19.6.09

COMANDANTE YNESTRILLAS: EN EL 23 ANIVERSARIO DE SU ASESINATO

miércoles 17 de junio de 2009

No quiero que pase desapercibida la fecha del 17 de Junio. Para mí es relevante. Tanto que, ese mismo día, hace hoy veinte años, nos robaron a un hombre enamorado de España, un romántico en el sentido más puro y noble del vocablo. A un militar que formó de verdad en la escuadra de aquella “religión de hombres honrados” que nos describiera Calderón de la Barca. Y digo nos lo robaron, porque hoy, tantos años después, sigo creyendo que el Comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas formó parte de mi patrimonio.Existen familias que traspasan el vínculo de la sangre estableciendo lazos aún más perdurables que el mismo hogar. Si la Fe nos hace partícipes de una comunión espiritual, las Ideas entrelazan los corazones formando una hermandad inquebrantable. La Fe y las Ideas, compartidas, convierten el quehacer de dos hombres en una trinchera, donde se vive y se muere de forma constante por un pensamiento sagrado. Un pensamiento que jamás fue fugaz, inestable o frágil. Es el pensamiento sagrado, sublime, de los grandes hombres, héroes de una Causa, paladines de una Patria, centinelas augustos de valores eternos e inmortales. El comandante Ynestrillas fue un elemento inmovible y perseverante de aquella trinchera que es cruzada y reconquista. Y allí se posicionó junto con otros españoles que querían seguir siendo herederos del 18 de Julio, amigos y camaradas, militares aislados y marginados por resistirse al abandono de su juramento en defensa de la Fe y de la Patria. Ahí estaban el Capitán de Navío Camilo Menéndez Vives y el Comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas. Carlista el primero. De los de verdad. De aquellos que como él, con quince años, empuñaron las armas para defender España en aquel memorable Alzamiento Nacional. Falangista el segundo. De mente y corazón azul hasta caer asesinado por la metralla marxista como ocurrió en Alicante un veinte de noviembre de 1936. Hicieron de la boina roja y la camisa azul el símbolo inmortal de una lucha hasta el umbral de la muerte. Dos hombres que han dejado testimonio de una hermandad ejemplar pues jamás encontraron barrera alguna en el amor a la Patria. Conjugaron, con su amistad, el tradicionalismo de Vazquez de Mella y el Nacional Sindicalismo de José Antonio.Desde antaño, él y su familia, estuvieron unida a la mía. Cuántas veces en mi casa recibimos al Comandante para festejar el 18 de Julio, conmemoración onomástica también de San Camilo. Tal es así, que escritores sobre el 23 F (Pilar Urbano) llegaron a afirmar que la casa de mi abuelo Camilo era un auténtico nido de golpistas. Llámelo como se prefiera. Golpistas, ultras o fascistas. Pero aquellos hombres (los Tejero, Ynestrillas o Menéndez) hicieron de su Fe una milicia y de la milicia un acto de servicio a la Fe. Hipotecaron sus vidas en aras de la grandeza de la España auténtica, forjando, ellos sí, una camaradería inquebrantable. Esa es la única camaradería que es posible. La única en la que creo, alejada de la palabrería fácil y abrazada al sacrificio, a la austeridad, al compromiso.La convulsión de los años del consenso entre los enemigos de España, para derribar, primero y aniquilar después, la obra nacida de la Cruzada, cimentada sobre la sangre aún caliente de los mártires y los héroes que vencieron bajo una misma bandera, roja y gualda, y al lado de la espada más limpia de Europa, que representó el invicto Caudillo, hizo de este pelotón de soldados una espina clavada en este sistema democrático y liberal. Se hacía urgente su eliminación. La represión, la cárcel y los arrestos eran cotidianos, mientras el terrorismo antiespañol de ETA era amnistiado en virtud de la reconciliación nacional mientras seguían asesinando por la espalda a militares, guardias civiles o policías armados, cuando no eran españoles llanos y sencillos. Unos eran escogidos al azar por el simple hecho de ser españoles. Otros eran objetivos señalados ya que, aparte de ser españoles, defendían públicamente y casi en solitario la españolidad propia, con orgullo, y la de Vascongadas y Navarra. El gobierno, en colaboración con la banda marxista ETA eligió al Comandante Ynestrillas para que éste fuera su próxima víctima.Le asesinaron. Más de treinta balas atravesaron su cuerpo sin que pudiera él defenderse. Lo acribillaron en la puerta de su casa. Karina, su mujer; Martín, Ricardo y Fernandito, sus hijos, estaban allí. Escucharon la descarga de muerte. La desgarradora descarga que dejó, desde aquel instante, una viuda y tres huérfanos y dos nietas que nunca pudieron conocerle. Y más que eso. Cientos de españoles que compartimos, años más tarde, la trinchera que siempre ocupó. Trinchera, además, regada con su sangre, siendo un imperativo más para la lucha, la que él mismo sostuvo hasta la muerte. Una vez más, los cobardes matan por la espalda. Pero si alguien era capaz de sufrir tal descarga de plomo y pólvora, ese era el Comandante Ynestrillas. Pudieron acabar con su cuerpo. Destrozarlo incluso. Pero su alma, prendida del fuego por España, incesantemente ardiendo y fervientemente combativa, voló al Cielo, para encuadrarse, arma al brazo, con el Dios de los Ejércitos.Hoy, habiendo pasado dos decenios de su asesinato, intento imaginar sus últimos pensamientos. No hay duda. Murió pensando en España. Murió por España. Hizo suya aquella consigna viril, recia y enérgica, antagónica a las voces pacifistas, de Patria o muerte. Ese fue su destino, que él abrazó. Y subió al Cielo con las únicas condecoraciones válidas para un militar en guerra: las cicatrices que dan fe de las heridas.Allí, en los luceros, monta guardia. Junto con tantos camaradas del ayer glorioso esperando completar las escuadras con nuevos combatientes que mueran por la Patria. Y vendrán. Y se alzarán, pues el ejemplo de la sangre derramada es acicate para las voluntades juveniles que sueñan, como él, en la nueva primavera de la España eterna. Desde hace veinte años, el apellido Ynestrillas está irrevocablemente unido a la Patria cautiva esperando ser reconquistada, otra vez, por un puñados de hombres dispuestos al sacrificio supremo.A mi querida Karina, su viuda, mi enhorabuena por el ejemplo de su marido, sabiendo, que detrás de un gran hombre siempre se esconde una gran mujer. A sus hijos, Martín y Ricardo, la exhortación de ser fieles, no ya a su padre, sino a lo que su padre ha representado. A Fernandito, que siendo niño se fue con su padre al cielo, que ruegue por España. Y a toda su familia, mi abrazo más fuerte, estrecho y sincero, con renovada fidelidad a la sangre vertida por el Comandante Ynestrillas.
Déjeme mi Comandante, que invocando su nombre grite, palma al cielo: ¡PRESENTE!
Miguel Menéndez Piñar
17 de Junio de 2006
(EXTRAÍDO DE http://lascrucesdelasespadas.blogspot.com/2009/06/comandante-ynestrillas-23-aniversario.html)

