25.2.09

Los tribunales permiten a la Falange manifestarse este sábado en Treviño

CASTILLA Y LEÓN

El fallo advierte de que la mera sospecha de altercados no basta para prohibir la protesta

«La Falange va a decirles a estos criminales de ETA y a sus amiguetes que pululan por el Condado de Treviño, y que reivindican su pertenencia a Vascongadas, que la Unidad de España no se negocia y que todavía existen gracias al amparo de estos democratillas que se lo permiten y con quienes juegan de forma habitual». En estos términos anuncian los convocantes -Falange Española- el 'acto político' que tendrá lugar este sábado en Treviño y que ayer permitieron los tribunales anulando la prohibición previa de la Subdelegación del Gobierno en Burgos.

El fallo, emitido por el Tribunal Superior de Justicia, echa por tierra los argumentos dados por el Ejecutivo -citaron los incidentes registrados en un acto similar celebrado en Vitoria- y recuerda que la «mera sospecha» de que puedan producirse altercados no es suficiente para denegar el permiso a los solicitantes. «No parece admisible que sin precedente alguno que ponga en duda el pacífico carácter de la manifestación» pueda prohibirse, recoge la sentencia.

Jornada de reflexión

Tampoco la celebración ese día de la jornada de reflexión con motivo de los comicios en el País Vasco puede utilizarse como justificación -por parte de la Subdelegación- «en un territorio donde no se va a celebrar elección alguna». Sería, dicen los magistrados, como «pretender que por proximidad geográfica se prohibiera toda manifestación en las localidades limítrofes a Castilla y León o el País Vasco que coincidiera con procesos electorales en esa comunidad».

El alto tribunal acepta así punto por punto los argumentos esgrimidos por el abogado, y cabeza visible de la ultraderecha, Ricardo Sáenz de Ynestrillas para reconocer a los falangistas su derecho a manifestarse. Puntualiza, eso sí, el fallo que «la ubicación geográfica puede ocasionar molestias, pero para ello la autoridad tiene potestad para arbitrar medidas».
El delegado del Gobierno, Miguel Alejo, anuncia que el dispositivo policial que se habilitará será el «necesario» para evitar los más que previsibles incidentes.

(Extraído de nortecastilla.es)

24.2.09

Día de reflexión...patriótica

El próximo sábado 28, a las 13 horas de la tarde, La Falange acudirá al acto político que organiza en el Condado de Treviño, en plena jornada de reflexión de las elecciones autonómicas vascas.
La alcaldesa del PP, Inmaculada Ranedo, intentó coartar nuestro derecho de reunión, el de manifestación y nuestra libertad de expresión simultáneamente. No es la primera vez que se trata de cercenar nuestros derechos fundamentales de forma sistemática y donde quiera que sea que pretendamos ejercerlos. Para la Falange supone todo un rosario de actuaciones las que debemos desplegar de cara a ejercer Derechos Fundamentales garantizados como tales por la suprema ley del supuesto Estado de Derecho, a saber: la Constitución.
A pesar de que dicho texto indique que "Se reconocen y protegen los derechos: A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción"(Artículo 20) y que "Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa" (Artículo 21), los falangistas nos vemos obligados a luchar, y después ganar, una vez tras otra, nuestro derecho a manifestarnos libremente. Por ello hubimos de realizar el correspondiente recurso a la "prohibición" por parte de la autoridad adminstrativa. Y ayer lunes, acompañado del jefe nacional y del secretario general, yo mismo subí al TSJ de Burgos para defeder nuestros derechos. Hoy sabemos que hemos ganado.
Se aducía, entre otras cosas, que "no era casualidad que hubiéramos elegido precisamente el día de reflexión de las elecciones vascas" para realizar nuestro acto en Treviño, especie de isla burgalesa en medio de Álava. Desde luego que no. Todos los actos públicos están orientados por el principio de oportunidad política. La jornada de reflexión de unas elecciones presididas por el terror y el secuestro de la voluntad y la conciencia del pueblo vasco es una ocasión inmejorable para reivindicar la unidad e integridad de la nación española, sobre todo cuando ésta se cuestiona constantemente. Cuando todo el mundo reflexiona...y calla. Fíjense bien que he dicho de Treviño que es una localidad burgalesa, que no sólo castellana, porque parto de la base de que Vascongadas es también Castilla. Memoria histórica se llama, creo.
El sistema tiene sus propios métodos, y sus resortes. Nosotros no hacemos otra cosa que utilizarlos según la ley. Muchos deberían estar agradecidos de tan ejemplar comportamiento por nuestra parte.
Nos vemos en Treviño.

Y... ¿dónde están los golpistas del 23-F? (23-02-2009) - Diariocritico

Pese a que hubo muchísimos militares implicados, el "Pacto del capó", firmado en la madrugada del 24 de febrero que permitió la rendición de Tejero poniendo fin así al secuestro de los diputados, limitó las responsabilidades a los oficiales de la Guardia Civil asaltantes del Congreso y a pocos mandos más, aparte de la cabeza visible de la intentona en Valencia -Milans del Bosch-, el propio Armada, algunos mandos de la División Acorazada Brunete y algunos "espontáneos", como el capitán de Navío Camilo Menéndez y el comandante Ricardo Pardo Zancada. Este último se sumó más o menos simbólicamente al golpe con su unidad de la Policía Militar cuando el mismo ya había fracasado.

El Consejo de Guerra celebrado en Campamento (Madrid) emitió algunas condenas 'a la baja', que luego fueron revisadas, y sólo se procesó y condenó a un civil: parece como si, curiosamente, el sindicalista ultra Juan García Carrés hubiera sido él solo "toda" la trama civil del golpe. Por cierto, que el general que presidió el Consejo, Federico Gómez de Salazar, falleció a finales de enero de 2006.

Pero, ¿qué hicieron los golpistas? ¿Cumplieron sus condenas? ¿Fueron indultados? ¿Siguieron su carrera militar? He aquí lo que ocurrió con los condenados por el 23-F.

Los absueltos

De los 33 procesados, el CSJM absolvió a once, nada menos que al 33,3 por ciento de los acusados. El Tribunal Supremo, aún sin acceder a las peticiones del fiscal, elevó las condenas y absolvió finalmente a tres procesados: José Luis Cortina Prieto, Juan Batista González y Francisco Ignacio Román.

José Luis Cortina Prieto

Nacido en 1938 en Madrid, el entonces comandante Cortina era el jefe de la Agrupación Operativa de Medios Especiales del CESID (AOME), algunos de cuyos miembros brindaron apoyo técnico a los golpistas, como el capitán Vicente Gómez Iglesias, finalmente condenado por la intentona. Tras aquellos sucesos, Cortina fue apartado de la AOME y luego procesado.
Hijo de un comisario de Policía, su padre falleció en julio de 1983 a consecuencia de un incendio fortuito en su domicilio madrileño. Siempre se especuló con la posibilidad de que hubieran asaltado el domicilio familiar buscando documentación comprometedora.

En la primavera de 1981, en el escenario de la prisión del Servicio Geográfico del Ejército, una mujer le ayudó a pasar el mal trago de su procesamiento: Margarita Aracil Pizarro, quien trabajaba de secretaria del director de ASEPROSA, la empresa de Antonio Cortina. Margarita comenzó a visitarle y a llevarle revistas. El romance acabó en boda: el 9 de septiembre de 1982, pocos meses después de la sentencia del CSJM que le absolvía, ambos contrajeron matrimonio en un acto al que asistieron, entre otros, Gabriel Cisneros (entonces diputado de UCD por Soria), Carlos Argos, que estuvo con él y con Cisneros en GODSA, y el entonces teniente coronel Javier Calderón, quien fue su jefe en el CESID y a cuya dirección accedería en 1996, ya con el PP.

Tras el 23-f, Cortina fue recluido en la prisión militar de Alcalá de Henares. El fiscal togado pidió para él doce años de prisión y separación del servicio. Sin embargo, fue absuelto por el CSJM por falta de pruebas (3.6.1982). La sentencia no fue recurrida.

Reincorporado al Ejército, fue destinado al Regimiento de Infantería Jaén 25, con guarnición en Barcelona (1983) y al Polígono de Experiencias de Carabanchel, donde permaneció hasta enero de 1985. Ascendido a coronel, fue destinado al Cuartel General del Ejército en el Mando de Apoyo Logístico (MASAL) y más tarde al Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE). Sin embargo, estaba en el punto de mira del Gobierno socialista y fue uno de los dos militares expedientados por el ministerio de Defensa (febrero de 1991) por negligencia en la filtración de los planes secretos "Papa Golf" y "Papa Tango" de presunta intervención de unidades del Ejército de Tierra en el conflicto del Golfo Pérsico, documentos filtrados al diario "El Mundo".

