29.10.08

El compromiso como homenaje

Ayer tuve oportunidad de vivir una jornada inovidable, al mismo tiempo que, probablemente, irrepetible: la conmemoración del 75 aniversario de la fundación, de hecho, de Falange Española por José Antonio Primo de Rivera.

En un cálido y recogido teatro de la calle Barquillo de Madrid, el Infanta Isabel, se celebró un acto pleno de sobriedad. Un acto que tuvo la peculiaridad de concitar a todas las familias falagistas en activo, y muchos de los camaradas que se encuentran ya en la reserva.

El acto no era en realidad público, pues no se realizó ni propaganda ni publicidad, y la organización corría de la mano de personas de filiación joseantoniana, pero sin adscripción a partido político alguno. Más de 600 personas abarrotaban el recinto. No existían pretensiones políticas sino, sencillamente, poéticas. Quizá la unica forma de conseguir reunirnos a todos con un mismo fin.

Tras una exposición nítida y rotunda de carácter histórico y profundamente racional, clásica, por cuenta del historiador Arnaud Imatz que analizó el contenido argumental y esencial del nacional-sindicalismo, vino otra, abiertamente poética, de contenido espiritual y místico, de carácter romántico, que nos fue magistralmente expuesta por el abogado y poeta Fernando Anaya.

El contenido del acto se centró después en la lectura del discurso pronunciado por José Antonio en el Teatro de la Comedia el 29 de Octubre de 1933. La puesta en escena, la interpretación más que lectura, la declamación sería realizada por los periodistas Alfredo Amestoy y Eduardo García Serrano. Sus voces consiguieron trasportarnos a los presentes al mismísmo y determinante momento fundacional.

Una ovación cerrada, un aplauso sentido y un Cara al Sol vibrante y emotivo puso fin a una jornada a la que ningún auténtico falangista hubiera faltado deliberadamente. Mi más sincera y cordial enhorabuena a cuantos organizaron y participaron en este fraternal homenaje.