16.6.09

La Asociación Comandante Ynestrillas INVITA

A la misa funeral que mañana miércoles, día 17 de Junio, en el aniversario de su asesinato a manos de ETA, se conmemorará a las 19,30 horas en la Capilla Arzobispal Castrense, junto a Capitanía General, en el número 3 de la Calle Sacramento de Madrid.
23 años sin ti. 23 años de TU AUSENCIA. ¡NO TE OLVIDAMOS!
COMANDANTE YNESTRILLAS, ¡¡¡¡¡¡PRESENTE!!!!!!

8.6.09

Piénselo dos (o tres) veces por ARTURO PÉREZ-REVERTE

PATENTE DE CORSO/XLSemanal 24 de Mayo de 2009
Permítame un consejo, caballero. Si se tropieza con un fulano que le está dando una felpa a su legítima, o sucedáneo, piénselo dos veces, incluso tres, antes de meterse en jardines. Estoy de acuerdo en que esas cosas no deben tolerarse. Admito, además, que no permiten reflexión previa, pues actúa el piloto automático. Todo depende de la casta y virtud de cada cual. En principio, ante tales situaciones se es un mierdecilla o un tío decente. Ésa es la teoría ética. Pero estamos en España. Si defiende a señoras maltratadas, sepa a qué se expone. Una juez de Vigo nos lo recordó hace unas semanas, calzándole 3 meses de cárcel y 15.550 euros de multa a un joven de allí. Éste había cometido la ingenuidad de impedir que un pavo maltratase a su pareja. Le afeó la conducta y recibió un cabezazo. Entonces se lio la pajarraca, y el defensor de la moza le dio al otro una patada en la cara, rompiéndole la mandíbula.
Lo instructivo no es que el juicio se haya celebrado tres años después, ni que la defendida –como es frecuente– defendiera al que le zumbaba, en plan soy de mi Paco y puede darme hasta con la hebilla, si quiere. La lección cívica del asunto reside en que la juez, aun admitiendo que la defensa fue oportuna y que el primer leñazo lo sacudió el maltratador, empitonó al defensor de doncellas pese a que la sentencia reconocía que su reacción inicial «fue legítima», que el otro le dio el cabezazo «con ánimo de menoscabar su integridad física» y que el joven largó la patada «para repeler la agresión y evitar que continuase». Pese a lo cual, la juez estimó que la patada en el careto fue, sin embargo, «un exceso defensivo que no puede estar ya justificado por una notoria desproporción en el mismo». Dicho en cristiano, que el joven tenía que haberse defendido, pero menos. Con la puntita nada más. Dando unas pocas bofetadas con la mano abierta, o con unos calculados puñetacitos en el hombro. Una pelea civilizada, vamos. Políticamente correcta. De esa manera, el otro, acojonado, habría dejado de darle cabezazos. Seguro.
Me va a perdonar la juez de Vigo. De tribunales sabrá mucho, pero de peleas no tiene ni puta idea. Tampoco es que yo sea un experto. Me apresuro a matizarlo, por si acaso. Siempre fui –lo juro por el cetro de Ottokar– un cruce de osito Mimosín, Bambi y conejillo Tambor. Más o menos. Pero cualquiera que haya visto atizarse de verdad a dos tíos –la calle no es el cine– sabe que cada cual se las arregla como puede, y una vez metido en faena no anda calculando con qué da y dónde lo hace. La defensa con manos desnudas sólo es excesiva o desproporcionada si te ensañas cuando ya tienes al otro en el suelo. Mientras, se pelea para tumbarlo, con la sangre caliente y con la pericia y el coraje disponibles, procurando dejar fuera de combate a un adversario que, mientras colee, se revolverá contra ti. Y eso es lo que hay que evitar: que colee. Hasta ahí es razonable. Cuando se esparrama de tú a tú, con dos jambos dándose estiba, la desproporción viene si uno de ellos echa mano de herramientas que desequilibran la cosa, como un objeto contundente o una navaja empalmada. E incluso en tales casos lo desproporcionado es relativo. No es igual vérselas con uno de tu misma edad y calibre, que ser un tirilla de sesenta kilos delante de un animal de dos metros de largo por uno de ancho, o tener que zafarse de cuatro o cinco que te están breando o te van a brear. Ahí, a veces hay que echar mano a algo: una silla, una botella. En cualquier caso, y con permiso de la juez de Vigo, del Código Civil y del Código Da Vinci, lo aconsejable siempre es madrugar. Ser rápido, brutal y eficaz en la medida de las posibilidades que ofrezca tu forma física y tu propio cuerpo. Tu edad y tu destreza. Quien pelea lo hace para ganar, no para que lo inflen, si puede evitarlo. Si no, lo mejor es no meterse. Así que ya me dirán ustedes, en ese contexto, si va a andar uno calculando dónde pega la patada, si el golpe lo da con el puño o con la palma, si la fuerza que aplicas al leñazo que consigues colocarle al otro para menoscabar su integridad física es proporcionada, o si vulnera el artículo 33, apartado 48 bis, de la ley integral de Hostias Callejeras.
Resumiendo: cuando ayudas a una mujer, asumes una posible pelea. Y, de igual a igual, ésta no hay forma de ganarla si no es rompiéndole la cara al otro. Así que en Vigo han hecho mal tercio a las maltratadas y a los pardillos que aún las defienden. La letra de la Ley es imperfecta, y el sentido común de quienes juzgan debe templar sus errores y lagunas. Puesto que a ningún maltratador se lo disuade con palabras o una simple bofetada, la sentencia de Vigo sitúa el problema en un punto imposible. O te dejas machacar y pierdes la pelea, como el profesor Neira, o te buscas la ruina si la ganas. Hagas lo que hagas te la endiñan, y sólo aplauden si entras en coma. Eso es un disparate. Uno más de esta absurda Justicia nuestra, que siempre privilegia al canalla sobre las personas decentes. Quizás algunos jueces deberían darse una vuelta por la calle. Por la vida.

