitimos, un camino largo. Pero también expusimos, entre los cinco, como transformarlas en realidades.

El proyecto ya existe, como bien sabes, lo que necesitamos es darle nuevas caras. Se que te puedes ofender con lo que te diga ahora, pero permíteme decirte, como ya te expusimos, que se trata de una realidad alejada de todo que has representado hasta ahora. Desde nuestra organización miramos al futuro, aunque no olvidamos el pasado. Sabemos que este pasado es muy importante, pero pasado está.

Queremos una España plural, que acoja a todos. Una España unida, donde no se divida a sus miembros. Una España rica, no solo en lo material, también en los Valores. Una España de los españoles que quieran serlo, de los trabajadores. Quitémonos a los denominados “Fachas”, y enfrentémonos a una nueva realidad. Dejemos de un lado a la Derecha y a la Izquierda, y centrémonos únicamente en una cosa “España”. Defendamos un proyecto donde tengan cabida todos (tanto de Izquierdas como de Derechas), un proyecto plural, ilusionante; pero sobre todo transversal; como lo somos al día de hoy.

Ricardo, el carro ya esta en marcha, solo hay que subirse. No todos tienen cabida en este carro, es únicamente para aquellos que sepan sumar, nunca restar, y mucho menos dividir.
No es un carro nostálgico, ni mucho menos centrado en el pasado. Es un carro, que mira al presente, y mucho al futuro.

Antes de mandarte esta carta, he consultado si era conveniente enviártela. Por nuestra parte tienes nuestra autorización para publicarla, aunque recuerda que aun no podemos hablar en nombre de ninguna organización, pero que en breve lo haremos.
Te rogamos mientras tanto discreción, no destrocemos lo hasta ahora “caminado”. También te rogaríamos, que si crees conveniente publicar esta carta, no lo adjuntes con ningún símbolo, al que respetamos y admiramos, pero queremos mirar al futuro.
Grandes ideas, grandes proyectos y resultados….

Un fuerte abrazo.

4.2.10

De la protesta a la propuesta

El otro día mantuve una interesante reunión con un viejo conocido de mi mayor confianza. Seguidor de mis inquietudes políticas y sociales -difíciles de aquietarse o de permitirme permanecer como mero espectador de la nefasta dictadura impuesta por la bipartitocracia imperante- me transmitió, por encargo, un proyecto que anda pergeñándose entre bastidores.

En consecuencia, me reuní, días después, en un conocido hotel madrileño donde me fueron presentadas diversas personas que, como mucho, habían oído hablar de mí, pero con los que nunca había tratado personalmente.

Profesionales liberales unos, empresarios otros, empleados, trabajadores todos, me causaron un gran impacto en sus nítidas y limpias pretensiones, elaboradas y meditadas profundamente, y que me fueron expuestas en el transcurso de una breve reunión que no pudo alargarse debido a las obligaciones profesionales de cuantos allí acudimos.

He de confesar que, de alguna manera, me devolvieron parcialmente la ilusión al comprobar que existen personas autenticamente interesadas en promover, mediante la acción política e institucional, la transformación de la sociedad para contribuir a mejorar las condiciones económicas y sociales de los ciudadanos más desfavorecidos. En recuperar un concepto de patria fundamentado en la creencia de que la misma es común e indivisible, tratando de volver a ilusionar a las personas para que libremente se comprometan a abrazar un proyecto patriótico que merezca tal nombre.

Me definieron el proyecto como social-demócrata, progresista, transversal, laico e inequívocamente nacional.

No avancé respuesta alguna. Mi grado de decepción política es, hoy día, elevado y, pese a lo sugestivo de las propuestas, no me encuentro en la actualidad suficientemene motivado para dirigir un proyecto de cuyo carro tenga que comenzar tirando. Otra cosa sería aportar mi apoyo a un vehículo que hubiera comenzado ya su andadura, por lenta y dificultosa que ésta fuera.

De momento...tiempo al tiempo.

2.2.10

La cerrazón como referente ideológico



De un tiempo a esta parte viene desarrollándose en este blog un verdadero debate, una auténtica confrontación, argumentada y rebatida, sobre todo lo divino y aun lo humano. Por este lado estoy satisfecho de que esta página esté sirviendo, como nunca, fielmente a su nombre, el de promover e instigar una auténtica batalla ideológica, una "batalla de las ideas".

Sin embargo hay aspectos que no dejan de sorprenderme y llamarme la atención, tanto de "propios" como de "extraños". Unos y otros se aferran a etiquetajes maniqueístas y polarizados: "lo que no es blanco es negro", "lo que no es de derechas es de izquierdas", "un mensaje es rechazable (o asumible) no en función de lo que transmita sino en función de quién sea el que lo transmita", etc, etc.

Así, si uno no es de extrema izquierda no puede asumir la defensa de los trabajadores o la lucha por los derechos de la mujer o contra la explotación del capitalismo y los empresarios sin escrúpulos. Si uno se define republicano se está alineando -dicen- con el bando de los nefastos rojos de nuestra última guerra civil. Si alguien asume postulados del falangismo auténtico es porque es, esencialmente, antifranquista. Y si alguien defiende o asume como positivo "algo" del período franquista lo hace porque es un nacional-catolicista, carca, conservador, inmovilista y PePero.

En consecuencia, los lectores y comentaristas que desde el lado "patriota" contemplan mis publicaciones pasan por concebirlas desde "una deliberada traición", a quienes piensan que "no es más que afán de protagonismo" o "sencilla provocación". Me amenazan, incluso, con que, de seguir así, me retirará su apoyo la denodada legión de "combatientes patriotas" que habitualmente me lo brinda. Y, por otro lado, están los que, desde la extrema izquierda, consideran una usurpación intolerable la publicación de tal o cual canción, poema, emblema o aniversario.

En esa línea, mientras en página frikifachas se trata de denostarme por este mi mal comportamiento, en sus antagónicas páginas frikiguarras se da toda una argumentación esotérica para explicarlo:

"¿Que pasa ahora, es que Ynestrillas se ha pasado al punk o al rock? no, ni mucho menos, simplemente intenta asimilar mensajes Y contenidos, de la misma manera que lo hacen más de una docena de dirigente ultraderechistas en toda Europa, y que están detrás de los partidos conocidos como 'populistas'(Sare antifaxista).

La explicación es mucho más sencilla y coherente que todas esas absurdas conjeturas dictadas por el odio, la cerrazón y la falta de reflexión política: cuando un mensaje me parece asumible lo hago mío y, en consecuencia, lo publico. Y me da igual que ese mensaje lo difunda un grupo musical punkarra o Fajardo con su guitarra. Que sean poemas de Benedetti, de Lorca o de Miguel Hernández. Que lo esté defendiendo la CNT -con la que en tantos postulados coincido (en otros no)- o que lo haya dicho Rosa Díez o cualquiera de las Falanges que por el mundo habitan. La verdad -mi verdad- es la verdad, dígala Agamenón o su porquero (Antonio Machado dixit).

Eso es lo que trató de hacer -y de hecho lo hizo- la Falange fundacional cuando asumió postulados marxistas junto a otros de marcado arraigo tradicionalista. Y eso es lo que yo, libre de polvo y paja, hago ahora.

Así de simple.