23.7.09

Cerrando ciclos...

En breve terminará la emisión de la primera temporada del programa que, desde Radio Intercontinental, La Falange ha hecho posible desde que comenzó el año (concretamente desde el 7 de febrero, San Ricardo) hasta el próximo sábado, de 18,00 a 19,25 horas, como todos los de este curso político que ahora acaba. No puedo (ni quiero, ni debo) terminar este párrafo sin dar mi más sincero agradecimiento y mis felicitaciones a todos cuantos han hecho posible este programa. A quienes buscaron invitados y contertulios de altísimo nivel. A quienes consiguieron y facilitaron la financiación. A nuestros camaradas, fijos o eventuales, que ocuparon sitios y debates aportando ideas ilusión y LA GRAN ESPERANZA de afirmar verdades como puños bravos. A nuestros simpatizantes, oyentes, militantes y colaboradores. A todos vosotros, gracias, de todo corazón, porque habéis hecho que La Falange haya transitado por uno de sus mejores momentos en la Historia reciente. Y se ha cumplido con honor, seriedad y honestidad el ciclo comprometido.
También acaba el curso político en general. Lo anterior es en realidad consecuencia de esto. Y se interrumpe la actividad salvo fuerza mayor. Y el contacto y, de nuevo, tras cumplir los compromisos, todo queda en silencio... Porque todo se acaba.
Es preciso ahora tomar más distancia y abstraerse de todo. Cambiar el rumbo, corregir variables. Tomar determinaciones y determinar acciones. Buscar, así mismo, lo que encuentre a uno mismo. Ya se acaba el ciclo...y termina todo. Si no fuera así el agua se estanca y se pudre entera y se muda en lodo y apesta...y lo ocupa todo. Es preciso, y útil, que el agua circule, que sea torrente, que nunca se pare, que no se apalanque, que empuje las piedras y que aparte obstáculos y, por sobre todo, que sea muy clara. Siempre, siempre, clara. Y fresca y con fuerza y limpia y cristalina.
Que nada se esconda bajo el manto etéreo de la militancia y del compromiso y del cumplimiento de palabras dadas.
Se termina el ciclo...pues todo se acaba.