Fue relevado de su destino en el MALE por negligencia profesional (19.3.1991), como responsable de una falta grave prevista en el artículo 9 de la ley orgánica del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, "por incumplir los deberes militares propios del destino o puesto que se desempeña, por ignorancia o negligencia", y pasó a la situación de disponible forzoso. En su defensa salieron el Grupo Popular e Izquierda Unida (26.3.1991), que pidieron la comparecencia del ministro de Defensa, Narcís Serra, para explicar la sanción y por qué se le sancionaba sólo a él y a otro coronel, cuando en dicho documento se fijaba una larga lista de receptores, más de veinte unidades y centenares de personas. Además, afirmaban que la investigación de la filtración que se encomendó al CESID, no dio resultados.

En la actualidad, se encuentra en Madrid, donde abrió la empresa "I2V", una sociedad limitada constituida el 17 de marzo de 1993, con un capital social de dos millones y medio de pesetas, dedicada a estudios de mercado y en la que Cortina es administrador único. En junio de 1999, su hermano, Antonio, vendió su antigua empresa, ASEPROSA (Asesoramiento, Seguridad y Protección, SA) a Securitas Seguridad España, SA.

Juan Batista González

Nacido en 1942 en Madrid, pertenece a la tercera generación de militares del arma de Artillería. Como capitán de Estado Mayor de la División Acorazada (DAC) "Brunete 1", era jefe de la Primera Sección (áreas de personal y organización), y tuvo como jefe directo al coronel San Martín, quien también fue condenado por el 23-F.
En esa tarde-noche, tras la reunión celebrada en el cuartel general de la DAC, se trasladó, junto con una veintena de soldados armados, a la emisora de radio "La Voz de Madrid", misión que se le había encomendado por la amistad que mantenía con el jefe de programas. Allí recibió el manifiesto escrito por Antonio Tejero y Ricardo Pardo Zancada, pero el director general de la Seguridad del Estado, Francisco Laína, prohibió su
difusión y Batista optó por regresar a la DAC tras escuchar el mensaje radiotelevisado del Rey.

Fue procesado por el hecho involucionista y el fiscal togado, Claver Torrente, pidió para él, en sus conclusiones provisionales, la pena de ocho años de prisión y la accesoria de separación del servicio (11.8.1981). Pero en la sentencia dictada por el CSJM (3.6.1982) fue absuelto del delito que se le imputaba y días después se presentó ante el capitán general de la I Región Militar, quedando en situación de "disponible forzoso". Juan Bautista ascendió a comandante (Diario Oficial del Ejército de 29.11.1982) y fue destinado a la Capitanía General de Burgos, desde la que fue responsable de la operación de ayuda militar en las inundaciones de Bilbao (agosto 1983).

Ascendido a teniente coronel de Estado Mayor, ocupó destino en el Cuartel General del Ejército (Madrid). Relacionado con los medios de comunicación, ha sido ensayista-periodista, y es autor del libro "La antítesis de la paz" (1981), en el que analiza el terrorismo y otras formas de violencia en Occidente. Ha colaborado en las revistas "Gaceta ilustrada", "Reconquista", "Boletín de Difusión de Artillería", "El Alcázar" y en la revista "Ejército". Como poeta, obtuvo el tercer premio en el certamen "Alforjas para la poesía" (1978) con su obra "Sobre el extenso espejo de la Tierra".

Francisco Ignacio Román

Nacido en 1947, ingresó en la Guardia Civil en julio de 1969, procedente de la Academia Militar. El 23-f estaba destinado, como capitán, en la Academia de Tráfico de Madrid y formó parte del núcleo de fuerzas que secundaron el asalto, aunque la misión que se le encomendó fue la de encargarse del cordón de seguridad en torno al edificio. Fue inmediatamente arrestado cuando se presentó el director general de la Guardia Civil, teniente general José Luis Aramburu Topete, y trasladado por un superior a la Dirección General del Instituto.
Ingresó en prisión preventiva en la Guarnición de Madrid y fue procesado por el juez especial bajo acusación de rebelión militar. El fiscal, en sus conclusiones provisionales, solicitó una pena de seis años de prisión y la accesoria de separación del servicio, que luego modificó por la de un año y seis meses y suspensión de empleo.

El CSJM le absolvió finalmente al no quedar suficientemente probada su implicación en los hechos. Ascendió a comandante (1988) y fue destinado a la Subdirección General de Personal de la Guardia Civil. Más tarde, ascendió a teniente coronel (1992) y a coronel (1999).
Desde julio de 1999 es el coronel de Armamento de la Dirección General de la Guardia Civil.


Curiosamente, en 1991 participó como miembro de un tribunal para examinar a los aspirantes a cabo en materia de Derecho Constitucional. Posee las siguientes condecoraciones: Medalla del Sufrimiento por la Patria (1987) y la Cruz (1993), Placa (1998) y Encomienda de San Hermenegildo (1997).

Los responsables

Jaime Milans del Bosch y Ussía

Nació en 1915 en Madrid, ciudad en la que falleció el 26.7.1997, siendo enterrado en la cripta del Alcázar de Toledo, instalación militar que defendió cuando comenzó la guerra civil. Estaba casado con Amparo Portolés y tenía tres hijos.

De familia aristocrática y de profunda raigambre militar, se convirtió en el sexto general de la familia por vía directa: su padre fue teniente general y su abuelo, capitán general de Cataluña y jefe del cuarto militar del rey Alfonso XIII. Con 19 años y en plena guerra civil, comenzó su andadura castrense defendiendo como cadete El Alcázar de Toledo, donde resultó herido. En diciembre de 1977 fue nombrado teniente general, con mando en la Capitanía General de la III Región Militar, con sede en Valencia, con evidente disgusto por su parte, ya que aspiraba a la Capitanía General de la I Región Militar, con sede en Madrid.

En la tarde del 23-f, poco después de que Tejero asaltara el Congreso de los Diputados, decretó el estado de excepción en Valencia y desplegó carros de combate, camiones, cañones antiaéreos y tropas de infantería en los puntos estratégicos de la ciudad, que quedó así bajo control militar. Pese a retirar las tropas tras el mensaje del Rey por televisión, mantuvo el estado de excepción hasta altas horas de la madrugada.

Pese a ello, el general Fernando Ortiz le concedió (finales 1981) la medalla de sufrimientos por la patria, hecho que provocó que el Gobierno de Calvo Sotelo interviniera, lo anulara y destituyera al responsable de esa concesión.

Procesado por esos hechos, fue condenado a 30 años de prisión. El 1 de julio de 1991, el juez militar de vigilancia ordenó su puesta en libertad condicional por aplicación del artículo 60 del reglamento penitenciario civil al haber cumplido la edad de 75 años. Pasó los últimos años de su vida en su chalé de la urbanización madrileña de La Moraleja, alejado de cualquier tipo de actividad o pronunciamiento público.

Nunca se arrepintió de su participación en el intento de golpe de estado. En unas declaraciones a la revista Interviú (1985) afirmó que si se encontrara ante las mismas circunstancias volvería a actuar igual que lo hizo, y señaló que renunciaba a pedir un indulto al Gobierno. En cambio, sí batalló para recuperar la condición de militar, pero el Tribunal Supremo ratificó en 1988 su expulsión de las Fuerzas Armadas españolas.

Sus hijos Jaime y Juan mantienen abierta la empresa "Formipor, SL", constituida en febrero de 1991, con un capital social de noventa millones de pesetas y dedicada al alquiler de bienes inmuebles.

Alfonso Armada Comyn

Marqués de Santa de Cruz de Ribadulla. Nació en 1920 en Murcia. Ingresó en el Ejército el 1.2.1937 y, tras actuar en la Guerra Civil en la División Azul, fue destinado a la Secretaría del Ministerio del Ejército. Fue profesor de Juan Carlos de Borbón durante su preparación en la Academia General Militar. En 1965 asumió la jefatura de la Secretaría del príncipe don Juan Carlos, en la que continuó tras su ascenso al trono. Fue designado profesor principal de la Escuela Superior del Ejército (1977) y posteriormente gobernador militar de Lérida y jefe de la División de Montaña Urgel número 4.

El 23-F desempeñaba el cargo de segundo Jefe del Estado Mayor del Ejército. Su participación en el intento de golpe de estado fue conocida en el momento de su destitución y arresto (28.2.1981). Según los planes de los golpistas, Armada era la persona en la que recaería la presidencia del Gobierno en caso de que hubiera fructificado el golpe.