27.10.08

Discurso en Vitoria el 25 de Octubre de 2008

Bienvenidos camaradas y amigos, militantes de la falange y simpatizantes patriotas, compatriotas y españoles todos de bien.
Quiero dar también la bienvenida a todo ese maravilloso grupo de nuestros simpatizantes vascos ¡¡y vascas!! que hoy no se han acostado, que hoy habrán estado emborrachándose toda la noche y fumando porros a placer en sus jornadas de kale borroka. Que, desde luego, tampoco se habrán lavado, porque no lo hacen nunca, y que forma parte de ese público inconmensurable y nunca bien ponderado que nos sigue a todas partes, que no puede vivir sin nosotros y que, como ya le he dicho en anteriores ocasiones, representan a nuestro mejor público.
Esa caterva de borrokas de pelo morado, color malva y coleta de rata que ha realizado convocatorias, frente a esta nuestra, en la plaza de la Virgen Blanca, quizá porque les traiciona el subconsciente y faltos y ayunos de mujeres limpias y puras, añoran ambos conceptos, las vírgenes y las blancas.
Pero tampoco quiero olvidarme hoy de saludar a otro grupo de seguidores nuestros que han convocado su concentración a escasos metros también de esta nuestra: los del gobierno tripartito y de Aralar, la derecha rancia, burguesa, capitalista, explotadora y meapilas de los nacionalistas del PNV y sus adláteres.
Ellos en realidad suponen la causa principal de nuestra convocatoria, que no es otra que mostrar nuestro mayor rechazo al referéndum secesionista que el traidor Ibarreche anunció a bombo y platillo, durante los últimos años, que iba a convocar precisamente para hoy… pero para el que le han faltado los redaños y las agallas necesarias para llevarlo a cabo.
¡¡¡¡¡No nos sorprende nada!!!!!
Estos nacionalistas de hoy son fieles herederos de lo que ellos mismos, y nadie más, por supuesto, denominan “gudaris vascos”.
“Gudaris” llaman a aquélla banda de cobardes interesados que estuvieron a un lado de la guerra civil, o a su contrario, en función de quién iba ganándola en cada momento dado.
Los mismos fieles herederos de los que hoy día dicen estar llevando a cabo una “lucha armada” y una “guerra de liberación” contra el invasor español cuando su lucha se reduce a disparar contra las nucas de hombre y mujeres desarmados, desprevenidos y por la espalda sin asumir el más mínimo riesgo ni permitir el más mínimo atisbo de defensa por parte de sus víctimas.
Una “guerra de liberación” que consiste en preparar cientos de kilos de explosivos que colocan en centros comerciales y en aparcamientos públicos y que hacen estallar a muchos cientos de metros con un mando electrónico, sin asumir tampoco el más mínimo riesgo.
¡Sabedlo bien!, gudaris… de pastel, ratas de cloaca, no es guerra, no puede serlo nunca, aquélla en la que sólo vosotros disparáis camuflados en el anonimato y disimulados entre la población contra personas desarmadas, desprevenidas y, en muchas ocasiones, indefensos civiles, hombres, mujeres y niños. Y las otras veces contra militares y policías que son atacados a traición y sin tener posibilidad alguna de respuesta.
En una guerra, sucios y cobardes castrados “gudaris” vascongados, se enfrentan al menos dos bandos. Ambos saben reconocer a su enemigo. Ambos asumen las leyes de la guerra y luchan por una idea que creen justa. Ambos arriesgan la vida y se la juegan en cada acto y por ello esas guerras pueden hasta estar revestidas bajo el manto del honor y la dignidad.
Lo vuestro, separatistas cobardes, no es guerra, sino asesinatos en serie de rata despreciable y cobarde. Eso es lo que sois: gudaris del tiro en la nuca, del oportunismo político y de la cerrazón histórica. Dementes histriónicos, seguidores del retrasado mental de Sabino Arana y sus secuaces. Malditos, sin redaños para asumir un enfrentamiento cara a cara. Basura sin escrúpulos que ni creéis en nada ni nada os justifica. Vascongados, que no vascos, pues vascongado quiere decir, sobre todo, conquistados y sometidos, sí, sometidos, por los verdaderos vascos, los vascones, cuyos ancestros residían en Navarra.
Ellos proceden de los vascos, vosotros de los vasconizados. Ellos proceden de un pueblo que supo ser reino, el de Navarra, vosotros de várdulos, caristios y autrigones, incapaces por vosotros mismos, desde hace milenios, de hacer nada en común ni siquiera con los de la aldea de enfrente o la de al lado. Incapaces siquiera de hablar una lengua común con la que entenderos. Por eso os inventáis ese engendro estéril e improvisado que es el Batúa.
Por eso odiáis tanto al resto de los españoles porque, sobre todo y fundamentalmente, os odiáis a vosotros mismos, porque estáis llenos de rencor inducido, de impotencia y de castración, mental y física.
Odiáis todo lo que no es “puro ni vasco”, pero los primeros que no lo son sois vosotros, ni puros ni vascos, la mayoría sois maquetos advenedizos y más papistas que el Papa para haceros perdonar vuestro apellido castellano. Y, por lo tanto, los más rencorosos separatistas y traidores a España.
Olvidáis que los vascos únicamente fuisteis grandes a partir de un momento histórico, sólo cuando las tres provincias vascas, por separado y sin armonización alguna, entrasteis a formar parte de Castilla, por voluntad propia, pidiendo árnica y refugio frente a los sanchos de Navarra
Cuando los almirantes vascos unieron sus destinos a los del resto de España y descubrieron y conquistaron el Nuevo Mundo consiguiendo con ello realizar empresas de alcance universal.
Vosotros habéis sido grandes cuando, bajo Castilla, y luego España, unisteis vuestros destinos al destino de todo el pueblo español en su conjunto, al de la nación española, formasteis parte inseparable de España y gozasteis, junto con toda ella, de su nombre y de su gloria eternas.
Vuestro destino y el del resto de la nación española llegaron a estar tan irrevocablemente unidos en lo más trascendente, en las misiones más altas de la Historia, que hasta nuestra lengua universal , que es la vuestra, el castellano elevado a la categoría de español por derecho propio, tuvo como origen al latín hablado por los monjes vascos en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Esa es la verdadera Historia. Y nosotros sí que tenemos memoria.
Por eso vosotros nunca podréis ser ninguna otra cosa honrada, digna y gloriosa más que españoles, por derecho propio también, y dejar de formar parte de España es tan absurdo como reivindicar la separación, en cada hombre, del alma de su propio cuerpo.
Vosotros sois España, no de España, no propiedad de España, sois la misma España, os duela os moleste u os afrente. Sois parte tan inseparable de ella que cada vez que tratáis de insultarla o denostarla… os insultáis a vosotros mismos.
Injuriáis lo más noble, honrado y legítimo de vuestros antepasados y vuestra Historia. Es más, vosotros carecéis de Historia propia si no es con España, por España y para España.
Y por eso nosotros os queremos, y os visitamos, y charlamos con vosotros y venimos hoy sábado a pasar con vosotros estas inolvidables jornadas de reflexión y de exaltación patriótica española; por que os queremos precisamente por lo que sois: ¡¡¡Españoles!!!