5.6.09

Fin de la campaña europea: La Falange por la abstención

En la noche electoral, y más en una cita como esta, todos los políticosprofesionales ganan, descorchan buenos vinos y saludan desde el balcón asus palmeros. Celebraciones que pagamos todos los españoles pues sealimentan con nuestros impuestos, con las retenciones de nuestrossalarios (aquellos que aún los conserven) y cada circo electoral es paralas rameras del pesebre un nuevo pastel a repartir.

Si bien esto es así por principio en cada cita electoral, la situaciónes si cabe más insultante para nuestro pueblo en esta ocasión. La crisisy la situación social alarmantes y la falta de reacción de un país alque le han robado el alma ya no requieren explicación ni ejemplos.
Por si fuera poco, hemos asistido a una campaña electoral que ha sidoespeluznante, triste y un insulto a nuestra inteligencia. Los partidosque manejan el sistema la han planteado sin el mínimo rubor y desdeantes de que empezara como una suerte de elecciones primarias en las quese jugaban a los dados cargos, consejerías y enchufes en una eleccionesgenerales que ya se celebrarán…

Así, los españoles nos hemos visto privados de información de vitalimportancia. No tenemos ni idea de cómo van a representarnos los tipos alos que pagamos el sueldo en las instituciones europeas, de las cualessalen directivas y leyes de gran alcance que nos afectan en nuestra vidacotidiana y en asuntos muy trascendentes.

No podemos dejar de saludar con respeto a todas aquellas fuerzas socialpatriotas que en esta democracia mermada y falsa, han superado lastrabas impuestas por el sistema a todos los que nos negamos albipartidismo con la bisagra separatista que convierte España en una rifaconstante. Tenemos claro que el trabajo de todas estas fuerzas en unasola voz, en una dinámica de colaboración por la que siempre ha apostadoLa Falange (FE) desde la autonomía y el respeto entre organizaciones y estrategias habría sido más positiva para todos.

Así pues, en las actuales circunstancias de España, observando eldesarrollo de la campaña y por la falta de una candidatura unitaria quedefienda principios de base, desde La Falange (FE) no podemos hacer otracosa que un nuevo llamamiento a la abstención total al pueblo españolporque entendemos que es la mejor forma de protesta y deslegitimación deun sistema injusto y corrupto.

Desde la libertad de conciencia , entendemos que las urnas vacías o unporcentaje de abstención escandaloso que de veras ponga en duda elsistema serían la única victoria posible para nuestra España y para toda Europa.

Más información en: http://www.lafalange.org

3.6.09

Carta del Presidente de la Junta Política de FE-JONS.

Camaradas de Falange Española de las JONS:

Me dirijo a vosotros en mi calidad de PRESIDENTE DE LA JUNTA POLÍTICA DE FALANGE ESPAÑOLA DE LAS JONS, y como único cargo nacional del partido no sometido a Expediente Disciplinario alguno. Mi cargo está plenamente vigente, y ello me lleva a asumir esta responsabilidad gravísima. Quiero confirmaros que, el pasado Jueves 28 de Mayo de 2.009, el Consejo de Disciplina Nacional remitió a nuestra Sede Nacional en Madrid el Pliego de Cargos correspondiente al inicio en la tramitación de cinco Expedientes Disciplinarios contra Diego Márquez Horrillo, Norberto Picó Sanabria, Jorge Garrido San Román, Julio Alberto Alfonso y Camino Carrillo. El inicio de este Expediente determina -sin más formalidades que la propia comunicación- la suspensión de militancia y cargos de los Expedientados.

El Consejo de Disciplina Nacional -si bien se encuentra al día de hoy sin Presidente después de mi cese presuntamente irregular en ese cargo- seguía contando con miembros suficientes como para adoptar estas importantes medidas. En reunión mantenida entre sus miembros el pasado 22 de Mayo se adoptaron estas medidas disciplinarias, convencidos de la extremada gravedad de nuestra situación. El Pliego de Cargos ha sido elevado por mí al Consejo en mi calidad de Presidente de la Junta Política.
Adopto esta gravísima iniciativa ante el silencio absoluto de nuestra Junta Nacional respecto a la situación crítica que ella misma ha venido motivando durante los últimos meses. Contra toda lógica y contra todo Derecho, lo que debería haber sido un proceso limpio y transparente de sucesión de nuestro Jefe Nacional se ha convertido en una situación insostenible de confrontación entre los dos sectores en los que se divide Falange Española de las JONS en la actualidad.
Desde el mes de Marzo pasado, y lejos de tener nuestros órganos de gobierno la necesaria imparcialidad requerida para este caso de conflicto, se han estado practicando expulsiones inmotivadas e ilegales, ceses de camaradas disconformes, organización de reuniones ajenas a Derecho, decisiones electorales gravemente perjudiciales para el partido… una serie de actuaciones y medidas lejos de toda idea de liderazgo u objetividad, las cuales deberán ser aclaradas por medio de la tramitación de estos Expedientes.