Fue procesado bajo la acusación de rebelión militar (11.3.1981), y condenado por el Consejo Supremo de Justicia Militar (3.6.1982) a seis años, mientras que la petición fiscal había sido de 30 y pérdida de empleo. Pero el Tribunal Supremo le impuso (22.4.1983) una condena de 30 años y pérdida de empleo, causando baja definitiva en el Ejército (BOE de 24.4.1983). Finalmente, el Consejo Supremo de Justicia Militar le rebajó la pena a 26 años, ocho meses y un día (1987). Indultado el 24 de diciembre de 1988.

Desde su salida de la cárcel, reparte su vida entre su casa madrileña y la finca que posee en Santa Cruz de Ribadulla (Galicia), donde tiene un vivero que cuida personalmente. Es autor del libro Al servicio de la Corona , obra autobiográfica y autoexculpatoria.

Tanto su mujer como sus hijos mantienen abierto en la actualidad un importante entramado empresarial. Francisca Díez de Rivera preside la sociedad familiar "Ardirisa, SA", constituida en febrero de 1987 y dedicada a la construcción, reparación y conservación de edificaciones, y es vicepresidenta de "Ortigueira, SL", constituida en octubre de 1988 y dedicada al comercio al por mayor de cereales, similares, plantas, abonos, sustancias fertilizantes, plaguicidas y animales vivos.

Uno de sus hijos, Alfonso, es socio de "Modesto Lafuente 15, SL", constituida en diciembre de 1991, con un capital social próximo a los treinta millones de pesetas y dedicada a servicios en restaurantes.

Antonio Tejero Molina

Nació en 1932 en Málaga. Ingresó en la Guardia Civil en 1951 y fue jefe de su Comandancia en

Guipúzcoa, de donde tuvo que pedir el traslado forzoso a raíz de unas declaraciones públicas en contra de la legalización de la ikurriña.

Su biografía está salpicada de episodios progolpistas, con serios incidentes protagonizados durante la transición en sus destinos en San Sebastián, Málaga y Madrid. Pero, hasta el 23-f, el episodio más serio protagonizado por él fue la llamada "Operación Galaxia", intento de golpe de mano encaminado a alterar la normalidad democrática española, en noviembre de 1978, junto con el capitán de Infantería Ricardo Sáenz de Ynestrillas. El plan incluía la ocupación del palacio de la Moncloa (donde el Gobierno estaría reunido en Consejo de Ministros), la detención de todo el Gabinete y el ofrecimiento de la situación al Rey para que formara un Gobierno de "salvación nacional".

La vista de la causa se celebró el 6.5.1980. Los procesados manifestaron que la reunión de la cafetería Galaxia era "una discusión teórica sobre la posibilidad de dar un golpe de Estado" . El Consejo de Guerra impuso penas mínimas a los encartados: siete meses de prisión para Tejero y seis meses y un día para Sáenz de Ynestrillas.

Puesto en libertad, siguió conspirando y, finalmente, al mando de fuerzas de la Guardia Civil, asaltó el Congreso y mantuvo secuestrados al Gobierno y a los diputados. El CSJM le condenó a 30 años de reclusión (3.6.1982), pena confirmada por el Tribunal Supremo (22.4.1983), con la accesoria de pérdida de empleo.

El Tribunal Constitucional no admitió a trámite su recurso de amparo y el BOE publicó su baja definitiva en el Ejército (24.5.1983). Cumplió pena en Alcalá de Henares (Madrid); Castillo de la Palma (El Ferrol); y Castillo de San Fernando (Figueras). Las visitas le fueron restringidas a partir de 1986, tras la cena de confraternidad que le dispensó el coronel del Castillo de San Fernando, quien fue arrestado.

Durante ese tiempo sólo salió en dos ocasiones de la cárcel: para someterse a un reconocimiento médico (23.1.1985) y para asistir a la ordenación sacerdotal de su hijo Ramón (6.1.1989). Una asociación de mujeres de militares solicitó el indulto para él (verano 1993), que motivó un informe desfavorable del fiscal togado militar del Tribunal Supremo, porque consideró que el ex militar no estaba arrepentido de su participación en el frustrado golpe.

El gobierno decidió suavizar la condena y le concedió el tercer grado penitenciario. Finalmente, el juez militar de vigilancia penitenciaria puso en marcha (19.11.1996) el proceso para excarcelar a Tejero, al dictar un auto en el que reconocía al recluso cinco años y 57 días de redención de pena por trabajo. Con ese beneficio penitenciario, el ex militar cumplía ya las tres cuartas partes de la pena de 30 años a la que fue condenado y obtuvo el derecho a la excarcelación (3.12.1996).

Apartado de la Guardia Civil, Tejero tan sólo percibe los derechos pasivos derivados de sus años en el Cuerpo, que no llegan a los 600 euros mensuales. La pintura le sirvió para redimir su condena, así como donaciones de sangre y estudios (se aplicó a las matemáticas, la carrera de Geografía e Historia por la UNED y a los cursos de idiomas por cassette).

Durante ese tiempo realizó más de 300 óleos de paisajes y retratos, que le fueron computados como un trabajo merecedor de varios años de remisión. Hoy, vive retirado de todo en Madrid, dedicado a la pintura.
Ha llegado a declarar: "Del Rey abajo, no importa nadie" .

Luis Torres Rojas

Nació en 1919 en Melilla. Ingresó en el Ejército en 1936 y la mayor parte de su carrera militar transcurrió en la Brigada de Paracaidistas de Alcalá de Henares, de la que llegó a ser comandante en jefe. Ascendido a general de división en abril de 1979, pasó a mandar la División Acorazada Número 1 Brunete (1.6.1979/enero 1980).
Ante la desconfianza del Gobierno hacia su figura, fue relevado de la Brunete y nombrado Gobernador Militar en La Coruña y subinspector de tropas y servicios de la VIII Región Militar (24.1.1980), cargo desde el que participó en el intento de golpe de Estado del 23.2.1981.
Arrestado por esa intentona (26.2.1981), fue procesado bajo la acusación de rebelión militar (17.3.1981). El CSJM le condenó a seis años de reclusión por el delito consumado de conspiración para la rebelión militar (junio 1982), si bien el fiscal había pedido para él 20 años. Recurrida la sentencia, el Tribunal Supremo le condenó finalmente (22.4.1983) a 12 años de cárcel, con la accesoria de separación de servicio.
Dado de baja definitiva en el Ejército (23.5.1983), en junio de 1988, su abogado, Gerardo Quintana, solicitó la libertad condicional por razón de edad y enfermedad, la cual le fue concedida (24.11.1988) por motivos de salud, acatar la Constitución y haber cumplido la mitad de la pena a la que había sido condenado.

José Ignacio San Martín López

Nació en 1924 en San Sebastián. Fue profesor de la Escuela de Estado Mayor del Ejército; participó en la última campaña en el Sahara al mando del Grupo de Artillería Autopropulsada XII, y ha pertenecido a los estados mayores de la antigua División de Caballería Jarama y Acorazada Brunete número 1, de la que era jefe del Estado Mayor el 23-f. También estuvo destinado en el Alto Estado Mayor, Escuela de Estado Mayor del Ejército y Dirección General de Armamento y Material.

Fue director general jefe del Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno con el almirante Carrero Blanco y director general de Tráfico, en el Ministerio de la Gobernación, con Manuel Fraga.

Como jefe de Estado Mayor de la Brunete, participó en el intento de golpe de Estado del 23.2.1981. Procesado por rebelión militar (13.3.1981), el CSJM le condenó a tres años, pero el Tribunal Supremo elevó la pena a 10 años de reclusión y separación definitiva del servicio (22.4.1983).

Salió en libertad condicional en junio de 1986, tras haber cumplido más de las tres cuartas partes de la condena. Vive retirado en Madrid y dedicado a las traducciones.
Ha escrito dos libros: Secreto de Estado y Servicio Especial.