Vuestra actitud separatista de serviles borregos de la derecha carca y recalcitrante del PNV os convierte en sumisos mamporreros del poder que, más tarde o más temprano, os aniquilará, porque ni Roma, ni Madrid, ni España pagan, ni han pagado nunca, a los traidores separatistas como vosotros.
Hoy mismo, a escasos metros de esta plaza tienen lugar dos tipos de actos encarnados en los mismos perros con distintos collares.
Unos dicen manifestarse contra los otros, pero les hacen el juego. Y los otros reclaman el referéndum del castrado farolero Ibarreche, el que no ha tenido valor de convocar finalmente, después de haber estado amenazando con él durante años. Y todos, desde luego, se manifiestan contra nosotros. No sabéis el orgullo que nos supone que nos hayáis reconocido como vuestros enemigos.
Porque los enemigos de España son y serán siempre nuestros enemigos.
Parece que la fecha del 25 de octubre motiva especialmente al lehendakari.
Él mismo, ya fue proclamado candidato a lehendakari para los comicios vascos un 25 de octubre de 1998 en los que su partido volvió a repetir el triunfo electoral…aunque necesitó el apoyo de EH para obtener la mayoría parlamentaria. ¿Os dais cuenta? Se manifiestan en lugares distintos y aparentan discrepancias y diferencias pero cada vez que lo necesitan se aparean entre ellos y se practican los más desagradables y ordinarios tocamientos.
Los batasunos como consumados mamporreros de los batasotros. Todos son la misma basura.
No es de extrañar sabiendo como sabemos todos, cuál ha sido la trayectoria del PNV en general y la de Ibarreche en particular. Como todos los grandes luchadores por la “democracia” y por la libertad, suponemos que goza de un gran bagaje político y por ello de un gran carisma. Sería deducible que si Vascongadas hubiera sido una nación, alguna vez, sometida por España, al menos en las mentes de algún enano mental, su lucha contra la opresión debería de contar con muchos años de antigüedad.
Pero la antigüedad de la que hablamos se reduce a aprovechar el río revuelto de nuestra guerra civil para actuar de manera artera proclamando el inexistente y falaz país vasco.
Mienten y tergiversan la Historia cuando nos hablan de su nación vasca, de Euskalerría que jamás existió, ni en la mente confusa y enferma del anormal de Sabino Arana.
Las guerras carlistas que se atribuyen como parte de la lucha por la independencia vasca no fueron tales, fueron enfrentamientos por apoyar a una o a otra monarquía, ambas para dirigir los destinos de España entera. Es más, el episodio de las guerras carlistas posiblemente sea el más digno y reivindicable de todo el funesto y repugnante siglo XIX español y europeo.
Sus dignos y verdaderos herederos, estos sí que lo son de verdad, son los que se alistaron sin dudarlo en nuestra guerra civil, junto al bando nacional, junto al bando de los que luchaban por defender lo mejor de su tradición y de su Historia frente a quienes querían sembrar la discordia y el separatismo derrumbando lo más sagrado y digno de nuestro pasado.
Y esas provincias fueron precisamente la de Navarra, fiel heredera de los vascones, y esta de Vitoria, emblema hoy de las más altas instituciones de la mentira y la opresión independentista.
El presidente del gobierno vasco suele decir a menudo que si alguien da su palabra debe cumplirla puesto que de modo contrario nadie volverá a creer en sus compromisos…pero el no la cumple en absoluto, solo lanza uno y otro órdago al estado sin atreverse a ninguna confrontación directa y clara. Y yo me pregunto, ¿¿¿dónde estaba Ibarreche durante la última etapa del franquismo??? ¿¿¿dónde estaba siquiera, como todos estos bravos gudaris, cuando murió franco??
Estaba estudiando y trabajando en la administración, resolviendo su personal y particular futuro y gozando de los medios que a Vascongadas y a todo el conjunto de la nación española le proporcionó el “dictador” contra el que todos ellos, gudaris del tiro en la nuca, dicen haber estado luchando siempre.
Claro está que estudiar, estudiar, debió de hacerlo bastante poco toda vez que está licenciado por la misma universidad que le ha regalado a la rata inmunda De Juana Chaos varios títulos y carreras sin haber realizado jamás un examen de conocimientos.
¡Menudos jetas han resultado ser estos gudaris…!
Ahora están muy contrariados todos, los de la derecha carca y recalcitrante del PNV y los de la izquierda sucia, pestilente y cochambrosa de Etabatasuna, por lo que llaman esta provocación nuestra, de La Falange, al venir a esta tierra castellana y española a reivindicar precisamente su españolidad.
En unos momentos, ¡exclaman enfervorizados!, donde el juez corrupto, megalómano y enfermo mental Garzón, amparado en la bastarda ley de des-memoria histérica, quiere condenar y perseguir y denostar a toda esa generación de héroes, y de mártires, capaces de entregarlo todo al servicio del bien común y de la libertad: la generación de nuestros abuelos y nuestros bisabuelos.
Aunque ello tenga que conseguirlo reabriendo viejas heridas del pasado y recreando fosas comunes …pero sólo las de un lado, sólo las de un bando, condenando, por tanto, a media España por crímenes contra la humanidad pues así, según dice, no prescriben nunca.
La última de sus estelares intervenciones es un auto en el que pretende condenar a todos los cargos del franquismo –incluyendo por supuesto a Franco- por crímenes contra la humanidad.
Y no sólo eso, ha mandado identificar a todos los altos cargos de la Falange en la fecha del alzamiento nacional para asegurarse de que están bien muertos o de que son perseguidos y encarcelados.
Pues bien, desde esta tribuna en el corazón de la Vasconia, siempre española, la única con entidad real e histórica, afirmo que no vamos a permitir ni a tolerar el linchamiento público de nuestros máximos referentes políticos e ideológicos y le aseguro a Garzón y a los enemigos de España que nos estáis escuchando, que su represión y su persecución sistemática de cuanto representa lo más sagrado y puro de nuestro pasado ni nos va amilanar ni nos va a cerrar la boca.
Si los falangistas hemos de tomar de nuevo la determinación de sacrificarlo todo en la defensa de la unidad, grandeza y libertad de nuestra patria y de nuestro pueblo español y su cultura, no nos temblará el pulso para hacerlo de nuevo.
Que lo sepa garzón, el chico de los recados postergado por el Psoe y que lo sepan también los que se creen gudaris… del tiro en la nuca y la traición.
Junto a nosotros, en la vanguardia y en la defensa de la identidad, soberanía, integridad, unida y libertad española, caminará siempre quien quiera.
Pero quien quiera caminar por la tortuosa y pérfida senda de la traición y el separatismo antiespañol nos encontrará siempre delante, siempre enfrente.
Porque de frente, y no por la espalda, es como siempre hemos actuado los falangistas.
¡¡¡¡La unidad de España ni se vota ni se negocia!!!
Ya lo sabéis.
¡Viva Vasconia española!
¡Arriba España!!!