No asumo estas funciones con ánimo de conflicto o enfrentamiento. Lejos de ello, hago un público llamamiento a nuestra tranquilidad interna mientras dure la tramitación de estos Expedientes Disciplinarios. Dejemos trabajar a nuestro Consejo de Disciplina Nacional, Con la debida calma, podrán realizarse las investigaciones que procedan -para lo cual llamo expresamente a la colaboración de todos- y se determinarán las responsabilidades resultantes.

Estamos profundamente desorganizados. Nuestra organización está descoyuntada. No funciona normalmente ninguno de los órganos nacionales del partido. La Junta Nacional está cesada en su totalidad. El Consejo Nacional cuenta cada vez con menos miembros y asistencia, y se encuentra viciado al haberse excluído -presuntamente por medio de una maniobra ilegal- a un importante sector de camaradas opuestos a la línea política de la Junta Nacional. La Comisión Permanente no se reúne hace más de cinco años. No existe una relación clara y exacta de los Camaradas que integran los distintos órganos internos, ya que nadie se ha preocupado de realizar los nombramientos oportunos ni de ordenar mínimamente esta cuestión. El resultado es un profundo caos organizativo, que se agudiza a raíz del hecho de no estar adaptados nuestros Estatutos a reforma alguna desde su inscripción en 1.976.

Por esta razón, y al objeto de que el partido pueda continuar con su actuación estrictamente ordinaria en tanto en cuanto dura la tramitación de estos Expedientes Disciplinarios, esta JUNTA POLÍTICA asume las funciones estatutarias determinadas en el art. 83 de nuestros Estatutos -sobre las funciones de la Jefatura Nacional- entendiéndose estra atribución estrictamente aplicada a aquellas cuestiones ordinarias que exija el desarrollo cotidiano del partido.

Este caos organizativo me hace realizar un llamamiento a todas nuestras Jefaturas Territoriales, Provinciales y Locales al objeto de designar REPRESENTANTES TEMPORALES ante esta Junta Política, a los efectos de ampliar la base democrática de la gestión del partido durante el tiempo que dure la tramitación de los Expedientes. A estos efectos, deberán ir siendo designados y comunicados en un plazo máximo de diez días a partir de hoy. Asimismo, y en el mismo plazo, deberán ser designados dos representantes por cada uno de los sectores enfrentados -los llamados oficialistas y renovadores- a los efectos de estar adecuadamente representados dentro de este órgano transitorio.

No quiero terminar sin referirme a la preocupación que nuestra situación interna ha despertado en camaradas falangistas que militan fuera de nuestro partido. Han sido muchas las muestras de afecto y respeto recibidas por parte de muchos de ellos. Quiero creer que uno de los aspectos positivos de esta tremenda crisis interna podría ser un acercamiento entre todos los falangistas. Se hace necesario buscar concordia y entendeimiento no sólo entre nosotros, sino también con todos y cada uno de los falangistas que al día de hoy se encuentran fuera de nuestra organización.

Por la Patria, el Pan y la Justicia.

FDO: RAFAEL CABELLO FERRERA.PRESIDENTE DE LA JUNTA POLÍTICA DE FALANGE ESPAÑOLA DE LAS JONS.

La hora de los Falangistas, por Nacho Toledano.