Diego Ibáñez Inglés

Fallecido el 15 de agosto de 1987 en Valencia, antes de obtener la libertad provisional. El 23-f era coronel, segundo jefe del Estado Mayor de la III Región Militar. Entusiasta de la causa golpista, es el redactor del bando emitido por Milans del Bosch, inspirado en el histórico manifiesto del general Mola redactado en Pamplona en julio de 1936.
Condenado a cinco años por el CSJM, el Tribunal Supremo elevó la pena a diez años, con la accesoria de separación militar.
Miguel Manchado García
Nació en 1925. Ingresó en la Guardia Civil en 1945 y el 23-f tenía el rango de coronel, destinado en el Parque de Automovilismo de Madrid como responsable de la Unidad de Tráfico. Amigo del teniente coronel Tejero Molina, le proporcionó seis conductores para recoger los autobuses que había comprado en Fuenlabrada, con el fin de trasladar a las fuerzas hasta el Congreso de los Diputados, y arengó a la II Compañía, a los que dijo necesitar voluntarios para " prestar un servicio a España, la Corona y la democracia" .
Detenido el 24.2.1981, el fiscal (11.8.1981) pidió para Manchado una condena de 15 años de prisión por un delito de rebelión militar. Fue condenado por el CSJM a tres años y un día por un delito de adhesión a la rebelión (3.6.1982), pero el Tribunal Supremo aumentó la pena a ocho años e incluyó la separación del servicio (22.4.1983), que cumplió en las prisiones de Alcalá de Henares, el Castillo de la Palma (El Ferrol) y naval de Cartagena (Murcia).
Su excarcelación se produjo el 10 de diciembre de 1985, tras haber cumplido las tres cuartas partes de la condena. Tras su salida de la cárcel se dedicó a dirigir el cultivo de un huerto de limones en Murcia, herencia de la familia de su esposa. Buen dibujante, dedicó parte de su tiempo a la pintura al óleo, como Tejero.
Pedro Mas Oliver
Fallecido en 1991. Teniente coronel de Infantería, ayudante de campo del general Milans del Bosch. Su historia es la de una fidelidad sin fisuras a su jefe, en función de la cual ofreció su casa de la calle General Cabrera de Madrid para las reuniones del capitán general de Valencia con varios de los conjurados. Procesado por estos hechos, fue condenado por el CSJM a tres años, pena que el Tribunal Supremo elevó a seis.
Ricardo Pardo Zancada
Nació en 1935 en Badajoz. Hijo de militar, ingresó en la Academia de Infantería de Toledo (1.11.1950) como educando de Banda voluntario por cuatro años, pasando a ser soldado de segunda de Infantería (septiembre 1951). Aprobó el ingreso en la Academia General Militar (1952) e ingresó en la Academia de Zaragoza como caballero cadete de Infantería. Regresó a la Academia de Toledo (1954), finalizó su formación militar y ascendió a teniente (1956). El 23-f era comandante, destinado en la II Sección del Estado Mayor de la División Acorazada Brunete.
Fue el encargado de informar en Valencia a Milans del Bosch sobre el desarrollo de la operación. De regreso a Madrid informó al coronel San Martín y le avisó de la llegada del general de división Torres Rojas con el mensaje "la bandeja está grabada" .
Intervino de forma directa en el golpe en la madrugada del 24 de febrero, cuando se sumó con 113 hombres de la Policía Militar de la División Acorazada a la ocupación del Congreso de los Diputados y en la redacción del manifiesto de Tejero. El fiscal Claver Torrente pidió para él una pena de quince años de prisión y pérdida de empleo. La sentencia del CSJM (3.6.1982) le condenó a seis años; pero en la revisión por el Tribunal Supremo se le impuso doce años de prisión y separación del servicio (22.4.1983).
Considerado dentro de los círculos ultraderechistas como líder sucesor de Blas Piñar, un grupo ultra santanderino propuso su inclusión en la candidatura de Solidaridad Española (SE, septiembre 1982) para las elecciones generales del 28.10.1982, aunque finalmente su candidatura no se formalizó.
A mediados de 1985 se presentó un escrito, respaldado por 25.000 firmas, en el que se solicitaba su indulto y al que él se adhirió. Finalmente, fue puesto en libertad el 27 de septiembre de 1987. Tras su salida de la cárcel, dirigió la revista ultraderechista Iglesia y Mundo (desde septiembre 1988) y colaboró en la revista MC, del ex banquero Mario Conde (septiembre 1999).
Es autor de Las Fuerzas Armadas y su derecho a la información (1988, escrito durante su estancia en la cárcel) y 23-F: La pieza que falta (1998).
Juan García Carrés
Único civil procesado y condenado por su actuación para el golpe de Estado del 23-f. Casado (el 15.2.1982 en la clínica Covesa, de Madrid, mientras estaba en prisión) con Dolores Sánchez Berber, viuda de militar y con un hijo (Luis Eugenio Togores Sánchez), que ofició de padrino junto con el abogado Arturo de Gregorio, antiguo secretario de García Carrés y el hombre que compró en nombre de Tejero los autobuses en los que se trasladaron los guardias civiles que tomaron el Congreso el 23-f.
Durante el régimen de Franco fue presidente del vertical Sindicato de Actividades Diversas y procurador en las Cortes franquistas. La matanza de los cinco abogados laboralistas de la calle Atocha, de Madrid (enero 1977), descubrió algunas conexiones del terrorismo ultra con los sindicatos dirigidos por la familia Carrés. Por ejemplo, Francisco Albadalejo, que pasaba por ser jefe de los pistoleros, llevaba cuatro años como secretario del sindicato provincial del Transporte. El presidente del sindicato nacional era Vicente García Ribes, padre de Juan.
Procesado por la intentona golpista, el fiscal pidió para él la pena de 12 años de prisión, pero el CSJM lo condenó a dos años, pena que fue confirmada por el Tribunal Supremo. Poco después de su puesta en libertad, falleció en Madrid.
Camilo Menéndez Vives
Capitán de Navío, nació en 1921 y falleció en 1994. Era sobrino del que fuera ministro del Ejército durante el régimen franquista (1964-69), Camilo Menéndez Tolosa. Durante la transición se le abrieron varios expedientes al protagonizar diversos incidentes de carácter ultraderechista. Durante la intentona golpista (23.2.1981) entró en el Congreso de los Diputados, sumándose a las fuerzas asaltantes.
Camilo Menéndez no conocía de antemano la operación de asalto del Congreso, pero una vez se enteró de ella por la radio decidió unirse a Tejero como acto de solidaridad. Intentó, sin éxito, que la policía le permitiese la entrada y pidió autorización al director de la Guardia Civil, Aramburu Topete, que tampoco accedió. Pero consiguió entrar en el recinto para, una vez finalizado el asalto, entregarse a un contralmirante de la Marina.
Menéndez Vives, que entonces estaba destinado en la Dirección de Construcciones Navales Militares, fue el jefe de mayor graduación de los que entraron en el Parlamento, hecho por el que ingresó en prisión (24.2.1981), cesando (1.5.1981) en la Escala de Mar y pasando a la Escala de Tierra, con lo cual dejó de ejercer el mando sobre unidades.
Procesado (18.3.1981), fue condenado por auxilio a la rebelión militar por el CSJM (3.6.1982) a suspensión de empleo y un año de prisión, tiempo que cumplió durante la instrucción del sumario y la celebración de la vista. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia en abril de 1983. Solicitó el pase a la reserva activa (julio 1982) y poco después pasó a la situación de retirado (noviembre 1981).
En ese intervalo, sufrió una nueva sanción (15.10.1982) por participar en un mitin de Fuerza Nueva en Madrid. Era consuegro del líder de Fuerza Nueva, Blas Piñar, al estar su hijo Camilo casado con Esperanza Piñar.
Los oficiales del Ejército y de la Guardia Civil
Francisco Dusmet García-Figueras
Capitán del Estado Mayor de la División Acorazada Brunete implicado en el golpe del 23-f, siendo el encargado de difundir por la emisora "La Voz de Madrid" el manifiesto de los rebeldes, propósito que no consiguió. El fiscal pidió para él cinco años de prisión, pero el CSJM le condenó a dos, sentencia que sería ratificada por el Tribunal Supremo.
Tras cumplir su condena, se reincorporó al Ejército, siendo destinado a la Agrupación de Encuadramiento número 7 de Gijón. Poco después pasó a la reserva transitoria. Vive retirado en Madrid.
Carlos Álvarez-Arenas Pardina
Capitán del Estado Mayor de la División Acorazada Brunete, donde mandaba la Compañía de Destinos. El 23-f acudió a las órdenes del comandante Pardo Zancada al Congreso de los Diputados en un intento de dar un giro a los acontecimientos que se estaban desarrollando y que ya eran contrarios a las tesis golpistas. Procesado por estos hechos, el fiscal pidió para él seis años de prisión, pero el CSJM le condenó a tres años, sentencia que fue ratificada por el Tribunal Supremo.
Tras cumplir condena, se reincorporó al Ejército, ocupando el mismo cargo que tenía en la Brunete. Posteriormente, en 1992 fue destinado a los Parques y Talleres de la IV Región Militar. Posteriormente se dedicó a la actividad empresarial, en la que ha sido administrador de las empresas "Infocarto, SA", constituida en 1987, con un capital social de diecinueve millones de pesetas y dedicada a actividades relacionadas con la informática, y de "Archidata, SL", constituida en 1994, con un capital de cuatro millones de pesetas y dedicada a la explotación electrónica por cuenta de terceros.
José Ignacio Cid Fortea
Capitán del Estado Mayor la División Acorazada Brunete, destinado en la Caja de la División. El 23-f acudió a las órdenes del comandante Pardo Zancada al Congreso de los Diputados en un intento de dar un giro a los acontecimientos que se estaban desarrollando y que ya eran contrarios a las tesis golpistas. Procesado por estos hechos, el fiscal pidió para él cinco años de prisión, pero el CSJM le condenó a dos años, sentencia que fue ratificada por el Tribunal Supremo.
Tras cumplir su condena, se reincorporó al Ejército, siendo destinado a la jefatura de Intendencia de la VII Región Militar (Valladolid). Ascendió más tarde a comandante y fue destinado al Mando Superior de Apoyo Logístico (MASAL). Posteriormente, y dentro de la empresa privada, figuró como administrador de la empresa "Ibemaq, SA", constituida en febrero de 1989, con un capital social de veinte millones de pesetas y dedicada al alquiler de