Ricardo Sáenz de Ynestrillas
Secretario Nacional de Acción Política de La Falange

24.10.08

LA UNIDAD DE ESPAÑA, NI SE VOTA NI SE NEGOCIA

LA FALANGE (FE) ha convocado un Acto Político en la ciudad de Vitoria, el próximo sábado día 25 de Octubre, con el lema "LA UNIDAD DE ESPAÑA, NI SE VOTA NI SE NEGOCIA".
Dicho Acto Político, que fue en un primer momento prohibido por el Gobierno Vasco, finalmente ha sido autorizado por el Tribunal Superior del País Vasco, y se realizará en la Plaza de la Provincia de Vitoria, a partir de las 13 horas.
En el mismo tomarán la palabra el Secretario Nacional de Acción Política de LA FALANGE (FE), Ricardo Sáenz de Ynestrillas y el Jefe Nacional, Manuel Andrino Lobo. La fecha elegida no es casual, y coincide con el día en que los nacional-separatistas del PNV había planeado celebrar su famoso "referéndum" sobre la independencia de Vascongadas del resto de España.

23.10.08

Me declaro competente (por Martín S. de Ynestrillas)

Esto de pasarse 15 días por esos mundos de Dios tiene sus ventajas – no cabe duda – pero también sus inconvenientes. Entre las ventajas está la nada despreciable oportunidad de mirar más allá del ombligo propio, de comparar cómo son las cosas en otros lugares, en otras culturas, bajo otros credos y con éstas o aquellas formas de gobernarse. Cómo discurre la vida en países de cultura musulmana o hinduista; cómo se genera riqueza o pobreza en tales o cuales lugares y cómo la corrupción – esta sí, internacional, globalizada, estándar – traspasa todo credo para instalarse siempre en los mismos mecanismos de poder y ejercitarse siempre sobre los menos favorecidos. Sirve para ver cómo algunos pueblos, aún en tales circunstancias, son capaces de sonreír continuamente, de mostrar su cara amable y de compartir con el visitante algunos de sus momentos espontáneos más hermosos: sus canciones, sus bailoteos, sus desgarrados y vetustos instrumentos musicales dejando discurrir, por entre los minutos de descanso de una tripulación, sus notas melodiosas mejor o peor interpretadas.

Entre los inconvenientes –menores, comparados con las ventajas – está el hecho de que se te acumula el trabajo a tu regreso, que no te da el tiempo para ponerte al día y que lo cotidiano, además, acude a martirizarte cuando aún no has logrado resolver lo atrasado. Por ello, llevaba yo días dándole vueltas a un asunto que mereció mi más severa reflexión, pero que aún no había podido escribir. Pero como estos asuntos no prescriben y sobre todo, se perpetúan cada día, merced a la canallesca acción de quienes los protagonizan, me puedo permitir el lujo de estar un año desconectado y seguir de actualidad al regreso. Es lo que tiene esa cucaracha con puñetas que, según parece, cursó la carrera de derecho y logró después una oposición, aunque no por ello haya practicado jamás la Justicia. Da igual el tiempo que dejes transcurrir que ahí está él para proporcionarte motivos para vomitarle encima sin sentimiento de culpa alguno.

Me refiero a esa sabandija con voz de pito que se oculta bajo una toga para, por una lado, lograr el protagonismo propio de las estrellas de Hollywood pero sin rodaje, por otro, ocultar sus manifiestas incompetencias profesionales que a cualquier otro costarían la pérdida de la carrera, cuando no el procesamiento y condena por prevaricación – continuada además – y finalmente, en tercer lugar, tratar de forrarse indecentemente impartiendo y dictando conferencias de todo tipo, clase y condición, previa campaña de difusión de sus “heroicos actos”, a través de la escandalizada opinión pública y sus medios de difusión.
Me refiero a ese escarabajo con mangas ribeteadas de blanco, que acaba de decidir ciscarse en mis muertos y acusarlos de criminales contra la humanidad.
Si, sí, a mis muertos. Resulta que mi abuelo Alfredo – como tantos otros, por otro lado – era un joven y prometedor Perito Agrónomo que en los primeros años de la siniestra República se dejó cautivar hasta el tuétano por Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo. Se alistó a las JONS en la primerísima hora y desde allí a la Falange de José Antonio, con el cual, según mi propio abuelo contaba, tuvo el privilegio de compartir persecución y celda en los años previos al Alzamiento. Tanto, que la anécdota que nos refería siempre era que afilió a su recién nacido hijo Ricardo – mi padre – a la Falange, en una de aquellas celdas. No sé si es cierta, pero desde luego es verosímil y en todo caso, acorde con los tiempos y los caracteres de ambos.
Incluido por tanto en las vanguardias falangistas, fue nombrado enlace con el norte de España – Asturias, para más señas – para explorar las posibilidades y predisposición de los falangistas de allí, ante un más que inminente Alzamiento. Tan inminente era, que le sorprendió en aquellas tierras con su mujer y mi padre – de un año de edad – en lo que enseguida fue Zona Roja – que no republicana, que esas lo eran las dos merced al abandono de la cobarde casa de los Borbones unos años antes – y por tanto, en territorio enemigo. Decidió entonces alistarse a la FAI, pedir destino en el frente y en la primera patrulla, pasarse con su compañero a la Zona Nacional, a la que llegaría pronto en Burgos. Tras las distintas vicisitudes propias de estas situaciones, aún tuvo tiempo de combatir en prácticamente todos los frentes hasta el final de la guerra, en la que se fue dejando pedacitos de pierna, ojo, brazo etc. Zaragoza, Ebro, Brunete, Belchite, Madrid y tantos otros lugares míticos y heroicos tuvieron como combatiente voluntario a Alfredo Ynestrillas que acabaría la guerra como Comandante de Caballería y Caballero Mutilado de Guerra.
En los primeros meses, además, se había tenido que dejar en Zona Roja a mi abuela y a mi padre, que finalmente lograron también pasarse, y al resto de su familia en Madrid, donde su padre – el primer Ricardo Ynestrillas - sería asesinado en las tapias del cementerio de Aravaca, y trasladado después a las fosas de Paracuellos del Jarama – por orden del asesino Santiago Carrillo - hasta su definitivo descanso en el Valle de los Caídos, en tanto que la turba capitaneada por grajos como el del que hablo, no decidan derribar el santuario y esparcir sus restos por el Valle de Cuelgamuros.
Es uno de esos miles de casos de hombres y mujeres de fe, de honor, de principios y de convicciones, con el valor suficiente para llevarlos a término o dejarse la piel en el intento, que protagonizaron el glorioso Alzamiento Nacional. Otros, voluntarios siempre, se dejaron la vida en el Cuartel de la Montaña, en el Alcázar de Toledo, en el Santuario de Santa María de la Cabeza, en Oviedo, en los barcos prisión, en la Sierra del Guadarrama y el Alto de los Leones de Castilla, en miles de cunetas, de altares, de conventos, de frentes, de sitios o de checas.
Todos convencidos de pelear por su fe y contra la barbarie, compartieran o no un único ideal político, que de hecho la historia demostró que de único no tuvo nada. Pelearon por cambiar, por sobrevivir, por acabar con la injusticia, por la revolución, por la fe cristiana, hasta por determinados modelos de República y por determinados modelos de restauración monárquica.
De todo hubo y todos ganaron una guerra que luego algunos creyeron haber perdido hasta que la víbora de negro les ha venido a explicar lo que es perder una guerra de verdad, aunque sea 70 años después de terminada.
Y ahora llega ese repugnante personaje, ese excremento del socialismo militante y resentido y declara que esos hombres y mujeres, voluntarios y por tanto cómplices y partícipes, fueron, en realidad, criminales y genocidas.
Poco importa que, el muy animal, se salte a la torera la Historia, los principios básicos de Justicia, las distintas legislaciones, incluida la presente y que prevarique de forma manifiesta cada vez que respira. Poco importa que invente e impute situaciones y delitos que fueron además construidos – por cierto igual de vergonzantemente que ahora pretende la sabandija negra – concluida la segunda guerra mundial mediante la ley del vencedor.
Poco importa la sangre derramada de mi abuelo, de los abuelos de todos los españoles que con mayor o menor éxito hemos llegado hasta hoy, dejando que grandísimos asesinos como Santiago Carrillo se encamen impunemente con él, con tal de cerrar un capítulo de la historia que fue muy doloroso. Él se ha declarado competente para llamar genocida a mis abuelos y tratar de juzgaros por ello; para ciscarse en mis muertos.
Pues bien, letrina con patas y voz desafinada, yo me declaro tan competente como tú, para ciscarme en los tuyos, en tu estirpe y en tu mismísima calavera - el día en que, afortunadamente para la humanidad, Dios decida que dejes de contaminar el mundo con tu presencia - tanto como tú te declaras competente para hacerlo con los míos.
Pero a diferencia de lo que tú haces, yo no necesito asegurarme que están muertos. Tú sí, porque eres incapaz de juzgar a un solo vivo sin que se te escape entre los dedos por incompetente. Tu sí, porque quieres estar seguro de que ninguno de ellos pueda removerse en la tumba, siquiera por un temblor de tierra, y a ti te tengan que ir a buscar al fondo de cualquier alcantarilla cubierto de excrementos hasta los ojos.
Yo no lo necesito. Yo puedo esperar a que me proceses o a que tus escoltas me persigan por los comercios del barrio para pedirme la filiación, mientras gritas como una mesosoprano que tú haces lo que te da la gana. Puedo hacerlo porque para eso sólo hace falta valor y convicciones; justo lo que tú no tienes. ¡Ay, perdón! He dicho que podrías procesarme por esto y no es verdad. En esto, como en todo lo demás eres incompetente, aunque siempre encontrarás algún amiguete de partido, oculto bajo alguna de esas togas impregnadas del polvo del camino, dispuesto a hacerlo por ti. Es lo que hacen los cobardes.