Uno de los vicios falangistas por excelencia es la tertulia. Hablar y hablar. Charlar interminablemente -en la buena compañía de los camaradas más cercanos- acerca del estado general del falangismo y de los falangistas. Un muy saludable desahogo en el que siempre -de una forma o de otra- hemos estado sumergidos día tras día y en numerosas ocasiones a lo largo del año. Hablar sobre lo qué debe hacerse. Hablar sobre lo mal qué va todo. Hablar sobre la viabilidad de tal o cuál proyecto. Hablar y hablar… En la más pura tradición galdosiana de la ojalatería… ojalá aquello y ojalá lo otro…
¿Cuántas veces hemos arreglado ya las causas de la decandencia lamentable del nacionalsindicalismo sobre la mesa de algún bar? ¿cuántas comidas dedicadas a llevar al falangismo a cotas más altas de aceptación social trazando planes grandiosos de expansión revolucionaria? ¿cuántas ideas, sueños y proyectos se han barajado ahora, ayer y siempre? ¿cuántas ideas forjadas en la cálida confianza de unos pocos?
Sin embargo, quiero pensar que no siempre vamos a quedarnos en eso. Quiero creer que desde las humildes posiciones defendidas por todos y cada uno de nosotros podemos -y debemos- hacer algo. Me gustaría creer que sabemos hacer algo más que hablar. Intentar que las cosas cambien, en definitiva. Y ahora se nos abre una maravillosa oportunidad de hacer algo. Una ocasión políticamente oportuna para intentar cambiar nuestra triste y mortecina realidad.
Y es que dentro del falangismo -y sobre toda clase de consideraciones doctrinales o de matizaciones estratégicas que evidentemente nos separan- existen dos grandes corrientes. En resumen, todo se reduce a la pugna de los que quieren lograr un marco de entendimiento entre nosotros y los que ni siquiera lo intentan. Los que quieren aunar esfuerzos y los que siguen levantando barreras muchas veces absurdas. Los que siguen peleando en la búsqueda de fórmulas de integración y los que ya ni se preocupan por encontrarlas. En definitiva… los que quieren ser más abriendo espacios de diálogo y los que quieren quedarse como hasta ahora cerrándolos.
Hemos hablado tanto de ello que hasta duele volverlo a escuchar. Esto se nos muere. Se nos va sin pena ni gloria si no somos capaces de sacudir drásticamente la losa que nos aprisiona para quitárnosla de encima. O eso o irnos a casa sin gloria pero con mucha -muchísima- tranquilidad… Miremos a nuestro alrededor. Lo de siempre en una situación que se agrava por momentos. Partidos esqueléticos. Imposibilidad de crecimiento. Crisis de militantes. Ausencia de proyectos políticos. Cada vez menos fuertes y cada vez menos. Balcanización de nuestras posiciones. Imposibilidad de encontrar fórmulas de romper el aislamiento político al que estamos sometidos desde hace lustros. Panorama desolador que no resulta inesperado -ni asombroso- a ninguno de nosotros.
Sin embargo, esta situación podría cambiar. Porque una serie de sucesos concatenados ha abierto la puerta a la esperanza. Se trata -como habréis podido adivinar- de la crisis sucesoria desatada en FE-JONS tras haber anunciado el eterno Diego Márquez su jubilación en el también eterno cargo de Jefe Nacional de Falange Española de las JONS. Se planeaba una transición tranquila del dieguismo hacia el neodieguismo. Pero… de pronto… saltó la sorpresa. Porque en un partido que creíamos monolítico aparece -de pronto- una corriente de militantes asombrosamente partidarios de dos ejes principales de actuación.
Y lo defino como asombroso porque estos dos ejes -según las conversaciones tenidas siempre con los responsables de las siglas históricas- no entraban dentro del perfil medio del afiliado a FE-JONS. Proclamaban -a todos los que tuvimos que tratar con ellos en alguna ocasión- que el partido estaba fuertemente disciplinado y jerarquizado -a mí estas dos palabras me dan miedo- y que no era partidario -en absoluto.- de ninguna clase de política unitaria con el resto de los falangistas. Sin embargo… eso ha resultado ser falso.
