31.1.10

Centenario de CNT 1910-2010

Cien años de anarcosindicalismo (1910-2010) (de http://www.cnt.es/centenario)

Descarga el calendario completo de actividades del Centenario de CNT-AIT.

El día 1 de Noviembre de 1910, en el local barcelonés del Círculo de Bellas Artes, quedó constituida la CNT (Confederación Nacional del Trabajo). Esta Organización, heredera de la Regional Española de la 1ª Internacional (1870), nació del propio seno del Movimiento Obrero como la primera organización sindical autónoma en este país.

Asumiendo el lema internacionalista “la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, o no será”, la CNT se hizo depositaria de la rebeldía popular que, como una corriente soterrada, se opone al poder a lo largo de los tiempos, para emerger triunfante en momentos concretos desde el imperio medio egipcio a la Revolución Francesa, germen de los únicos procesos históricos en que la humanidad avanzó notoriamente por la senda de la libertad, la justicia, la igualdad, la dignidad y el progreso.

Sobre el sencillo acuerdo de crear una organización obrera independiente de los poderes políticos, religiosos y económicos, como condición indispensable para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores hasta el fin de la explotación, comenzó la CNT su actividad anarcosindicalista. En pocos años aglutinó la mayoría del movimiento obrero, consiguiendo importantes conquistas sociales y económicas que constituyen ya un legado de valor incalculable para la sociedad actual.

La jornada laboral de ocho horas, la jornada semanal de treinta y seis horas, la erradicación del trabajo infantil, la igualdad de la mujer y la incorporación a los quehaceres diarios de valores como la solidaridad, el federalismo, la ecología, el feminismo, el amor libre, el antimilitarismo, el ateísmo ..., hoy tan en boga, son parte de ese legado que alcanzó su cenit en la Revolución Social de 1936, cuando la utopía -el comunismo libertario- se convirtió en modo de vida cotidiano de todos los territorios liberados

La reacción del capitalismo internacional, permitió al ejército fascista de Franco convertir ese sueño revolucionario en una pesadilla de cientos de miles de personas perseguidas, asesinadas y desaparecidas, tras la victoria golpista en 1939. Mas ni uno solo de los culpables – todos conocidos, algunos políticos en activo- de aquel régimen de terror, uno de los más criminales de la historia, resultó tan siquiera públicamente reprobado, merced al vergonzoso pacto de impunidad con el franquismo, que la izquierda nacional democrática (PSOE, PCE, UGT y CCOO) selló en sus acuerdos de rendición al capital, conocidos como “la transición española” (1977).

Pese a todo, el pueblo siguió defendiendo, muchas veces con su vida, los sencillos principios del anarcosindicalismo: independencia, autonomía, federalismo, autogestión, asamblea, solidaridad y acción directa, es decir, autoorganización para rechazar toda injerencia de partidos políticos u otras instituciones económicas, religiosas, etc. en los asuntos obreros. Huelgas, manifestaciones, represión y tortura fueron la crónica diaria de la dictadura (1939-1976), hasta que con su desaparición el movimiento obrero volvió ilusionado a reconstruir su anhelada CNT (1977). Vivimos nuevos años de incesantes conquista obreras. Las jornadas de Montjuich, o San Sebastián de los Reyes, jalonaron el poderoso renacer confederal en la década de 1970.

El avance del movimiento obrero, de nuevo autoorganizado por la CNT, mediante luchas ejemplares como la huelga de gasolineras de 1978, suscitó la reacción del capitalismo, esta vez apoyado en el estado democrático y su aparato institucional (gobiernos, partidos, jueces, burocracias sindicales, …). El éxito sindical de la CNT fue reprimido policialmente (Caso Scala, 1978) y junto a campañas de silencio y propaganda difamatoria en los medios de comunicación, generaron desastrosas consecuencias para el movimiento obrero de este país.

La debilitación de la presencia anarcosindicalista en el movimiento obrero posibilitó la pérdida de derechos adquiridos tras una larga y dura lucha sindical, por la desregulación y precarización laboral implantadas con la peor de las corrupciones que asolan el país: La Corrupción Sindical. Una corrupción oficialmente silenciada, que pervierte el sindicalismo en general a los ojos de los trabajadores, pero que es protagonizada fundamentalmente por los sindicatos institucionales- CC.OO y UGT-, cuyos "yuppies" sindicales cobran subvenciones y sumas millonarias a gobiernos y empresas como pago a su traición, por aceptar cuantas medidas se adoptan en defensa del capital y su creciente acumulación de beneficios ( EREs, Reformas Laborales, despido libre...)

