26.9.08

Carnet de demócrata español

No hay nada mejor, en los tiempos que corren, que presumir de demócrata y progresista. De tolerante y de solidario. Sin serlo, naturalmente. En esto reside el colmo de la hipócrita demagogia de fariseo advenedizo.
España es el país de los cínicos. No en vano en el país de los ciegos el tuerto es el Gay. Muerto Franco empezaron a aparecer por todas partes "demócratas de toda la vida" que, además, se ufanaban de haber "estado siempre contra el franquismo". Lo paradójico y común de todas estas personas es que la gran mayoría había hecho su fortuna, y su nombre, y su proyección en, durante y por el franquismo. Pero ni aun demostrándolo -léase, por ejemplo, Ana Belén y Victor Manuel- a nadie parece importar un pimiento el hecho cierto de tamaño embuste.
Es tremendo que en España no quede nadie para hablar con justeza de los forjadores de nuestros mejores destinos. Con sus virtudes y sus defectos. Aquí todo el mundo se declara abiertamente "antifascista", "antifranquista" y "demócrata", muy "demócrata" aunque la mayoría de las veces ignoren que significa un concepto y otro.
En otros países occidentales y civilizados existen detractores y defensores de los personajes políticos públicos pasados. Vamos, lo normal. Pero en España casualmente TODOS eran antifranquistas militantes. Hasta buena parte de los que se arrogan la máxima pureza del falangismo por aquéllo de huir de los tópicos. Que está bien (Franco nunca dijo ser falangista) si no fuera porque se tiende a caer en el tópico de signo contario: mola más decirse socialdemócrata y progresista, que es más aceptable, que asumir con valor lo bueno de las ideologías de corte fascista de los años treinta.
Eso sí, Franco se murió de viejo y de asco. A pesar del cuantiosísimo movimiento de "resistencia activa" antifranquista.
En Italia, sin ir más lejos, el futbolista Christian Abbiati , de 31 años, ha afirmado, sin tapujos, no tener complejos en expresar sus opiniones políticas, vinculadas a la ideología proclamada por Benito Mussolini en la Italia de la primera mitad del siglo pasado (1922-1943). Abbiati se suma a la lista de futbolistas italianos que han expresado en público su admiración por las ideas fascistas. Paolo di Canio, futbolista del Lazio, "escandalizó al público al hacer el saludo fascista al celebrar un gol en el Estadio Olímpico de Roma. Y, recientemente, el jugador de la Roma Alberto Aquilani reconoció que posee en su casa una foto de Benito Mussolini", recoge El Mundo en su versión digital de hoy.
Es lo que tiene ser demócrata: no importa simpatizar con el canalla asesino de Santiago Carrillo o reirle las gracias al criminal castrado en serie De Juana Chaos; simpatizar con Fidel Castro o hacerlo con Hugo Chávez. Definirse como comunista o saludar puño en alto. Al fin y al cabo todo ello es parte de la "grandeza de la democracia".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Comunistas.. que decir de estos asesinos...

Anónimo dijo...

cuanta razon tienes,la gente confunde en muchas ocasiones el significado de sus ideas,pero eso es lo de menos para ellos.con tal de ir en la misma direccion que el resto del rebaña ya se creen que van bien.Grande Ynestrillas.Arriba España.

AITOR BURGOS dijo...
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