20.4.08

Eufemismos demoliberales

1. "Pasar un líquido de un recipiente/lugar a otro" se llama transvasar. Así, la aprobación del Decreto-Ley que regula la conducción de agua de excedentes de regadíos del Delta del Ebro desde Tarragona a la localidad barcelonesa de Abrera ES UN TRASVASE.
Otra cosa es que tal trasvase -o mejor, transvase- sea justo y necesario. Por ello es intolerable que unos y otros jueguen con las necesidades vitales de los españoles con exclusivo ánimo recaudatorio de votos. Zapatero afirmó rotundo que mientras él fuera presidente jamás habría trasvase del Ebro con el fin de arrancar un puñado de votos a quienes habitan sus comarcas. Y, como ocurre siempre tras las elecciones, mintió. Y mintió sin sentido de Estado pues por la mera aplicación de los principios de solidaridad y subsidiariedad entre regiones tal cesión de aguas, de uso y patrimonio público, es decir, que no son propiedad de ningún ciudadano, debe estar al servicio del bien común.
Claro está que, de la misma forma, deberían haber estado tales aguas al servicio de los ciudadanos necesitados cuando estos lo son en Murcia, Comunidad Valenciana y Almería.
2. Desaceleración o recesión de la economía son distintas palabras para expresar un mismo concepto: La actual crisis económica.
Por ello cuando el flamante gobierno "aprobó un paquete inicial de medidas fiscales y económicas, con un costo de 18.000 millones de euros en los próximos dos años, para hacer frente a la desaceleración de la economía" se está tratando de poner freno a una irremediable crisis económica. Crisis, sí, crííííísis. Sin ambages.
3. La interrupción voluntaria del embarazo se llama asesinato de los niños aún en el seno materno. Así, cuando el PP y el PSOE nos hablan de los supuestos legales del aborto se están refiriendo a la posibilidad legal de matar niños cuando venga bien.
4. Establecer cauces para el consenso y el entendimiento entre ETA y el Estado español se llama proceso de negociación, y por lo tanto rendición, ante los intereses etarras toda vez que se "negocian" prebendas a cambio de una conducta omisiva, es decir, dejar de asesinar.
5. Los matrimonios gays no son otra cosa que una pareja de maricones viviendo juntos, unión contranatura a la que se le ha reconocido efectos jurídicos. Como si lo hicieran entre un hombre y una gallina. Pues cada uno es muy libre de zumbarse a quien desee, si es que a éste, o ésta, le gusta pero, hombre, de ahí a proveer esas relaciones de efectos jurídicos como los de la natural pareja de hombre y mujer, media un abismo.
Igual que un funcionario de prisiones es un carcelero y diferir pagos es dejarte un pufo de no te menees.
Y lo demás es un burdo ejercicio de hipocresía demoliberal y funambulismo dialéctico.