A pesar de todo, miles de trabajadores y trabajadoras seguimos hoy en esa genuina organización obrera a la que llamamos CNT, manteniéndola exclusivamente con nuestros propios medios, convirtiéndola así en el único ejemplo vivo de sindicalismo de clase, capaz de enfrentarse a la opresión y el control social, la destrucción ecológica del planeta y la sobreexplotación económica, aspectos todos, inherentes al Capitalismo.

2010 tiene para nosotros una connotación especial: se cumple un siglo de existencia de la CNT. Es el centenario de un pueblo y la inestimable lucha de miles de personas, que a lo largo de estos cien años se han dotado de una herramienta ejemplar, a seguir para la clase obrera mundial, por su cultura propia, capacidad autoorganizativa, lucha radical, extensión popular y realizaciones revolucionarias en aras a construir una sociedad antiautoritaria y solidaria.

FE de las JONS homenajeará el próximo 4 de febrero a Manuel Hedilla Larrey (http://www.patriasindicalista.es/)


[30.enero.2010] El 4 de febrero de 1970 murió en Madrid el que fue sucesor de José Antonio en la jefatura nacional de Falange Española de las JONS, Manuel Hedilla Larrey [imagen adjunta].
Tras ser nombrado Jefe Nacional en 1937 por Consejo Nacional de partido, el general Franco Bahamonde reaccionó con el llamado «Decreto de Unificación», por el que desaparecía jurídicamente la organización, siendo integrada manu militari en una amalgama de partidos bajo su control.
Esa maniobra nunca fue aprobada por los falangistas auténticos, fieles a José Antonio y al propio Hedilla Larrey. Franco Bahamonde ofreció a Hedilla Larrey la secretaría general del nuevo partido, pero éste se negó e incluso conminó a las Jefaturas Provinciales a desobedecer al usurpador. Las autoridades militares detuvieron a Hedilla Larrey junto a otros cargos del partido. Hedilla Larrey fue juzgado y condenado a dos penas de muerte, a la que había que añadir una tercera por parte del bando republicano. La primera se le conmutó por veinte años de prisión y la segunda le fue perdonada. El 18 de julio de 1941 —después de cumplir prisión en los penales de Salamanca, Cádiz y Las Palmas— fue confinado en Baleares. En 1947 fue indultado. El Régimen intentó atraerlo nuevamente, ofreciéndole esta vez la Delegación Nacional de Sindicatos, cargo que también rechazó.
Vivió apartado de la vida política durante el franquismo hasta que, en 1968, se decidió a presidir una organización falangista clandestina de oposición: el Frente Nacional de Alianza Libre (FNAL).
Para los falangistas, Manuel Hedilla Larrey representa la jefatura legítima de la auténtica Falange y un ejemplo de hombre digno, recto, cabal que ni traicionó ni se doblegó.
Sus restos reposan en el cementerio de Denia [Alicante] y en esa ciudad, el próximo jueves, 4 de febrero, FE de las JONS le rendirá un homenaje en el XL aniversario de su muerte con una Misa que se celebrará, a partir de las 19.00 horas, en la Parroquia de la Asunción.

28.1.10

Respuesta de José Cabanas al artículo de Pedro Conde

Publicado por hispaniainfo en Enero 28, 2010

Pedro Conde -fugaz y sorprendente Ex-Jefe Nacional de la Falange (?)- no tiene ni idea de lo que es la Iglesia Católica. Por eso recurre a numerosos tópicos, vacuidades y latiguillos demagógicos, tan manidos y viejos, que hacen imposible un debate mínimamente serio. Incluso se atreve a denunciar las “contradicciones teológicas de Juan Pablo II y de Benedicto XVI”. ¡Pedro Conde juzgando los contenidos teológicos del Magisterio de estos dos grandes Papas!. ¿Cual es su autoridad al respecto?: pues, más o menos, la que avala a la Ministra Aido en materia de Biología, por poner un ejemplo del atrevimiento intelectual por ignorancia.

La Iglesia no sólo son los curas, las monjitas, los obispos y demás católicos consagrados, que lo es. La Iglesia llamada militante, la de los vivos, la formamos los consagrados y los laicos, que somos la inmensa mayoría. Y unos son tan Iglesia como los otros. Y ni los unos ni los otros están confirmados en la santidad. Todos somos “pecadores”, que debemos buscar la santidad en nuestras vidas corrientes, como ciudadanos normales, en cualquier profesión y estado. Cada uno debe vivir con absoluta libertad y responsabilidad personal los compromisos sociales y políticos que estime conveniente. Y esa es la libertad de los hijos de Dios en la sociedad en la que viven como ciudadanos corrientes, con los mismos derechos y obligaciones que sus iguales, sin que sus actos personales comprometan en nada a la Iglesia.
Los errores y los aciertos, los fracasos y los éxitos de los hombres y mujeres cristianos, son los suyos propios, no los de la Iglesia. Confundir esto a estas alturas de la Historia es un error de bulto. La Iglesia Católica nace por la voluntad de Dios Padre, la fundó Jesucristo y la sostiene el Espíritu Santo. Por eso la Iglesia es Santa, a pesar de los pecados de todos nosotros los bautizados, que son sólo nuestros pecados personales, no los de la Iglesia.

