26.4.08

¿Justicia social en España?

Hace algunas semanas intercambiaba impresiones políticas con una persona muy allegada, camarada y amigo de toda la vida. El tiempo, su entorno social y sus relaciones laborales; las campañas gubernamentales -con uno u otro gobierno- su propio nivel de vida, ganado a pulso, y sus relaciones mercantiles han hecho que, incluso en alguien tan observador y con los pies tan en la tierra, haya calado el mensaje de que "España va bien" económicamente -como dijo el impresentable de Aznar y como sostiene, una vez tras otra, el memo de Zapatero calificando la actual crisis económica de "desaceleración"-.
La decía yo a mi querido interlocutor que en España, en-este-país, existe una población considerada como pobre de más 8 millones de personas según los informes de Cáritas. La consideración de pobre es la de aquéllas personas que se ven obligadas a subsistir con menos de 500 euros al mes. El dato, con ligeras matizaciones, está más que confirmado.
Proseguía yo, que la mitad de la población era lo que se ha dado en llamar mileuristas, es decir, aquéllos ciudadanos que no llegan a los 1100 euros mensuales. Equivoqué este dato, ciertamente, pues el porcentaje real es el de casi el 60% de españoles.
Como un 20% de españoles está entre los cuasimileuristas, es decir, aquéllos que han de subsistir con unos ingresos mensuales que se sitúan entre los 513 euros y los 1026 euros.
Considerando que somos unos 44 millones de españoles, entre mileuristas, cuasimileuristas y pobres sumamos aproximadamente 29 millones de españoles.
Los otros quince millones son los que se reparten entre quienes cobran dos mil euros al mes, los tres mil, los seis mil o los trepecientos mil.
"Distintos especialistas consultados por El País apuntan a factores como el aumento de puestos en los sectores menos remunerados, más mano de obra dispuesta a trabajar por menos dinero, conformismo juvenil... Y no es que en Madrid la situación esté peor que en el resto de España. Aquí el sueldo medio roza los 2.000 euros, 200 más que en Cataluña donde el número de aspirantes a mileurista es similar al de Madrid. O 500 euros más que en Andalucía, donde uno de cada dos trabajadores cobra por debajo de 1.000 euros. La diferencia es que el dinero no cunde lo mismo en todas partes. Madrid es la comunidad autónoma más cara. Siete de cada diez familias no ahorra ni un euro, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La media española se sitúa en seis de cada 10 (60%)." (elpais.com)
Y ahora, visto lo visto y contrastados los datos, ¿es anticuada la idea de realizar una revolución social que redistribuya la riqueza; que permita que los trabajadores puedan acceder a los beneficios de las empresas que hacen florecer con su esfuerzo; y tras la cual los agricultores accedan a la propiedad de la tierra que trabajan? ¿Es descabellado nacionalizar la banca y los grandes servicos públicos? ¿Eliminar intermediarios superfluos y la concurrencia exagerada de cientos de empresas para los mismos productos?¿Nacionalizar la tierra y el agua?¿Eliminar buena parte de toda esa caterva de parasitos funcionariales que no hacen sino incrementar de una manera exorbitante el gasto público?
Desde mi punto de vista tales transformaciones, tal revolución social, no sólo no es anticuada sino que se impone como justa, necesaria y urgente.