22.10.08

Conferencia del pasado 17 de octubre en Zaragoza

Quiero saludar y dar la bienvenida a todos los amigos, camaradas y simpatizantes que os habéis interesado en venir a compartir esta tarde conmigo, atendiendo a la convocatoria que de forma personal y directa a todos se os ha hecho.
Quiero también, antes de empezar, transmitir mi agradecimiento a cuantas personas, a título individual se han comprometido en este acto y lo ha organizado. En especial a Sergio quien, desde que coincidimos el año pasado en la Librería Europa, ha mostrado verdadero interés en lograr llevar a cabo este íntimo acto.
Quiero destacar, antes que nada, que no es mi estilo, nunca lo ha sido, disfrazar o camuflar mi nombre bajo ninguna sutileza. En realidad siempre he preferido arrostrar los riesgos que mi mensaje o mi presencia provoque antes que esconder las intenciones como en la catacumba más inhóspita de la clandestinidad.
En cualquier caso HOY YO SOY AQUÍ un invitado y las cuestiones organizativas escapan a mi control tanto como forzosamente tienen que escapar a mi responsabilidad.
Por otra parte he de realizar una matización al tema de esta conferencia. Se os ha convocado de forma directísima y personalísima con el pretexto de la presentación, ahora en Zaragoza, de mi autobiografía política. Pues bien, tal como se os ha convocado esto no es sino “un pretexto”, una excusa para poder reunirme con vosotros y compartir unos minutos de nuestro tiempo hablando sobre las cuestiones políticas que, si estáis hoy aquí, sin duda nos preocupan a todos.
Cuando Sergio me preguntó sobre el tema a exponer en este acto le contesté textualmente: “Me parece correcto todo salvo el tema de la conferencia toda vez que no es razonable hacer un acto de presentación de mi autobiografía política en un momento en que se ha dejado ya de editar hasta agotamiento de existencias. Habría que buscar un tema de exposición sociopolítica, algo así como "Nadar contra corriente: La libertad de escoger".
Pero como no quiero defraudar expectativas haré una breve presentación de mi autobiografía política cuyos ejemplares, de anteriores ediciones, he traído conmigo por si a alguno os interesa quedárosla.
Lleva como sabéis, el título de Ynestrillas, crónica de un hombre libre. El título no es casualidad. Aunque recoge mi trayectoria política principal desde mi primera militancia política hasta el año 1998, aproximadamente, y este período incluye la friolera de 9 años de mi estancia en prisión, es decir de teórica privación de libertad, he de decir que, en realidad, el tiempo que en el pasado permanecí en la cárcel ha supuesto parte de los períodos en que más libre me he sentido personalmente.
A menudo tendemos a confundir la libertad real con la libertad deambulatoria. Ésta es únicamente la que permite dirigir tus pasos en la dirección previamente elegida.
Pero a menudo también, si no realizamos un verdadero esfuerzo por SER LIBRES, solemos ser esclavos de nuestra propia dinámica de vida: de nuestro trabajo, de nuestras ocupaciones, de nuestras aficiones, de nuestros compromisos…
SER LIBRE para mí supone tener tiempo para pensar y reflexionar y meditar y elegir, para formarte una opinión sobre las cosas que realmente te importan porque realmente afectan a nuestra propia existencia y a la existencia de todos cuantos nos rodean, principalmente, y por proximidad, nuestros compatriotas.
Y aquí, tras esta introducción en la que he mencionado el cómo y el porqué de mi autobiografía política, podemos fácilmente engarzar con el que quisiera que fuera, en realidad, el titulo de esta puesta en común con todos vosotros:
“Nadar contra corriente: La libertad de escoger"
Es frecuente escuchar cómo los partidarios de este sistema demoliberal, de esta partitocracia basada fundamentalmente en la mentira nos dicen:

“Tú dirás lo que quieras sobre este sistema pero en realidad se trata de un sistema que no es perfecto, nada lo es -nos siguen diciendo- pero es el que más respeta las libertades públicas y los derechos humanos, el sistema en el que cada uno puede decir lo que quiera y expresarse libremente”.
Nos lo dicen y se lo creen. El que estemos hoy aquí de la forma en que estamos y con las artimañas que los organizadores han tenido que emplear, sin publicidad alguna de este acto, es buena prueba de cuanto digo.
La cárcel es donde únicamente me reconocía el derecho a decir lo que pienso, según una conversación que allí mantuve con un “maestro”, claro está, más rojo que las amapolas. Y no sin consecuencias. Hasta expresarte en prisión te sale terriblemente caro en el sistema partitocrático “de las libertades”.
Esta es la libertad que os prometen y nos conceden los actuales paladines de la democracia.
Decía Rosa Luxemburgo que "La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente".
Que la libertad real que permite el sistema sólo se pone de manifiesto cuando te mueves de la posición a la que el sistema te condena, que es entonces cuando se pone en evidencia que tú libertad solo era tal hasta que te has alejado lo suficiente de tu sitio como para notar la tensión de la cadena que a todos nos colocan en el cuello.
Es la misma libertad que tiene un perro con una cadena de tres metros. Mientras no se desplace de su sitio, no percibirá que está preso.
Y esto es lo que ocurre con el sistema que nos venden como democrático y respetuoso de los derechos humanos:
Es verdad que la gran mayoría de nuestros conocidos y conciudadanos vive libremente bajo esta partitocracia y bajo la dictadura de las mayorías. Pero es verdad porque no se toman siquiera el esfuerzo que supone pensar por sí mismos, analizar en profundidad las cuestiones esenciales de nuestra convivencia y, en general, las premisas fundamentales de lo que debe ser la política.
Ellos “pasan” de política, nos dicen, pero no es cierto, nadie puede “pasar” de política porque la política bien entendida no es la actividad de tal o cual partido político sino el estudio de las relaciones de cada hombre, de cada ser humano, con el entorno, urbano o rural en el que viva. Y a todos nos afecta esto porque todos vivimos en una casa…o aspiramos a hacerlo en algún momento.
Todos necesitamos de un trabajo con que ganarnos la vida y antes de una preparación para la vida laboral. A todos nos afecta el grado de bienestar o de libertad que poseamos para llevar a cabo nuestra existencia y, amigos, todo esto constituye la política.
La política no es, para nosotros, no debe ser, una profesión, ni una distracción ni una afición. no es un club de amigos….o desde luego no debe serlo.
Quienes entendemos la política como un servicio a los demás, como el motivo para reclamar libertad e imponer justicia sabemos que nadie debe, en puridad, pasar de política, porque al hacerlo estamos desatendiendo nuestro compromiso con las Causas de La Verdad, el Bien y la Justicia.
Porque entendemos que el ser humano no debe reducirse a pasar de una forma inadvertida y anodina por un mundo, sin problemas ni dificultades, eludiendo responsabilidades y disfrutando de una existencia a la que fuimos incapaces de aportarle nada.
Todo lo que hemos recibido al nacer lo hemos recibido en depósito. Nuestro suelo, nuestra cultura, nuestra lengua, nuestra identidad, nuestras raíces, nuestro Derecho y nuestros derechos, costaron tremendamente caro a nuestros antecesores, a las generaciones que nos precedieron, muchas de ellas regaron con su sangre cada logro, cada avance, cada conquista, por ello no tenemos derecho a disfrutar de sus logros si somos incapaces, no solo de perpetuarlos como tales, sino de acrecentarlos, de asegurarlos, de incrementarlos.
Es verdad que es más cómoda para todos la ley del mínimo esfuerzo; la máxima burguesa por antonomasia: “Vive de tus padres hasta que puedas vivir de tu hijos y mientras tanto vive de tu mujer”.
Nos venden hasta la saciedad la idea de que es mejor no pensar, no decidir, no cuestionar Nada y al final terminamos todos como un rebaño de mansos borregos que aceptamos cualquier cosa con tal de no asumir complicaciones.
La realidad es que cuando actuamos de esa forma burguesa y cobarde lo más normal es que atravesemos dificultades de todos modos, porque nadie se habrá comprometido por resolver lo que ni nosotros siquiera nos planteamos resolver.
Lo peor de todo es que cuando las dificultades llegan nos las tendremos merecidas porque hemos sido incapaces de mover un solo dedo si no ha sido para garantizar nuestra estabilidad, nuestra comodidad y nuestra tranquilidad…pero ¿¿qué hay de la Verdad, qué hay de la Justicia, qué hay de la Libertad??.
La verdad, la Justicia y la libertad no se suplican sino que se conquistan.
El subproducto de la sociedad demoliberal, burguesa, hedonista y cobarde es el ser humano que nos rodea:
Incapaz de comprometerse con nada ni por nadie. Incapaz de sacrificarse por nada ni por nadie que no sea la propia riqueza, comodidad y bienestar personales.