Pedro Conde puede estimar mucho a los periodistas que tan fielmente defendieron sus opiniones en la COPE. Y me da igual cómo les vaya ahora a los nuevos profesionales que los han sustituido. Ese no es el tema del debate.

José Cabanas.



José CABANAS fue miembro del Frente de Juventudes, del FES y de FEI

Pedro Conde | La hipocresía de la Iglesia (Minutodigital)

Podría haber titulado este trabajo con otros sustantivos como la cobardía, la infidelidad, la traición, la impostura, etc., cualquiera de ellos, o mejor, todos juntos definen hoy y en general la conducta, la imagen, la actuación de esta bimilenaria Institución que, como dice el castizo, empezó su negocio con un burro entre ramos de palmeras, hosannas…y hoy todos tienen su “haiga”. En honor a la verdad, que es a la que quiere honrar este artículo, hay que destacar la grandiosa y verdaderamente santa excepción de los misioneros y misioneras o la de las monjitas que cuidan a enfermos, desahuciados, desheredados de la Tierra, etc., verdaderos Cristos en ella. Pero quedan tan pocos…

Sin salir de España, la radiografía que nos da el cuerpo eclesial es de metástasis, de organismo carcomido por los cánceres; en definitiva, de situación casi terminal. Una parte del clero que acoge y ampara terroristas, que no obedece al Papa, jefe supremo; que acepta o rechaza obispos según la ideología política, ésta, a veces, la más enemiga de la teología. Unos cardenales nacionalistas y, por tanto, separatistas, que cierran los ojos ante la tergiversación de la Historia que se hace en las escuelas, ikastolas y colegios de su órbita o ante algún cura que infringe los más humanos y elementales principios del cristianismo como es el derecho a la vida, amparando y pagando el aborto; o consentir el derrumbe a piqueta de la dura y estática Geografía para crear naciones donde nunca las hubo, geografía marcada y separada por ríos que desde su fuente de nacimiento hasta su desembocadura marcan una línea continua que es la línea más fiel y diáfana de cómo se fue construyendo la Historia de España…Y estos curas callan, se adaptan a los planes de estudio más analfabetos y dañinos que se hayan podido concebir, a cambio, entre otras cosas, de suculentas subvenciones. No se trata de entrar en política sino de clamar contra la mentira, la manipulación, la incultura intencionada y la tergiversación de valores y principios.

Y de vez en cuando a alguno de ellos se le oye decir, al eco de la voz de Cristo, “la verdad os hará libres”. Qué cinismo, que hipocresía, qué desvergüenza. Mas no seguiré por ahí, no seguiré exponiendo la caída de una Institución que tendrá todo lo que se quiera de católica, que significa universal, pero que ha ido pediendo a veces gota a gota, otras, a chorros, el vivífico, salvador, inmenso y fertilizador caudal del cristianismo.

No entraré tampoco ahora en las tremendas contradicciones teológicas en las que caen hasta los Papas, como los dos últimos, Juan Pablo y Benedicto, respecto a la existencia del Infierno. Ahora tampoco existe ya, por ejemplo, el limbo de los niños o seno de Abraham. ¿Adónde habrá ido a parar? Quién sabe. El limbo se ha ido al limbo. Conste que a mí me da lo mismo de aquello que siempre intuí, con el uso de la razón, que era una de tantas solemnes bobadas como se le pudo ocurrir a un iluminado, especie abundante y simbiótica de las religiones. Lo que ayer, en mi niñez no más lejos, era pecado mortal hoy es silencio vergonzante. Se han cambiado las normas, dicen, ¿también la verdad? No seguiré ya digo porque entre el derrumbe y el caos puede quedar todo en un inmenso ridículo.

Volveré a la búsqueda de la verdad, sí, a la defensa de esa verdad en la que uno cree y ve como se escamotea. No hay ejemplo más sangrante e inmediato de su escarnecimiento y cobardía que lo ocurrido en el trágico, y marcado con página propia en la Historia de España como el 11-M, aquel 11 de marzo de 2004, día con el que un terrible atentado, en que morían ciento noventa y dos personas y quedaban heridas y lisiadas otras mil ochocientas, se cambiaba el rumbo de las Historia de España.