maquinaria y equipo de construcción.
José Pascual Gálvez
Capitán de Estado Mayor de la División Acorazada Brunete, donde mandaba la Compañía del Cuartel General. El 23-f acudió a las órdenes del comandante Pardo Zancada al Congreso de los Diputados en un intento de dar un giro a los acontecimientos que se estaban desarrollando y que ya eran contrarios a las tesis golpistas. Procesado por estos hechos, el fiscal pidió para él seis años de prisión, pero el CSJM le condenó a tres años, sentencia que fue ratificada por el Tribunal Supremo.
Pertenecía a la escala de complemento con grado de capitán, y no se le renovó el contrato.
Francisco Acera Martín
Nació en 1938. Ingresó en 1961 en la Guardia Civil. Durante el 23-f era capitán y estaba destinado en la Comandancia 421-A (Tarragona), pero ese día encontraba en Madrid, asistiendo a un cursillo de ascenso a comandante. Se sumó voluntariamente al asalto al Congreso y leyó en el hemiciclo el manifiesto del capitán general de Valencia, Jaime Miláns del Bosch. Fue testigo de la conversación mantenida entre el ex teniente coronel golpista Antonio Tejero y el general Aramburu.
Procesado por rebelión militar por el juez instructor Díaz de Aguilar en marzo de 1981, el fiscal pidió 8 años de prisión y la separación del servicio. Defendido por Dimas Sánz López, el CSJM le condenó a 2 años de prisión por el delito consumado de "rebelión militar", por lo que no fue expulsado el Ejército, sentencia aumentada a 3 años con la accesoria de suspensión de empleo por el Tribunal Supremo (abril 1983).
Puesto en libertad el 23 de febrero de 1983, se reincorporó a la Guardia Civil y fue destinado a la Compañía "Almazán", de Soria, donde fue arrestado en julio de 1984 durante ocho días por publicar unos versos en "El Alcazar" dedicados al ex teniente coronel Antonio Tejero. Pese a todo, ascendió a Comandante (1984) y a teniente coronel (1996). Estuvo destinado en Personal de Catilla y León (1984-90) y en la Plana Mayor en Salamanca (1990-96). Pasó a la reserva en abril de 1996). Pese a su condena por golpismo, posee la Cruz de San Hermenegildo (1989).
En 1984, apoyó la fundación de las Juntas Españolas (JJ.EE.), una organización surgida del Frente Nacional y liderada en sus inicios por el abogado madrileño Juan Peligro y Jorge Cutillas, que defendió el principio de autoridad y casi todos los puntos del régimen franquista.
Juan Pérez de la Lastra Tormo
Nació en 1940 en Lucena (Córdoba). Ingresó en 1963 en la Guardia Civil. En el asalto al Congreso estaba destinado como capitán en el Subsector de Tráfico de Madrid y se sumó al contingente asaltante. Fue informado de la operación por el coronel Miguel Manchado a primeras horas de la tarde del día 23 y estuvo toda la noche en el Hotel Palace, negándose a cooperar con el director general del Cuerpo, Aramburu Topete.
Procesado por rebelión militar en marzo de 1981), el CSJM le condenó a dos años de prisión, pena aumentada a tres años y suspensión de empleo por el Tribunal Supremo en abril de 1982.
Tras su salida de la cárcel, pudo seguir su carrera en la Guardia Civil: ascendió a comandante (1985), teniente coronel (1990), cargo con el que se le destinó a la Sudirección General de Personal de la Guardia Civil, en Valdemoro, para controlar las hojas de servicio de los miembros del Cuerpo, y finalmente a coronel (1996).
Pasó a la reserva en febrero de 1998 y se dedicó a la empresa privada. En este sentido, es consejero delegado de la empresa "Alfival, SA", constituida en julio de 1989, con un capital social de diez millones de pesetas, dedicada a la promoción inmobiliaria y con domicilio social en Valdemoro (Madrid). La empresa está presidida por Encarnación Alguacil y Pérez de la Lastra comparte el cargo de consejero delegado con María Escribano.
Pese a haber sido condenado por golpismo, posee las siguientes condecoraciones: Cruz de San Hermenegildo (1989), Encomienda de San Hermenegildo (1990) y Placa de San Hermenegildo (1994).
Carlos Lázaro Corthay
Nació en 1941. Ingresó en la Guardia Civil en 1958. Estando destinado en la Academia de Tráfico de Madrid como capitán, participó en el asalto al Congreso, prestando sus servicios en el botiquín del Palacio de la Carrera de San Jerónimo.
Procesado bajo la acusación de rebelión militar, el CSJM le condenó a dos años de prisión, pena que se le aumentó a tres años y suspensión de empleo por el Tribunal Supremo en abril de 1983. Una vez cumplida la sentencia, ascendió a comandante, siendo a Monforte de Lemos (Lugo); a teniente coronel, con destino en la Policía Judicial de la Guardia Civil, y a coronel, grado con el que pasó a la reserva en 1999.
Enrique Bobis González
Nació en 1939. Ingresó en la Guardia Civil en 1960. Cuando se produjo el asalto al Congreso de los Diputados, estaba destinado en la Academia de Tráfico de Madrid con el grado de capitán. Fue informado por Tejero, a primeras horas de la tarde del día 23, de lo que se proyectaba y que detrás estaban también Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada. Permaneció en los jardines exteriores del Congreso.
Procesado por rebelión militar, el fiscal pidió para él seis años de reclusión y la separación del servicio. El CSJM le condenó a dos años de prisión, pena que fue aumentada por el Tribunal Supremo a tres años, con la accesoria de suspensión de empleo.
De regreso al Cuerpo, ascendió a comandante (1985), estando destinado en Zamora; a teniente coronel (1990), prestando servicios en la sección de personal de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Madrid, y a coronel (julio 1996), grado con el que se retiró. Pese a ese retiro, el director general del Cuerpo, Santiago López Valdivieso, lo nombró, en septiembre de 1997, enlace con el Ministerio de Medio Ambiente, un puesto burocrático y de carácter voluntario.
La publicación de esta información motivó un escándalo político que obligó a la revocación del nombramiento.
Pese a su condena por golpismo, le fue concedida la Cruz de San Hermenegildo (1990) y dos felicitaciones individuales (3.9.1992 y 5.11.1992).
José Luis Abad Gutiérrez
Nació en 1943. Ingresó en la Guardia Civil en 1963. El 23-f era capitán y jefe del Subsector de Tráfico de Madrid. Su intervención en la rebelión fue la de reclutar fuerzas de la Agrupación de Tráfico, las primeras en entrar en el Congreso de los Diputados. Dentro de la Cámara, junto con Tejero, se dirigió a la centralita para hablar con Milans del Bosch y franqueó el paso al general Armada cuando éste le dio la consigna "duque de Ahumada".
Detenido bajo la acusación de rebelión militar, el juez instructor Díaz de Aguilar dictó auto de procesamiento contra él y el fiscal Claver Torrente pidió una condena de ocho años con pérdida de empleo. El CSJM le condenó a tres años y un día, pena que fue aumentada por el Tribunal Supremo a cinco años y separación del servicio, razón por la que causó baja en el Cuerpo el 25 de abril de 1983. Salió en libertad condicional el 29 de junio de 1984, tras haber cumplido las tres cuartas partes de su condena.
Vinculado al Opus Dei, fue el único de los capitanes asaltantes del Congreso que perdió su condición de militar por la intentona golpista. Se integró en la vida civil como abogado, ejerciendo, primero, en un consulting jurídico en una empresa de seguros de Madrid.
A lo largo de estos años ha sido secretario de "Grupo de Técnicos Consultores, SA", constituida en marzo de 1981, con un capital de sesenta millones de pesetas y dedicada a la construcción, reparación y conservación de edificaciones; Administrador de "Tiempo Urbano, SA", constituida en octubre de 1988 y dedicada a servicios técnicos de arquitectura y urbanismo; apoderado de "Carbescis, SA", constituida en diciembre de 1996, con un capital de diez millones de pesetas y dedicada a la promoción inmobiliaria, y administrador de "Abad Gutiérrez, SL", constituida en octubre de 1982, con un capital de cuatro millones de pesetas y dedicada a la construcción y montaje de vehículos.
Jesús Muñecas Aguilar
Nació en 1939. Ingresó en la Guardia Civil en 1961 . Fue a cusado de torturar a una mujer en Tolosa cuando estuvo allí destinado. Ya en Madrid, f ue el principal potenciador de un Servicio de Información dentro de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Cuando se produjo el 23-f era capitán en el Escuadrón de la I Comandancia Móvil de Valdemoro, encargado de acudir al Congreso con un autobús en el que viajaban un par de tenientes, algunos suboficiales y una veintena de números . Más tarde, fue quien intentó desarmar al general Alcalá Galiano cuando éste, siguiendo órdenes del teniente general José Gabeiras, intentó detener a Tejero.
Jugó un papel relevante en la intentona golpista al ser el primero que se dirigió a los miembros de la Cámara para comunicarles la "próxima" llegada de la "autoridad, militar, por supuesto". Se ocupó de dirigir el grupo armado que tuvo a su cargo la vigilancia de las puertas del Parlamento y del acompañamiento de los diputados a los servicios del local. Abandonó el Congreso con todos los demás ocupantes una vez aceptadas las condiciones de entrega.
Procesado por rebelión militar, el fiscal pidió 8 años de reclusión y separación del servicio. El CSJM le condenó a 3 años y seis meses por delito consumado de rebelión militar, pero el Tribunal Supremo rebajó la pena a 5 años, con la accesoria de separación del servicio. Causó baja en la Guardia Civil el 25 de mayo de 1983.
Salió en libertad en octubre de 1984, tras cumplir las tres cuartas partes de la condena y obtener setenta y cuatro días de reducción por trabajos realizados y por haber sido donante de sangre. Gran aficionado a los caballos, cuando abandonó la cárcel se dedicó a dar clases de equitación en un picadero cercano al Hipódromo madrileño de la Zarzuela. Años después abrió una escuela de equitación propia en los alrededores de Valdemoro, para lo que contó con la inestimable ayuda de su amigo Pedro Montalvo, propietario de "Montefor, SL", empresa constituida en diciembre de 1985, con un capital social de un millón de pesetas, dedicada a la industria del mueble de madera y de la que el propio Muñecas ha sido administrador.