Pero después siempre estamos preparados para levantar la voz y quejarnos cuando, por ejemplo, nos explotan en el trabajo, o ni siquiera conseguimos uno.
Cuando, por ejemplo, el banco nos saquea con las hipotecas sobre nuestras casas o no nos da el crédito que necesitamos para subsistir.
O cuando nos atracan por la calle o violan, secuestran o asesinan a algún familiar nuestro o a alguien que nos toque muy de cerca.
O cuando por ejemplo, otro país u otra cultura, nos invada, militar o socialmente, ante nuestra debilidad y nuestra pasividad, como está ocurriendo ya con el fenómeno de la inmigración masiva y descontrolada y toda nuestra cultura, toda nuestra civilización sea arrasada, nuestra religión perseguida, nuestra institución familiar desmantelada y nuestra lengua postergada y nosotros, los hombres y mujeres, españoles, cristianos, heterosexuales, seamos mirados como bichos raros y como seres arcaicos, como extranjeros en nuestro propia nación. Que tengamos al final que pedir perdón por existir y solicitar permiso para respirar.
Hemos llegado hasta el punto de pasar de impedir la opresión sobre el débil, sea del color que sea, y esto es algo que yo soy el primero en defender, a tener que avergonzarnos de nuestro color o idioma, o de que a los hombres nos sigan gustando las mujeres y a las mujeres los hombres.
Hemos pasado a que lo políticamente correcto sea arrepentirse y avergonzarse de no ser moro, indio, sudamericano o maricón. De no ser pacifista y antimilitarista. De no ser musulmán o por el contrario de ser español, estar orgulloso de serlo y querer hablar nuestro común idioma, el castellano que es el que tiene internacionalmente la categoría universal del español.
Frente a todo esto NOS ALZAMOS quienes nos negamos a ser mansos y sumisos borregos a merced de los tiranos y opresores que reniegan de nuestra Historia, nuestra cultura o nuestra forma de ser.
NOS ALZAMOS HOY intelectualmente, y lo haremos mañana, enérgicamente, militarmente, si las circunstancias nos lo exigen y, os lo puedo asegurar, las circunstancias YA NOS LO EXIGEN.
Nos lo exigen ahora las circunstancias a nosotros como hace 72 años se lo exigió el deber, y el honor, y la virtud, y el compromiso con nuestra tierra y nuestro pueblo, y nuestra patria, a la generación de nuestros abuelos y nuestros bisabuelos.
Esa generación de héroes, y de mártires, capaces de entregarlo todo al servicio del Bien común y de la libertad. Esa generación que canallas como el juez Garzón quieren condenar y perseguir y denostar, reabriendo viejas heridas del pasado y recreando fosas comunes …pero sólo las de un lado, sólo las de un bando condenando por tanto a media España por crímenes contra la humanidad pues, según dice, no prescriben nunca.
Y yo me pregunto ¿Qué parte de la expresión “guerra civil” no ha quedado clara al corrupto juez estrella Garzón?
¿Cómo puede ser que con la que está cayendo, con la cantidad de problemas reales que tenemos -de vivienda, de desempleo, de precariedad y de riesgos laborales, de inseguridad ciudadana, de terrorismo, de separatismo, de asesinatos de niños en el seno materno-, cómo puede ser que mientras se trata de “liberalizar” el asesinato del abuelo cuando moleste, de permitir la invasión musulmana sobre nuestra propia identidad, de perseguir el uso del español, de conculcar las más elementales normas de convivencia y de educación y de enseñanza, cómo puede ser, me pregunto, que mientras se desmorona la economía mundial y en España el separatismo antiespañol continúa matando españoles por el mero hecho de serlo, un anormal como Garzón esté cobrando de la administración del Estado, que pagamos todos, por tergiversar la Historia y perpetuar por siempre el enfrentamiento atroz entre españoles, entre hermanos, entre compatriotas, sencillamente para saciar su ego y su vanidad?
La última de sus estelares intervenciones, tan sólo de ayer, es un auto en el que pretende condenar a todos los cargos del franquismo –incluyendo por supuesto a Franco- por crímenes contra la humanidad.
Y no sólo eso, ha mandado identificar a todos los altos cargos de la Falange en la fecha del alzamiento nacional para asegurarse de que están bien muertos o de que son perseguidos y encarcelados.
Pues bien, desde mi actual posición como Secretario nacional de acción política de la Falange afirmo que no vamos a permitir ni a tolerar el linchamiento público de nuestros máximos referentes políticos e ideológicos y le aseguro a Garzón que su represión y su persecución sistemática de cuanto representa lo más sagrado y puro de nuestro pasado ni nos va amilanar ni nos va a tapar la boca.
Si los falangistas hemos de tomar de nuevo la determinación de sacrificarlo todo en la defensa de la unidad, grandeza y libertad de nuestra patria y de nuestro pueblo español y su cultura, no nos temblará el pulso para hacerlo de nuevo.
Cuantas veces sea preciso. De la forma que sea necesario.
Porque como hombres libres mantenemos incólume e impoluta, inasequible al desaliento, nuestra capacidad para elegir, para decidir, para pensar, esencialmente cuando es contra corriente que es cuando los falangistas mejor nos encontramos.
Que sigan los demás con sus festines….
Muchas gracias.
Ricardo Sáenz de Ynestrillas