En la llamada emisora de los obispos, la COPE, hasta hace poco trabajaban tres personas, Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Luis Herrero, tres locutores que desde aquel criminal día no han parado de clamar, como voz en el desierto, por la búsqueda de los criminales que lo ejecutaron, el cerebro o cerebros que concibieron y diseñaron tan milimétricamente aquel atentado; atentado que cambió para mal el rumbo de la Historia de España y que quizá sea el origen de su autodestrucción.

Estas tres personas, que viven con escolta, han sido expulsadas de tal emisora no por los malos resultados de audiencia, que es el objetivo de toda empresa de este tipo, sino por ser molestas a los poderes del Estado, a todos. Y una de las mayores molestias ha sido y es la denuncia permanente de ese horrendo crimen colectivo. Aunque sólo fuera por este objetivo, la Iglesia debió estar a su lado como obligan todos los mandamientos y principios de la religión, la ética y la moral. Sin embargo los ha echado, los ha despedido contra toda lógica económica por cuanto ellos estaban liderando los programas de una de las mayores audiencias de la radio. Claro que en el pecado la Iglesia lleva su penitencia. La COPE ha tenido un auténtico derrumbe en el número de oyentes, lo que hace suponer que también de ingresos.

No es que yo estuviera siempre de acuerdo con las opiniones de estos tres señores. Sí lo estaba con la valentía para decir su verdad y buscarla, con todos los riesgos que conlleva, allí donde la oculten para engañar alevosamente a la sociedad, al pueblo, a esta ciudadanía átona. Y en la búsqueda de esta verdad, la de aquel horroroso atentado, estoy absolutamente de acuerdo con ellos. ¿Adónde están los púlpitos de la Iglesia para clamar por ella, por esa verdad sangrante?

Quizá algún día se aplique lo que Roma hizo con los traidores, hace dos mil y pico años, en estas viejas tierras de Hispania.

Pedro Conde fue presidente, y jefe nacional, de FE de las JONS (auténtica)

17.1.10

Concilio Vaticano II (Constitución Dogmática "GAUDIUM ET SPES")

"De los vínculos sociales que son necesarios para el cultivo del hombre, unos, como la familia y la comunidad política, responden más inmediatamente a su naturaleza profunda; otros, proceden más bien de su libre voluntad. En nuestra época, por varias causas, se multiplican sin cesar las conexiones mutuas y las interdependencias; de aquí nacen diversas asociaciones e instituciones tanto de derecho público como de derecho privado.

Este fenómeno, que recibe el nombre de socialización, aunque encierra algunos peligros, ofrece, sin embargo, muchas ventajas para consolidar y desarrollar las cualidades de la persona humana y para garantizar sus derechos."

Juan XXIII (y Pablo VI )

Juan XXIII Pablo VI

(Sotto il Monte, 1881 - Roma, 1963) Pontífice romano, de nombre Angelo Giuseppe Roncalli.

El futuro Juan XXIII celebró su primera misa en la basílica de San Pedro el 11 de agosto de 1904, al día siguiente de ser ordenado sacerdote. Un año después, tras graduarse como doctor en Teología, iba a conocer a alguien que dejaría en él una profunda huella: monseñor Radini Tedeschi. Este sacerdote era al parecer un prodigio de mesura y equilibrio, uno de esos hombres justos y ponderados capaces de deslumbrar con su juicio y su sabiduría a todo ser joven y sensible, y Roncalli era ambas cosas. Tedeschi también se sintió interesado por aquel presbítero entusiasta y no dudó en nombrarlo su secretario cuando fue designado obispo de Bérgamo por el papa Pío X. De esta forma, Roncalli obtenía su primer cargo importante.

En 1914, dos hechos desgraciados vinieron a turbar su felicidad. En primer lugar, la muerte repentina de monseñor Tedeschi, a quien Roncalli lloró sintiendo no sólo que él perdía un amigo y un guía, sino que a la vez el mundo perdía un hombre extraordinario y poco menos que insustituible. Además, el estallido de la Primera Guerra Mundial fue un golpe para sus ilusiones y retrasó todos sus proyectos y su formación, pues hubo de incorporarse a filas inmediatamente. A pesar de todo, Roncalli aceptó su destino con resignación y alegría, dispuesto a servir a la causa de la paz y de la Iglesia allí donde se encontrase. Fue sargento de sanidad y teniente capellán del hospital militar de Bérgamo, donde pudo contemplar con sus propios ojos el dolor y el sufrimiento que aquella guerra terrible causaba a hombres, mujeres y niños inocentes.