Estamos hablando de dos factores que, a la postre y felizmente, han resultado concurrentes dentro de nuestra formación hermana: desde un punto de vista interno, la lucha por unos esenciales usos democráticos y por los derechos de los militantes frente a una jefatura excesivamente autoritaria y, desde un punto de vista externo, un anhelo de tender puentes entre todos los falangistas -estén donde estén- con el fin confesado de propugnar programas comunes integrados o, al menos coordinados.
Democracia interna y renovación por la base. Programas políticos y tácticos coordinados entre todos los sectores azules. Y ambas cosas lanzadas desde el potente faro moral de nuestras queridas siglas históricas. Estos son los ejes en torno a los cuales giran las propuestas de la corriente llamada renovadora dentro de FE-JONS. Los integrantes de la misma ya la han bautizado -los falangistas y su gusto innato por los nombres- como PROYECTO REGENERACIÓN 2.009, y están empezando a lanzar sus mensajes por medio de internet.
No está siendo una tarea pacífica. El sector oficialista encarnado en el llamado binomio Garrido-Pico ha contraatacado -cobijado bajo el paraguas de un cada vez más invisible Diego Márquez- iniciando una cadena de ceses y expedientes disciplinarios encaminados a marginar a la oposición dentro del partido, alejándola cada vez más de los centros de decisión del mismo. De otro lado, ha puesto en marcha un auténtico ventilador de chapapote -vulgo mierda- que alcanza a todo lo que se mueve en su contra.
El asunto ha sido tan grave que ha motivado la APERTURA DE UN EXPEDIENTE DISCIPLINARIO sobre Márquez, Pico, Garrido, Julio Alberto Alfonso y Camino Carrillo. Al día de hoy, se encuentran suspendidos de militancia y cargos. Lo normal es que ellos no acepten las determinaciones de su propio Consejo de Disciplina Nacional (que es el órgano que ha incoado los Expedientes).
El conflicto está servido y se preveé largo y complicado. Yo he apoyado públicamente al sector renovador. Soy públicamente partidario de REGENERACIÓN 2.009. Eso me ha granjeado -ya de entrada- un curioso aluvión de miseria moral… insultos personales, alusiones a mi vida privada y profesional… las circunstancias acostumbradas de esta clase de posicionamientos que no tienen la menor importancia. Por contra, me ha hecho rejuvenecer varios años, dándome una convicción íntima y profunda de hacer lo correcto. Atacado por mil babuinos -de cola colorada- formando un aquelarre cómico y simiesco que ha hecho de mí la personificación del mal. A mis casi cuarenta y seis años no deja de halagarme esta fijación oral -Shakira dixit- que ha mezclado extrañas consideraciones humanas, clasistas, profesionales y educativas.
Sin embargo -y dejando al margen mis sentimientos personales- han sido muchas las personas que me han preguntado -en los últimos días- si de verdad valía la pena esta batalla… si no me habría valido más -y mejor- permanecer callado. Este es el quid de la cuestión. La necesidad imperiosa que tenemos de salir a la luz pública y de respaldar el modelo de proyecto falangista que queremos. Porque -en otro caso- se nos irá la fuerza por la boca… como nos ha ocurrido siempre por los siglos de los siglos amén. Pocas personas han sido tan criticadas en su gestión política como Diego Márquez.
Pocas estrategias falangistas han sido tan denostadas como las de aislamiento autista desarrolladas por FE-JONS en los últimos años. Pocos gestos han sido tan despiadadamente rechazados por el común de los falangistas como los realizados por los responsables políticos de las siglas históricas… conversaciones con Esteban Ibarra, denuncias al Frente Español -en un momento tan difícil como aquel para todos nosotros- por la utilización del yugo y las flechas, negativas a la defensa conjunta de nuestra Memoria… tantas y tantas cosas criticadas tan sólo en los cenáculos privados de la tertulia, la cena y el aperitivo o bajo el anonimato de internet…