Vicente Gómez Iglesias
Nació en 1946. Ingresó en la Guardia Civil en 1965. Tenía la graduación de capitán cuando intervino en el intento de golpe de Estado y estaba destinado en la Unidad Operativa de Misiones Especiales del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), bajo las órdenes del comandante José Luis Cortina Prieto.
Según la sentencia, Gómez Iglesias ayudó en la coordinación por radioteléfono de la llegada al Congreso de las distintas unidades: subsector de Tráfico, Academia de Tráfico, Segunda Compañía del Parque de Automóviles y Escuadrón Móvil de la Guardia Civil. El fiscal pidió para él seis años prisión y separación del servicio. El CSJM le condenó a tres años por un delito consumado de auxilio a la rebelión militar, pena que el Tribunal Supremo aumentó a seis años, con la accesoria de separación del servicio. Causó baja en el Cuerpo el 25 de mayo de 1983.
Fue el primer involucrado en los hechos involucionistas al que se le concedió el indulto, medida a la que accedió tras la declaración expresa de acatamiento a la Constitución y demás normas legales. Salió en libertad el 24 de diciembre de 1984.
Gracias a la mediación de Armada consiguió, en Barcelona, trabajo como jefe de seguridad de una empresa. Gómez Iglesias ha sido apoderado de "Segurcat, SA", constituida en noviembre de 1987, con un capital social de ciento setenta y seis millones de pesetas y dedicada a servicios de custodia, seguridad y protección. Esta empresa se disolvió en septiembre de 1998, al ser absorvida por "Securitas Seguridad España, SA", que la compró por novecientos setenta y nueve milloens de pesetas. Hasta ese momento, "Segurcat" estaba controlada por Caixa Catalunya.
Pedro Izquierdo Sánchez
Nació en 1952. Ingresó en 1974 en la Guardia Civil, procedente de la Academia Militar. El 23-f era teniente y estaba destinado en la Sección de Coches del Subsector de Tráfico de Madrid. Fue uno de los oficiales que acompañaron al capitán José Luis Abad al hemiciclo, hechos por los que el juez instructor Díaz de Aguilar dictó auto de procesamiento contra él bajo la acusación de rebelión militar.
El fiscal togado, Claver Torrente, pidió cuatro años de prisión y la pena accesoria de separación del servicio. Su primer abogado defensor fue Justo Maestre Aznar, quién renunció a la defensa (septiembre de 1981) por estar en desacuerdo con la línea de algunos de los letrados, siendo sustituido por Julio Ortiz Ortiz. El CSJM le absolvió al aplicársele la eximente de obediencia debida; sin embargo, en la revisión de la Causa fue condenado a un año de prisión por el Tribunal Supremo.
Reincorporado al servicio tras cumplir su condena, ascendió a capitán (1983), a comandante (1990) y a teniente coronel (1999). Ha estado destinado en el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil en Cáceres (hasta 1990); en la Escuela de Adiestramiento en Madrid (hasta 1997); en la Escuela de Adiestramiento de Perros (hasta 1999), y en el Servicio Aéreo (voluntario desde noviembre de 1999). Posee un Distintivo por Participación en Misiones Internacionales, concedido el 20 de marzo del 2000.
César Álvarez Fernández
Nació en 1954. Ingresó en la Guardia Civil en 1975, procedente de la Academia Militar. Cuando se produjo el golpe era teniente y estaba destinado en la I Comandancia Móvil de Valdemoro (Madrid). Fue uno de los oficiales que acompañaron al capitán Muñecas desde Valdemoro hasta el Congreso de los Diputados. Durante el trayecto fue informado de la operación. En el hemiciclo se encargó de mantener el orden.
Defendido por Guillermo Salva Paradela, el fiscal pidió la pena de cinco años de reclusión y separación del servicio. Fue absuelto por el CSJM al aplicarle la eximente de obediencia debida. Sin embargo, en la revisión por el Tribunal Supremo, fue condenado a un año de prisión y suspensión de empleo.
Una vez cumplida la condena se reincorporó al servicio, siendo ascendido a capitán (1983), a comandante (1990) y a teniente coronel (1999). Ha cubierto destinos en la Comandancia de Burgos (1990-91); en la Sección de Apoyo Logístico del País Vasco (voluntario, 1991-99) y en la Plana Mayor de la Zona del País Vasco (voluntario desde noviembre de 1999).
José Núñez Ruano
Nació en 1931. Ingresó en la escala básica de la Guardia Civil en 1949. El 23-f era teniente destinado en la Academia de Tráfico de Madrid. Tomó parte en el asalto al Congreso, del que fue informado a las cinco de la tarde del mismo día 23. Una vez iniciado el asalto, se negó a obedecer las órdenes del director general de la Guardia Civil, Aramburu Topete, para que los guardias civiles volvieran a los autobuses, alegando que debía obedecer a sus jefes naturales.
Procesado por rebelión militar, fue absuelto por el Consejo Supremo de Justicia Militar al serle aplicada la eximente de obediencia debida a sus superiores. Pero el Tribunal Supremo le condenó a un año de prisión y suspensión de empleo.
Continuó en la Guardia Civil, ascendió a capitán y estuvo destinado en Canarias y en la 112 Compañía de Madrid-Exterior. Retirado desde 1996. Pese a su participación en la intentona golpista, posee las siguientes condecoraciones: Cruz de San Hermenegildo (1990), Placa de San Hermenegildo (1992), y Encomienda de San Hermenegildo (1994).
Vicente Ramos Rueda
Procedente de la escala básica de la Guardia Civil, era teniente en el 23-f. Participó en la intentona golpista, por lo que fue procesado. El fiscal pidió para él tres años de prisión, pero el CSJM le absolvió. En la revisión de la Causa por el Tribunal Supremo, fue condenado a dos años de prisión, como al resto de los tenientes de la Guardia Civil involucrados en el golpe.
Tras cumplir condena, regresó al Cuerpo, en el que ascendió a capitán, grado con el que se retiró en abril de 1995. Pese a su participación en la intentona golpista, se le concedieron las siguientes condecoraciones: Cruz de San Hermenegildo (1991), Placa de San Hermenegildo (1993), y Encomienda de San Hermenegildo (1994).
Jesús Alonso Hernáiz
Nació en 1952. Ingresó en la Guardia Civil en 1973, procedente de la Academia Militar. El 23-f era teniente destinado en el Escuadrón de Caballería de Valdemoro (Madrid). Al mando del capitán Muñecas fue uno de los guardias que asaltó el Congreso. Se enteró de las razones de la operación en el trayecto a las Cortes. Dentro del recinto parlamentario se ocupó de la vigilancia de Felipe González, Gutiérrez Mellado, Alfonso Guerra, Rodríguez Sahagún y Santiago Carrillo.
Procesado por estos hechos, el fiscal pidió tres años de prisión y separación de servicio por rebelión militar. Fue absuelto por el Consejo Supremo de Justicia Militar, pero el tribunal Supremo le condenó a un año de prisión y suspensión de empleo en abril de 1983.
Tras cumplir pena, continuó en el servicio, fue ascendido a capitán, a comandante y a teniente coronel (el 8 de septiembre del 2000, por elección). Ha estado destinado en el servicio de Estadística de la Dirección General de la Guardia Civil de Segovia y en el Servicio de Información de la Guardia Civil.
Manuel Boza Carranco
Nació en 1935. Ingresó en la Guardia Civil en 1957. Cuando se produjo el intento de golpe de estado, estaba destinado en Tráfico con el grado de teniente. Acompañó al capitán Abad en su asalto al Congreso de los Diputados y fue uno de los que interceptó al teniente general Gutiérrez Mellado cuando éste se levantó de su escaño.
El fiscal togado pidió la pena de cuatro años de prisión y separación del servicio, pero el CSJM le absolvió al aplicarle la eximente de obediencia debida a sus superiores. Finalmente, en la revisión de la Causa, el Tribunal Supremo le condenó a un año de prisión y suspensión de empleo por el delito de rebelión militar.
Tras cumplir pena, continuó en el servicio, en el que fue ascendido a capitán, grado con el que pasó a la reserva en 1991. Estuvo destinado como jefe de Línea de la Guardia Civil en Escombreras (Murcia) y en la compañía de Talleres del Parque Automovilístico de Madrid. Pese a haber sido condenado por rebelión militar, posee las siguientes condecoraciones, concedidas todas después de los hechos por los que fue juzgado: Cruz al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco (1991); Real Orden de San Hermenegildo (1991); Placa de San Hermenegildo (1993), y Encomienda de San Hermenegildo (1994).
Santiago Vecino Núñez
Nació en 1936 y falleció el 13 de junio de 1983. Ingreso en la escala básica de la Guardia Civil en 1957. El 23-F era teniente y se sumó al golpe de Tejero. Procesado por estos hechos, el fiscal pidió para él la pena de tres años, pero el CSJM le absolvió al aplicarle la eximente de obediencia debida. En la revisión de la Causa, el Tribunal Supremo le condenó a un año de prisión.
Vicente Carricondo Sánchez
Nació en 1955. Ingresó en la Guardia Civil en 1974. El 23-f era teniente, destinado en la Comandancia Móvil de Valdemoro, donde estaba bajo las órdenes del capitán Jesús Muñecas, quien le captó para el asalto y le informó de las razones de la operación durante el trayecto hacia el Congreso.
Procesado bajo la acusación de rebelión militar, fue absuelto por el CSJM al aplicarle la eximente de obediencia debida a sus superiores. Pero el Tribunal Supremo, finalmente, le condenó a un año de prisión y suspensión de empleo.
Continuó luego en la Guardia Civil, donde ascendió a capitán y a comandante. Ha estado destinado en la Dirección General (1987-93) y en la Intervención Central de Armas y Explosivos (1993-2000). Posee la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco y la Medalla de Paz de Marruecos (8.2.1999).
* El presente informe está realizado a partir de los datos aportados en el libro '23-F: la conjura de los necios', de los periodistas Manuel Ángel Menéndez, Fernando Jáuregui y Pilar Cernuda, ediciones Foca, Madrid 2001