Concluida la contienda, fue elegido para presidir la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe y pudo reanudar sus viajes y sus estudios. Más tarde, sus misiones como visitador apostólico en Bulgaria, Turquía y Grecia lo convirtieron en una especie de embajador del Evangelio en Oriente, permitiéndole entrar en contacto, ya como obispo, con el credo ortodoxo y con formas distintas de religiosidad que sin duda lo enriquecieron y le proporcionaron una amplitud de miras de la cual la Iglesia Católica no iba a tardar en beneficiarse.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Roncalli se mantuvo firme en su puesto de delegado apostólico, realizando innumerables viajes desde Atenas y Estambul, llevando palabras de consuelo a las víctimas de la contienda y procurando que los estragos producidos por ella fuesen mínimos. Pocos saben que si Atenas no fue bombardeada y todo su fabuloso legado artístico y cultural destruido, ello se debe a este en apariencia insignificante cura, amable y abierto, a quien no parecían interesar mayormente tales cosas.

Una vez finalizadas las hostilidades, fue nombrado nuncio en París por el papa Pío XII. Se trataba de una misión delicada, pues era preciso afrontar problemas tan espinosos como el derivado del colaboracionismo entre la jerarquía católica francesa y los regímenes pronazis durante la guerra. Empleando como armas un tacto admirable y una voluntad conciliadora a prueba de desaliento, Roncalli logró superar las dificultades y consolidar firmes lazos de amistad con una clase política recelosa y esquiva.

En 1952, Pío XII le nombró patriarca de Venecia. Al año siguiente, el presidente de la República Francesa, Vicent Auriol, le entregaba la birreta cardenalicia. Roncalli brillaba ya con luz propia entre los grandes mandatarios de la Iglesia. Sin embargo, su elección como papa tras la muerte de Pío XII sorprendió a propios y extraños. No sólo eso: desde los primeros días de su pontificado, comenzó a comportarse como nadie esperaba, muy lejos del envaramiento y la solemne actitud que había caracterizado a sus predecesores. Adoptó el nombre de Juan XXIII.

Como pontífice dio un nuevo planteamiento al ecumenismo católico con el Secretariado para la Unidad de los Cristianos y el acogimiento en Roma de los supremos jerarcas de cuatro Iglesias protestantes. Su pontificado abrió nuevas perspectivas a la vida de la Iglesia y, aunque no se dieron cambios radicales en la estructura eclesiástica, promovió una renovación profunda de las ideas y las actitudes.

Su propósito pronto fue claro para todos:
poner al día la Iglesia, adecuar su mensaje a los tiempos modernos enmendando pasados yerros y afrontando los nuevos problemas humanos, económicos y sociales. Para conseguirlo, Juan XXIII dotó a la comunidad cristiana de dos herramientas extraordinarias: las encíclicas Mater et Magistra y Pacem in terris. En la primera explicitaba las bases de un orden económico centrado en los valores del hombre y en la atención de las necesidades, hablando claramente del concepto "socialización" y abriendo para los católicos las puertas de la intervención en unas estructuras socioeconómicas que debían ser cada vez más justas.

En la segunda se delineaba una visión de paz, libertad y convivencia ciudadana e internacional vinculándola al amor que Cristo manifestó por el género humano en la Última Cena. Ambas encíclicas suponían una revolución copernicana en la visión católica de los problemas temporales, pues aceptaban la herencia de la Revolución Francesa y de la democracia moderna, haciendo de la dignidad del hombre el centro de todo derecho, de toda política y de toda dinámica social o económica.

Poco antes de su muerte, acaecida el 3 de junio de 1963, Juan XXIII aún tuvo el coraje de convocar un nuevo concilio que recogiese y promoviese esta valerosa y necesaria puesta al día de la Iglesia: el Concilio Vaticano II.

A través de él, el papa Roncalli se proponía, según sus propias palabras, "elaborar una nueva Teología de los misterios de Cristo. Del mundo físico. Del tiempo y las relaciones temporales. De la historia. Del pecado. Del hombre. Del nacimiento. De los alimentos y la bebida. Del trabajo. De la vista, del oído, del lenguaje, de las lágrimas y de la risa. De la música y de la danza. De la cultura. De la televisión. Del matrimonio y de la familia. De los grupos étnicos y del Estado. De la humanidad toda".

Se trataba de una tarea de titanes que sólo un hombre como Juan XXIII fue capaz de concebir e impulsar, y que sus herederos recibirían como un legado a la vez imprescindible y comprometedor.
Pablo VI, su sucesor y amigo, declaró tras ser elegido nuevo pontífice que la herencia del papa Juan no podía quedar encerrada en su ataúd. Él se atrevió a cargarla sobre sus hombros y pudo comprobar que no era ligera. Asumió la difícil tarea de llevar adelante el Concilio y aplicar sus innovaciones a la vida de la Iglesia.