No resultaría demasiado coherente con nuestra forma de pensar y de vivir este silencio cómplice o esta sonrisa ante la adversidad de algunos. Siempre hemos creído en su evidente error político. Siempre hemos afirmado que aquello no eran las formas adecuadas de orientar la situación del falangismo. Pues bien… pasemos de las palabras a los hechos. Vivamos y sintamos como pretendemos vivir y sentir. Como falangistas. Como políticos. Como ciudadanos… No podemos quedarnos en eso… en los coloquios de salón o en el ejercicio privado de la crítica. No podemos quedarnos mirando el linchamiento público de un puñado de camaradas que -tan sólo- están haciendo lo que creen correcto luchando por todos nosotros… por la propia supervivencia de una Falange errática que necesita definir -con urgencia- un proyecto común.
Un proyecto integrador que -de sobra lo sabéis todos y cada uno de vosotros- no existirá si las cosas siguen como han estado hasta ahora… si siguen mandando los mismos. Parafraseando a Lampedusa… debemos cambiar todo para que cambie TODO. O -en ese lenguaje taurino que tanto nos gusta a algunos escuchar- echar la patita alante y acortar las distancias. Retratarse Señores. Y qué no os cuenten la historieta de los asuntos internos y demás farfolla oficialista… el momento es tan grave que los errores de uno nos afectan a todos… que lo que se cuece en una casa se acaba comiendo en la otra…
Si no empujamos, todo seguirá como hasta ahora. Sólo la presión pública ha puesto a los aislacionistas en el disparadero, y todos sabéis que no existiría ninguna posibilidad de unidad -ni remotamente- si un puñado de camaradas no llevásemos ya meses en campaña. En un público y duro combate al que -todavía- le quedan muchos asaltos que emprender. Son muchos los Camaradas que sueñan con una Falange abierta y refundada. Desde los miembros de la respetadísima diáspora azul -todavía increíblemente vetados por el sector oficialista por causa de viejas historias familiares- pasando por los llamados falangistas sin falange -los que un buen día se marcharon ante la ausencia de un proyecto moderno en búsca de espacios más respetuosamente libres- hasta llegar a los militantes falangistas de todas las organizaciones… a los que día a día desean la unidad en esa calle que es cara y cruz de sus desvelos y trabajos.
Todos ellos -todos nosotros- tenemos mucho qué decir y muchas ideas que colocar -ordenadamente- encima de la mesa. Pero ello no podrá hacerse si las cosas siguen como han estado hasta ahora. Como siempre. La necesidad táctica aparece -entonces- con una claridad meridiana. Primero, privar de responsabilidad política a las personas que nos han impedido entendernos hasta este mismo día de hoy. Después -y una vez creadas las condiciones objetivas necesarias de diálogo- emprender una reformulación de nuestros planteamientos políticos que -partiendo de estas dos orillas militantes- acabe alcanzando al conjunto íntegro de los falangistas. Por todos y para todos.
Ha llegado el momento. Ha llegado la hora de luchar -desde todas nuestras trincheras y bajo todas nuestras banderas- por un modelo de partido abierto, maduro y responsable. Ha llegado la hora de propugnar un conjunto de ideas integradoras. Por primera vez -en muchísimo tiempo- existiría voluntad de diálogo en esas dos orillas de nuestro río común. Existiría una coincidencia en la necesidad de tender puentes y de construir alternativas. Por eso, ha llegado la hora de hablar -con nombres y apellidos- de las ideas que uno tenga en la cabeza, y por las que merezca la pena luchar.
Salir y dar la cara, en defensa de lo que queremos para el falangismo y en defensa de unos camaradas que lo han visto muy claro desde el principio. Respaldar los modelos integradores frente al exclusivismo anticuado que pretenden seguir imponiéndonos. No nos queda tiempo. Esto se nos muere. Por eso, creo que ha llegado la hora de los falangistas. No sólo es una cuestión de decencia o de clara conciencia política. Se trata -también y por desgracia- de una simple cuestión de supervivencia.