16.10.08

¿Nacionalizar la banca?

Parece que la derecha liberal se ha subido al barco de la "nacionalización de la banca". Eso es lo que dicen sus miembros, y lo que se creen muchos otros. Los mismos que -de hecho, en un comentario al artículo anterior a éste- piensan que tal reivindicación, la de la nacionalización de la banca, del crédito e incluso de los grandes servicios públicos forma parte de, ¿cómo dicen?, esos "viejos enunciados del marxismo que se daban por superados en el sistema capitalista liberal y globalizado que tan perfecto nos querían vender". Tremendo error de bulto.
La diferencia entre el explotador sistema capitalista y el aberrante sistema marxista ES NULA: En los dos casos los excedentes de riqueza, la propiedad de los medios de la producción están en manos de unos pocos. De los menos a costa y sobre los más. En un caso, el primero, en manos de los capitalistas privados. Opresores del pueblo trabajador que construyen su fortuna sobre el esfuerzo de los más desfavorecidos. En el segundo caso, el del comunismo, se trata de capitalismo de Estado: opresores del pueblo trabajador que construyen su fortuna sobre el esfuerzo de los más desfavorecidos. No es que el Estado administre los bienes nacionalizados para beneficio del pueblo -léase Rumasa en España- y disfrute común. NO. Es que los representantes del Estado se lo quedan para vivir como un borbón a costa del sacrificio y del esfuerzo de las grandes masas de trabajadores desposeídos de la más elemental propiedad privada.

Algunos, hace muchos años que nos desmarcamos de ambas e idénticas injustas situaciones. RECHAZAMOS EL CAPITALSIMO EN CUALQUIERA DE SUS VARIANTES. No queremos ni el capitalismo privado ni el de Estado. Queremos obreros y agricultores propietarios de los medios de producción y ello a través de sindicatos únicos y verticales organizados por ramas de la producción, de arriba a bajo en cuanto a responsabilidad y de abajo a arriba en cuanto a representación.

Mienten los liberales que ahora nos hablan de socializar la banca entre la población del mundo. Sólo pretenden socializar la deuda. Hacerla un poco de todos al tiempo que sigue acaparando todo el beneficio que, dicho sea de paso, en el sector de la banca y los grandes servicios públicos NO TIENE NI RAZÓN DE SER.

En realidad este es un buen momento. Ojalá la banca se desplome de tal modo que los gobiernos decidan intervenir nacionalizándola. Pero de verdad. No a costa de robarle al pueblo los beneficios que genera su dinero y cargarle después el marrón de repartir las pérdidas. Sino a costa de librar para siempre a los ciudadanos de la lacra usurera y feroz de los banqueros, convirtiéndo sus servicios en un verdadero servicio público, gratis para los trabajadores y cuyos beneficios redunden en la reinversión en el tejido laboral y las infraestructuras sociales.
En esta propuesta reside lo más suculento y novedoso de la doctrina nacional sindicalista que desde hace décadas me honro en defender: La tierra y la empresa para quienes la trabajan. Nacionalización de la banca ya.

15.10.08

Diario de una Bandera

Cuando partí hacia casi las antípodas de España lo hice como primera experiencia, submarina y deambulatoria. Mis escasas inmersiones habían sido aquí en España, país de donde llevaba muchos años sin poder moverme, ni de Madrid, sin solicitar permiso -¡Que te den, Madrugador de Vigilancia!-. No me consideraba aún parte de del todo de esa peculiar categoría de personas "que se dedican" al buceo deportivo. Ahora tampoco. No ya -como era antes- por falta de conocimientos y experiencia, que también, sino por la frecuencia escasa con la que me planteo realizar esta nueva afición: quizá un par de veces al año, como mucho.
En cuanto a los conocimientos y la experiencia he adquirido muchos y muy variados:
He constatado el valor del compañero cuando no sirven las palabras, sino los hechos.
He notado la paz de un mundo armónico donde reinan el equilibrio y la belleza. He navegado contra feroz corriente, sin perder la calma, a 25 metros bajo el agua. He luchado contra ella sin olvidar por ello a quien consideré que "me necesitaba" aportándole al menos mi compañía en los momentos más duros, bajo tremenda presión, como él hizo conmigo siempre, en la vida terrestre.
He contemplado mil formas de vida submarina, enorme como una manta impresionante de 3 metros de envergadura, o diminuta como un delicado caballito pigmeo, único en el mundo.
He comprobado la paupérrima existencia de los hombres sometidos a la tiranía del Islam o a la de las monarquías hereditarias de déspotas multimillonarios. La apabullante belleza de lo exótico, con su rico y vibrante colorido, que suele camuflar una existencia sumisa y sometida. Al menos bajo el agua uno aprende que cuantos más llamativos son los colores más peligroso y mortal es quien los porta.
He vuelto a comprobar -esto no cambia- como un "madero" de la zona extorsionaba a nuestro conductor impunemente, quien se veía obligado a astillarle 50.000 rupias bajo la documentación.
He admirado cómo lo nacional se engrandece cuando se está lejos de España. Y cómo su bandera, la rojigualda con el escudo de los Reyes Católicos, identificaba, único, a un navío con bandera indonesia.
Más de 30 inmersiones ya me avalan. De noche, contra corriente y bajo el frío -incluso he sufrido alta fiebre en alta mar-. Entre azules, con algún que otro tono rojo aunque en la mejor sintonía. Junto a peces que, sin complejos, vestían azul mahón con delicioso orgullo. Pero nadaban juntos y lo hacían en un mismo sentido. Claro está, compartían objetivos y proyectos, si no no vale la pena.
Salí a caminar por la cintura cósmica del sur y me traje una profunda e inolvidable imagen: mi vieja bandera ondeando en el mástil del palo mayor de un barco. No tengo arreglo.
Por eso éste no puede ser sino el Diario de una Bandera. La Bandera. Francamente.