A él correspondió presidir la segunda sesión del Concilio Vaticano II, abierta el 29 de septiembre de 1963, las siguientes sesiones y el inicio de la aplicación de sus decretos a partir del 7 de diciembre de 1965, en que concluyó la IV y última sesión conciliar. Su pontificado, por tanto, estuvo marcado por la concreción del espíritu del Concilio en la renovación y modernización de la Iglesia Católica y de sus enseñanzas. Reestructuró las instituciones vaticanas, internacionalizó el Sacro Colegio Cardenalicio y redujo el predominio abrumador de los italianos, descentralizó el poder papal para impulsar una mayor colaboración de los fieles en la vida de la Iglesia, viajó por todo el mundo para redoblar la presencia pública de la Iglesia y dio un nuevo impulso al diálogo ecuménico con las restantes confesiones cristianas.

Las encíclicas de Pablo VI mostraron la preocupación de la Iglesia por problemas del mundo moderno como el subdesarrollo (Populorum progressio, 1967) o el control de la natalidad (Humanae vitae, 1968). Pero demostraron también moderación ante las presiones que algunos sectores impulsaron tras el Concilio Vaticano II: en contraste con el impulso progresista de los sectores más radicalizados de la Iglesia, Pablo VI se mostró más conciliador, pragmático y conservador. Así, por ejemplo, Pablo VI se negó a alterar el sistema tradicional de elección de los papas para evitar que el cónclave se convirtiera en una especie de Parlamento democrático (1975).

Juan Pablo I, Albino Luciani, fue Papa de la Iglesia católica en 1978, último pontífice italiano hasta la fecha. Actualmente se encuentra en proceso de beatificación.

Fue elegido como el 263º Papa de la Iglesia Católica, el 26 de agosto de 1978. Fue el primer Papa con dos nombres, gesto con el que pretendía honrar a sus dos predecesores: Juan XXIII y Pablo VI.


Juan Pablo II haría lo mismo y por las mismas razones.

15.1.10

SkaP El Vals del Obrero (Incontrolable)




Orgulloso de estar entre el proletariado
es difícil llegar a fin de mes
y tener que sudar y sudar
"pa" ganar nuestro pan.
Éste es mi sitio, ésta es mi gente
somos obreros, la clase preferente
por eso, hermano proletario, con orgullo
yo te canto esta canción, somos la revolución.
¡SI SEÑOR! La revolución,
¡SI SEÑOR!, ¡SI SEÑOR!, somos la revolución,
tu enemigo es el patrón,
¡SI SEÑOR!, ¡SI SEÑOR!, somos la revolución,
viva la revolución.
"Estyhasta" los cojones de aguantar a sanguijuelas,
los que me roban mi dignidad.
Mi vida se consume soportando esta rutina
que me ahoga cada día más.

Feliz el empresario, más callos en mis manos
mis riñones van a reventar.
No tengo un puto duro, pero sigo cotizando
a tu estado del bienestar.
¡RESISTENCIA!
Éste es mi sitio...
En esta democracia hay mucho listo que se lucra
exprimiendo a nuestra clase social.
Les importa cuatro huevos si tienes catorce hijos
y la abuela no se puede operar.
Somos los obreros, la base de este juego
en el que siempre pierde el mismo "pringao",
un juego bien pensado, en el que nos tienen callados
y te joden si no quieres jugar.
¡RESISTENCIA!
¡DES-O-BE-DIEN-CIA!

13.1.10

Más lejos…

Este invierno, prematuro invierno, ha venido con un frío siberiano, que se mete en los huesos y te cala hasta dentro y hace aflorar lo peor de cada uno hasta acabar robándote el aliento.

Este invierno, más frío que de costumbre, que me roba el estímulo y me congela el alma, me invita cada vez con más firmeza a buscar climas cálidos, por lejanos que sean. Donde no todo sea hostil, donde se pueda vivir y trabajar –para vivir, y no al revés- y pensar y escribir, y meditar y plantearse de nuevo cada punto, y cada coma, cada acento y cada silencio.

Más lejos, cada vez más lejos, huyendo de todo lo que turba la paz y la existencia. O de uno mismo. Lo que elimina la paz interior, más que turbarla.

Más lejos del enemigo, o de los enemigos, que son ya legión, cada vez más, cada vez más cerca, cada vez en más lugares, en más posiciones, en más ámbitos…Más lejos de los íntimos, de los allegados, de los más queridos.

De un tiempo a esta parte no encuentro ubicación en sitio alguno. Culpa mía, lo sé, como casi todo lo que le ocurre a uno. Distante de todo y de todos no veo más salida que el exilio. Cambiar de aires y de cuevas. Dejar de bucear salvo como deporte, que es en realidad cuando único se disfruta del buceo.