1.6.09

Cuarteles de invierno

Cuando el ejército propio, la milicia a la que uno pertenece, su unidad de combate tiene las fuerzas y los efectivos mermados, aunque a uno le sobren la voluntad y las ganas, es preciso replegarse a posiciones seguras, encastillarse en sus cuarteles de invierno, o de verano, o de cuando toque, y considerar, reconsiderar, reflexionar y meditar sobre cuál o cuáles son las causas de tales mermas. Introducir el barco en astilleros para su reparación, si ésta es posible, o mandarlo directamente al desguace si ya no sirve.
He defendido siempre la lucha en la calle, la interrupción voluntaria, no ya del embarazo, sino de la embarazosa situación que provoca la sociedad de consumo y el estado del "bien estar jodido", la democracia liberal y su crisis total, la financiera y la económica, la material y espiritual, la cultural e intelectual, la del parlamentarismo, burgués, represor y explotador capitalista de nuestro pueblo trabajador, cada vez más pobre, más parado, parado, que no sólo desempleado. Más parado que nunca porque a nuestro pueblo le han robado lo más preciado que podía quitársele: la capacidad de reacción, la de protesta, la de exigencia de sus más elementales derechos. Quizá por ello haya perdido también la posibilidad o el derecho de tenerlos.
Sin embargo, la realidad se impone, tozuda, a la ficción que uno mismo desearía. Y los medios son los que son, y el potencial...escaso.
Pero además, si faltan la voluntad y las ganas...apaga y vámonos.
Una organización, un grupo humano, ha de ser consciente de sus pretensiones y sus expectativas. Ha de saber si quiere representar una cofradía, una hermandad o una peña de amigos. Si pretende enarbolar un proyecto concreto o si, por el contrario, se trata de cumplir, pasarlo bien y poseer un carné tras el pago de unas cuotas. Porque sólo un proyecto, del tipo que sea, es necesario que sea rentable para mantenerlo en funcionamiento. Y, en sentido contrario, sólo un club, de cualquier clase, puede permitirse ser deficitario y marginal.