22.2.09

Antonio Tejero Molina: mi padre (por Ramón Tejero Díez)

Sábado, 14-02-09

Aquel 23 de febrero de 1981, muy temprano, salimos de casa... Yo sabía lo que ocurriría... Sin embargo, el silencio era la expresión más simbólica del cariño que se puede dar a un padre que en esos momentos atravesaba unos de los momentos mas difíciles de su vida. Había vivido momentos de angustia, de terror. Noches en vela, acompañadas de desconciertos en una España que los españoles desconocían. Noches de zozobra que acompañaban a un hombre al cargo de las tierras vascas y con el encargo de acabar con el terrorismo... Muertes sin compasión de manos de ETA, traiciones de ideales, injusticias, quejas de viudas, órdenes para quemar una bandera que, después, fue legalizada y que causó tantos y tantos muertos...
Todo era incomprensible para un joven que creció con el dolor, la inquietud, el temor y el deseo irrefrenable de una España coherente... Ese joven era yo, ahora sacerdote de Jesucristo, pero sin dejar de ser hijo de mi padre, del cual me enorgullezco plenamente. Aquella mañana del 23 de febrero acompañé a mi padre a la celebración de la Eucaristía en la capilla que hay frente a la Dirección General de la Guardia Civil. Momentos de silencio, de oración profunda, de contemplación sincera de un hombre creyente que sabía cuál era su deber, que conocía las órdenes recibidas y que no quería por nada del mundo manchar sus manos de sangre (como así fue). Un hombre de uniforme, de rodillas ante el Sagrario y el altar del sacrificio: mi padre. Suponía para mí un ejemplo de gallardía que nadie me hará olvidar, el testimonio fiel de un creyente coherente con el juramento que había hecho años atrás... No había palabras, sólo silencio, recogimiento y oración sincera. Al salir de la capilla, con una mirada penetrante -y me atrevería a decir que trascendente-, contempló la Bandera Nacional y, con voz serena, tranquila y gallarda, me dijo: «Hijo, por Dios y por Ella hago lo que tengo que hacer...». Y, con un beso en la mejilla, se despidió de mí. Un beso tierno de padre, pero que también sonaba a despedida: la despedida de un hombre que teme que no volverá a la vida... y eso pensé yo también.
Y, con el gozo de amar a mi padre con locura, volví a mi casa para acompañar a aquella que simbolizaba -en aquel momento y siempre- los valores de la mujer fuerte de la Biblia: mi madre. Esa gran mujer que ha sabido hacer, de su existencia, una entrega victimal y heroica a Dios, a España y a su familia -valores en los que fue educada a lo largo de todo su vida y que sigue mostrando, en el otoño se su existir, con una entrega amorosa a todos nosotros-. Pasamos la mañana con serenidad... El silencio era la elocuencia de nuestro pesar, mientras que el tiempo se convertía, segundo tras segundo, en el traicionero «reloj» que nos hacía pensar en aquel momento. No sabíamos más ni menos. Realmente, nos dolía España, mi padre y el momento en sí; aunque nos tranquilizaba la certeza, según nos habían dicho, de que el Rey apoyaba y ordenaba tales hechos. Era un acto de servicio más, en un momento crítico, por el cual atravesaba nuestra Patria. Y pasó lo que toda España conoce y lo que los medios transmiten (aunque no con toda la veracidad que debieran). No voy a entrar en polémica... ni quiero, ni debo. Pero sí deseo aclarar algunos puntos que conozco, que siento míos y que viví con intensidad aquella noche. Y deseo hacerlo desde el sosiego, desde la paz que, cada día, me regala Cristo y desde la serena sabiduría de los años que te hacen asentar pasiones y discernir la verdad como realidad de la vida.
No voy a revelar nada del 23F, el silencio de mi padre me obliga a callar. Sin embargo, no puedo dejar en el olvido las grandezas de un gran hombre.
Es por ello que, ante las distintas informaciones y publicaciones de estos días en distintos medios de comunicación, quiero y deseo expresar lo siguiente: mi padre es un hombre de honor, fiel a sus principios religiosos y patrióticos; es coherente y sincero. Es un militar de los pies a la cabeza, consciente de sus responsabilidades, entregado a sus hombres. Es un hombre cumplidor, trabajador hasta el extremo, leal ante el significado de la palabra juramento y fiel al mismo. Es un hombre sereno, sencillo, disciplinado y amante de la verdad. No es violento, ni agresivo. Es templado, sensato, sereno, inteligente y capaz de discernir con coherencia una realidad aparentemente absurda e incoherente como parece que fue el 23F. Es un marido ejemplar. Un padre extraordinario. Un hombre excepcional. Un amigo fiel. Un español honorable y un cristiano sincero y veraz. Mi padre es mi padre. Me duele la falta de información y coherencia. Me duele ver cómo todos aprovechan el «silencio» de un hombre para intentar destruirle... quizá por miedo a su palabra... Me duelen tantos programas y tan poca veracidad...
Quiero a mi padre con locura. Es por ello que ruego y aliento a todos aquellos que creen en la libertad de expresión, para que sean tan audaces y coherentes como para publicar estas pobres palabras que tan sólo manifiestan los sentimientos de un hijo por su padre.
Un hijo que se siente orgulloso de su padre y de que éste se llame: Antonio Tejero Molina.
Ramón Tejero Díez