He pasado mi vida en las profundidades, en medio del océano, rodeado de criaturas hostiles, acechándome, defendiéndome, atacándolas, quemando cada cartucho de mi vida mientras otros, aunque mojándose también, permanecían siempre en superficie sin sufrir la hostilidad de lo profundo, de lo oscuro, donde se gasta el aire más deprisa, y el oxígeno, y la luz, que ilumina tu camino o lo oscurece de forma cegadora. Donde cualquier traspié te cuesta caro: la vida, la libertad o terribles amputaciones para siempre. Nada que ver con una inmersión rápida, efímera, eventual, para asistir a otro en un instante. Vivir en lo profundo es otra cosa…

Nadar en superficie es más seguro. Crees que lo contemplas todo, o casi todo, mas no lo vives. Ni lo sufres más que de referencias. Ahí abajo ocurren las desgracias. Los accidentes y las disputas. Ahí abajo puedes hallar el camino o sucumbir en el intento. Allá abajo te quemas, como el aire que respiras y se gasta. Te saturas hasta reventar. Allá abajo están los seres más traidores y dañinos, los más peligrosos, los más llamativos y bellos también, pero a menudo los más venenosos. Allá abajo lo eres todo o nada. No valen medias tintas. Si te equivocas la cagas para siempre. Y te equivocas ¡vaya si te equivocas! Y continúas con una luz de menos, con menos aire, pero sigues.

Y ya no hay todo o nada. Más bien sólo queda nada. No hallo, en esta España, odiosa y agobiante, atractivo o perspectiva alguna que me llame. Me asfixio, no lo soporto más. Frente al odio de casi todos y la incomprensión de los más cercanos. Frente a los prejuicios de unos y la incomodidad de todos.

Más lejos…Cada vez estoy más lejos…sí.

11.1.10

Acción directa contra el aborto, una vez más los actos frente a las propuestas

Publicado por hispaniainfo en Enero 11, 2010 (http://hispaniainfo.wordpress.com)

«Busco personas apasionadas por ayudar a mujeres en situación de vida o muerte para sus hijos. Trabajo duro, riesgo extremo. Interesados acudir los sábados a las 16:00 horas a la puerta del centro abortista Dator».

Es el llamamiento que hizo hace ocho meses el doctor Jesús Poveda, profesor del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid que, además de atender también una consulta de psicopatología de la adolescencia, aún tiene tiempo para acudir todos los sábados a las puertas de los establecimientos abortistas para ofrecer «una última oportunidad a las mujeres que acuden a estas clínicas a seguir adelante con su embarazo».

Lo viene haciendo desde hace veinte años, pero no fue hasta el pasado mes de abril cuando se planteó poner en marcha la «escuela de rescate a la madrileña».


El núcleo duro lo forman 15 personas que «saben cómo hacer las cosas», dice Poveda, y cuenta con 50 aprendices que acompañan a estos «maestros» todos los sábados de cuatro a seis de la tarde a las puertas de la clínica Dator, en la calle Hermanos Gárate 4, que viene a practicar todos los días del orden de 20 abortos. «Es el método Bolonia: aprendizaje en directo, con clases prácticas. Los que acuden a esta escuela no pueden tomar la voz hasta que aprendan», dice.


A veces un «¿qué necesitas para no abortar?» es la frase mágica que hace cambiar de idea a algunas mujeres que acuden al centro solas o acompañadas. Son ya varios los casos de embarazadas que en lugar de entrar, como tenían previsto, han acabado en la cafetería de enfrente con «los rescatadores» informándose de las ayudas para seguir adelante.


Dentro de unos días nacerán los primeros niños que «rescataron» desde que se puso en marcha la escuela. Se trata de unos gemelos. Su madre ya tenía otro hijo, pero su situación laboral era tan precaria que pensó en el aborto como única salida. La madre recibe visitas semanales de estos voluntarios para atender sus necesidades y durante el primer año de vida de los gemelos tendrá cubiertos los gastos en alimentación y pañales. Poveda asegura que en los próximos meses nacerán del orden de 20 bebés «rescatados» por miembros de esta escuela que hicieron ver a sus madres que había otras salidas.


Poveda explica que el abordaje a las mujeres «requiere unos conocimientos psicológicos y ver el apoyo real que se puede ofrecer». Para iniciar una conversación hay que tener clara la «firme voluntad de ayuda y el respeto a la decisión de la mujer». Después, se sigue un protocolo: «Nos presentamos, les contamos quiénes somos y qué hacemos ahí. Si es receptiva, tenemos un pequeño argumentario. Vemos las posibilidades de ayuda que podemos ofrecer y les hacemos llegar la información de fundaciones o asociaciones dedicadas a prestar asistencia y ayuda a la mujer embarazada».


Otras posibilidades


A veces, muchos de estos rescates han acabado en una casa de acogida, en una consulta de un médico que colabora con el proyecto, cogiendo cita para una ecografía o poniendo a las mujeres en contacto con la Red Madre, la Fundación Madrina o la asociación AVA, para mujeres que han interrumpido su embarazo y sufren el síndrome postaborto. «El mensaje principal es hacer llegar a la gente que, además del aborto, tan facilitado desde el primer momento, hay otras posibilidades. Y muchos se sorprenden de que nadie les haya dicho antes que se puede no abortar».


La casuística de las mujeres es muy variada. La mitad de las que acuden a la Dator son inmigrantes. Muchas cuentan con pareja estable y más hijos, y en otros casos hay mujeres que van a abortar «porque no entraba en sus planes» tener descendencia.


Uno de los primeros casos que atendieron fue el de una joven de 18 años que se acercó a la Dator para informarse. La ofrecieron ayuda, pero ella les contó que su padre la echaría de casa si se enteraba de lo ocurrido. Se lo contó y sucedió lo que ya imaginaba. A los quince días la chica pidió ayuda a «los rescatadores», que la llevaron a una casa de acogida. Días después su padre aceptó la situación y recogió a su hija.


Especial indignación causó el caso de otra joven decidida a abortar. Escuchó a «los rescatadores», pero se decidió a entrar en la clínica. Los médicos de la Dator comprobaron que el feto estaba muerto y que la paciente había tenido un aborto espontáneo. La clínica se negó a extraerle el bebé y hacerle el legrado correspondiente. «La joven salió llorosa por el desenlace y la acompañamos a La Paz, pero me sentí indignado porque no le practicasen una intervención tan sencilla como es un legrado. Parece que a la clínica sólo le interesaba cobrar por un aborto», relata Poveda.


El rechazo de muchas de las mujeres que van a estas clínicas no disuade a los voluntarios que cada sábado se dan cita en Madrid, aunque la escuela ya se ha ampliado a Cáceres, Badajoz, Sevilla y Valencia. «Tratar de ayudar a personas que encima te insultan no es muy motivador. Pero he aprendido que no siempre se ve el resultado de lo que uno hace y tal vez haya más niños de los que pensamos que se hayan librado de ser abortados porque alguien estaba en la puerta de la Dator y le dio un papel a su madre», dice Elena, una alumna de la escuela. Cuatro meses todos los sábados en la clínica han hecho ver a Gema López que «la vida merece siempre la pena, sean cuales sean las circunstancias en las que el ser humano ha sido concebido y las que puedan esperarle y también hay que ayudar después de abortar a estas mujeres. Merece la pena seguir allí».


Sin un plan oficial de apoyo a la maternidad

La mujer que acuda a abortar, ¿recibirá una alternativa real a la interrupción de su embarazo?


–No. La nueva Ley del Aborto no prevé ayudas concretas a las mujeres que quieran sacar adelante a su hijo y no puedan por motivos sociales o económicos. El texto aprobado por el Congreso prevé que a la mujer se le entregue por escrito y en un sobre cerrado las ayudas públicas disponibles, los derechos laborales vinculados al embarazo y la maternidad, centros donde obtener información sobre cómo practicar sexo seguro y centros de asesoramiento postaborto, pero no habrá un plan concreto, ni una entrevista de apoyo para tratar de que la futura madre no opte por la «opción fácil» de no tener a su hijo.


¿Cuál podría ser la alternativa real?


–A falta de un sistema oficial y organizado, la persona que decide continuar con su embarazo, pese a problemas económicos o de exclusión social, recibe ayuda de organizaciones sin ánimo de lucro como la Red Madre o la Fundación Madrina.

7.1.10

Ha fallecido Antonio Ruiz Valera (http://lafalange.org)

Enviado por La Falange el Miércoles, 06/01/2010 - 21:22.

"En la mañana de hoy, nuestro jefe, hermano, amigo y camarada Antonio Ruiz Valera ha fallecido a la edad de 88 años.

Antonio, uno de los mejores y un auténtico referente para todos los falangistas, dirigió durante años la Territorial madrileña de FE-JONS, fue Vicepresidente de la Hermandad de La Vieja Guardia y posteriormente se le concedió la Palma de Plata de La Falange.

Su larga vida fue un continuo ejemplo al servicio de España y de La Falange, siempre dispuesto a estar allí dónde se le reclamase. Para muchos de nosotros ha sido nuestro maestro y ejemplo a seguir en la lucha por la revolución nacional-sindicalista.

Sabemos que ahora, desde los luceros y junto a sus hermanos (uno de ellos fusilado en Aravaca), seguirá guiando nuestro camino. En breves días informaremos de la celebración de un funeral en sufragio por su alma.

ANTONIO RUIZ VALERA ¡¡ PRESENTE !!"

(http://lafalange.org/?q=es/node/154)