21.2.09

Programa monográfico y exclusivo en La Gran Esperanza

Esta tarde, como siempre de 18,00 a 19,30 horas, en la Inter, se emitirá una nueva edición de La Gran Esperanza (918 de AM para quien escuche desde la comunidad de Madrid y http://lagranesperanza.espacioblog.com para el resto).
Ayer lo dejamos grabado y tuve el honor y el maravilloso placer de participar, junto a Manuel Andrino, jefe nacional de La Falange donde milito y ocupo la Secretaría Nacional de Acción Política y, por supuesto, nuestro director de programa Jesús Muñoz, en un debate de ambiente pura y estrictamente familiar. TODOS los contertulios nos conocemos desde la niñez. La mayoría compartimos muchos años de prisión militar de nuestros respectivos padres que la cumplían simultáneamente. Todos amigos de origen, de compromiso político, de la familia militar, mas no la grande, la pequeña, esa otra donde los valores como el Honor, el Sacrificio, el Compromiso y la Disciplina SIGUEN siendo una constante.
Voces que corresponden a ilustres apellidos de militares de HONOR se dieron cita ayer tarde y podrán escucharlo esta tarde a la hora indicada: Milans del Bosch, Tejero, Menéndez, Ynestrillas. En las personas de sus hijos y familiares más allegados se debatió con respeto, con sobriedad, con valentía y con exactitud de datos y hechos desconocidos para el gran público. Y, lo más entrañable, volvimos a coincidir, de nuevo en la misma trinchera, amigos de ayer, de hoy y de siempre, unidos por el inolvidable trasiego de las cárceles -militares esta vez- de la democracia.

15.2.09

De nuevo "la hora de los enanos"

"Aquí están los ridículos intelectuales, henchidos de pedantería. Son la descendencia, venida a menos, de aquellos intelectuales que negaron la movilidad de la Tierra y su redondez, y la posibilidad del ferrocarril, porque todo ello pugnaba con fórmulas. ¡Pobrecillos! ¿Cómo van a entender -a través de sus gafas de miopes- el atisbo aislado de la luz divina? Lo que no cabe en sus estrechas cabezas creen que no puede existir. ¡Y encima se ríen con aire de superioridad!

Aquí están los murmuradores, los envenenados de achicoria y nicotina, los snobs, los cobardes, los diligentes en acercarse siempre al sol que calienta más (...)
Ahora es la hora de los enanos.¡Cómo se vengan del silencio a que los redujo!¡Cómo se agitan, cómo babean, cómo se revuelcan impúdicamente en su venenoso regocijo!¡Hay que tirarlo todo!¡Que no quede ni rastro de lo que él hizo! Y los más ridículos de todos los enanos -los pedantes- sonríen irónicamente."

(...) Pasarán los años, torrente de cuyas espumas solo surgen las cumbres cimeras. Toda esta mezquina gentecilla -abogadetes, politiquillos, escritorzuelos, mequetrefes- se perderá arrastrada por las aguas. ¿Quién se acordará de tales dentro de cien años? Mientras que la figura de él -sencilla y fuerte como su espíritu- se alzará sobre las centurias, grande, serena, luminosa de gloria y de martirio." (José Antonio Primo de Rivera; ABC, 16 de marzo de 1931)
Se hacen eco, eunucos castrados y babosos del nuevo enanismo, de todo cuanto salpica, todo cuanto esparce sus heces, su mentira lasciva y su impotencia de siglos. Se hacen eco, los nuevos enanos de la prensa anónima -los enanos de antes al menos firmaban sus ofensas injuriosas y sus calumnias- de todo cuanto otras ratas castradas, cobardes y sucias arrojan y vomitan sobre uno, SOBRE MÍ, amparados en el pusilánime anonimato que garantiza un pseudónimo -un nick- en cualquier alojamiento de internet. Aducen como fuentes de su infame y degradante difamación cualquier página, cualquier blog, de cualesquiera enanos escondidos tras su cobardía y su anonimato. Hablan unos de lo que relata la página basura -que ya debía estar cerrada por el tamaño delictivo de sus calumnias desde hace años- de "EL Caracol", pero los sucios confidentes tienes sus resortes en el ministerio de los chivatos para paralizar durante décadas cualquier acción legal contra su basura lanzada escondiendo la mano. Aluden, además, los nuevos enanos, a las difamaciones que lanzan desde las página de la extrema izquierda contra mí. Tales argumentos no hacen otra cosa que calificar a quienes los utilizan.
Sépase desde ya, que para quien es permanente y sistemáticamente calumniado y difamado le resulta absolutamente imposible, en la práctica, denunciarlo todo, querellarlo todo, pues uno vive de su trabajo, cosa que los enanos no pueden decir, y todo el tiempo del mundo no sería bastante para abarcar todas la difamaciones que sobre mí, a lo largo de 30 años, han arrojado desde todas partes.
Sin embargo, la famosa página denigrante de "El Caracol" está querellada, desde hace años. Y me va costando Dios y ayuda que no sobresean y archiven a cada paso porque los enanos chivatos...tienen sus resortes y sus agarraderas, ya lo dije antes. Alguno de sus cobardes autores ya está citado a declarar en breve. Sabedlo, enanos. Y que tras vuestra hora, vendrá, sin duda alguna, la hora de la JUSTICIA.

4.2.09

La voz de La Falange: Todos los sábados en la Inter

Tal como anuncié hace unos días en esta página, pronto resonará, en las ondas hertzianas de la cadena Intercontinental de radio, LA VOZ DE LA FALANGE. Un programa de radio hecho por falangistas con la intención manifiesta de remover las conciencias de los españoles, adormecidas y aborregadas en muchos casos, y encender en sus corazones la llama del inconfomismo, del compromiso político, de la militancia activa y de la crítica constructiva, en resumen: LA GRAN ESPERANZA.

Este será el título del programa que, ya este próximo sábado día 7 y el resto de los sábados que quedan hasta el verano, se podrá escuchar en el 918 AM del dial o en www.radiointer.com entre las 18,00 y las 19,30 horas de la tarde.

A partir de ahora los falangistas tendremos una tribuna pública donde exponer nuestros puntos de vista, nuestras opiniones y nuestra doctrina. Soluciones creativas e ilusionantes para un modelo caduco de Estado como el que padecemos, la monarquía parlamentaria, y para un sistema podrido, injusto y represor como lo es el actual sistema demoliberal partitocrático.

En adelante, quien quiera, al menos cada sábado, podrá escuchar, firme y rotunda, LA GRAN ESPERANZA, la voz de la Falange.

1.2.09

Renovarse o morir

Renovarse por dentro. Levantarse de nuevo. Alcanzar objetivos y pretender metas. Trazarse un camino. Preparar proyectos. Articular planes y caminar recto.
Ensanchar las miras. Limpiar la mirada. Perdonar agravios. Perdonarse uno. Comenzar sin pena. Avanzar sin odio. Construir con ganas. Trabajar sin miedos.
Escuchar al otro. Respetar al uno. Defender lo justo. Defender lo nuestro.
Apoyar al pobre. Proteger al débil. Amparar al triste. Encauzar las fuerzas.
Levantar criterios. Encuadrar recursos. Evitar insidias. Ignorar dobleces.
Postergar traiciones. Desechar rumores. Darlo y darse todo. Servir a una causa. Y luchar por ella.
Sin olvido innoble. Sin nostalgia torpe. Sin hipocresías, sin abatimientos. Y sin cobardías ni excentricidades. Exponer razones frente a los insultos. Y sentar las bases. Sentar a las bases y debatir dentro. En su firme cauce. Orden y concierto. Aunar voluntades y sumar esfuerzos.
Todo lo tenemos si tenemos eso. Pan, Justicia y Patria. En ese orden nuevo. Sin complejos vanos. Y sin extridencias. Sin camuflajes pero sin disfraces. Sin vacuo engreimiento. Pero sin descanso. Renovarlo todo. Adaptar mensajes. Adecuar las formas. Siempre renovarse. Y cual novedad, y para variar, ante la reacción...LA REVOLUCIÓN.