3.5.07

¡Obletivo cumplido en Guadalajara!

El pasado 1º de Mayo tuve el honor y el placer de acudir, junto a mi sindicato -el TNS (Trabajadores Nacional Sindicalistas)-, a la ciudad de Guadalajara a celebrara el Día del Trabajo.
En una jornada de reivindicaciones sociales revolucionarias, frente a las de los sindicatos esquiroles vendidos al gobierno de turno, pude constatar que éstos, concitando cuantas paltaformas mediaticas se puedan desear; con un millón de afiliados cada uno -según dicen ellos mismos- con más de 100.000 delegados sindicales "liberados", esto es, cobrando por la cara, y con todas las subvenciones habidas y por haber, sólo triplicaron en número, si no lo doblaron, el que nosotros conseguimos reunir. Ya me gustaría que, también, SÓLO nos duplicasen o triplicasen en medios.
En consecuencia, lo que para los afiliados al TNS fue una jornada memorable, a la par que digna, fue, para los sindicatos chaperos de clase, de clase D, por despreciables y vendidos al gobierno y a la patronal, un espantoso ridículo.
A continuación reproduzco el mensaje que transmití en el transcurso de la Comida de Hermandad que sucedió al acto de la mañana, en la cual presenté mi libro que está a punto de sacar la Cuarta Edición, con una nueva Introducción y Prólogo de Ramón Tejero.
DISCURSO EN GUADALAJARA EL DÍA 1 DE MAYO (Presentación del libro).

Existen hombres y mujeres que están siempre del lado de los opresores. Personas que brindan a diario su apoyo a los que dominan, a los que les ofrecen una mejor posición, un puesto mejor remunerado, una posibilidad de medrar, de enriquecerse, de mejorar su estatus, su situación económica o de alcanzar mayores riquezas, mayor poder o mayor estabilidad, para sí y para los suyos.

Son las personas que toman el ejemplo de los poderosos de cada época o de los vencedores en cada contienda, sin preguntarse quién o quiénes tenían razón, quiénes defendían la Justicia, quienes mostraron mayor Voluntad o quiénes jamás serán olvidados porque supieron luchar, supieron morir, supieron matar al servicio de las Causas más nobles y justas por las que se pueda combatir, y esto, al margen de si alcanzaron la VICTORIA o de si con su testimonio sembraron una semilla que, aunque pasen los siglos, seguirá germinando en las mentes, el espíritu y la VOLUNTAD de otros hombres, pocos o muchos, eso da igual, capaces igualmente de recoger el testigo y de ofrendar su estabilidad, su integridad, su LIBERTAD o su VIDA por esas causas que hacen de un hombre un HÉROE y que diferencian a los guerreros de los cobardes aborregados del sistema imperante.

Muy por el contrario mi adhesión está siempre del lado de los oprimidos.

Son aquéllos Héroes, del lado de los oprimidos, los que dan sentido a una vida, y por extensión a todo un pueblo; los que con su ejemplo contribuyeron a forjar las naciones y quiénes con su vida, y después, CON SU MUERTE, nos dieron sobrados argumentos para que, las nuestras, no sean un paseo anodino por un mundo, una nación, un pueblo, al que no supimos aportarle nada, del que sólo extrajimos lo que nos daba mayor comodidad y bienestar y cuyo destino, no sólo nos fue ajeno por nuestro egoísmo y cobardía, sino que, a nuestros hijos, a nuestros nietos, a los hijos y nietos de todos los españoles que nos son coetáneos, les dejamos la miserable huella de una nación podrida, de una Patria inexistente y de una sociedad carcomida y corrompida por los vicios, la falta de virtudes, los contravalores más repulsivos y en definitiva, la decadencia más exorbitante, aberrante y deprimente.

Para quienes tenemos mi edad, es decir quienes estamos por nuestra quinta década de vida, podemos decir que heredamos una Patria que sangraba por todas sus heridas y que nos tocó vivir una época miserable de TRAICIONES, de deslealtades, de cambios de chaqueta, de perjurio sobre las antiguas promesas y los más sagrados juramentos que un hombre puede realizar, los efectuados, por el propio HONOR, para salvaguardar la UNIDAD de la PATRIA, la FE de nuestro pueblo, la Justicia Social, nuestra soberanía, nuestra independencia, nuestra integridad territorial y nuestra identidad.

FUERON LOS TIEMPOS ABYECTOS DE LOS PRIMEROS AÑOS DE LA TRANSICIÓN en los que, como la crónica de una muerte anunciada, se nos mostraba la cruda realidad de que la Patria en la que nacieron nuestros padres, se educaron y crecieron, se formaron y mamaron los principios y valores que les hizo ser mejores hombres, mejores españoles, mejores padres y mejores personas, se acababa PARA SIEMPRE y, salvo honrosas excepciones en las que parte de esa generación se jugó la cárcel y pagó con su sangre el intento de que esto no ocurriera, esa generación de nuestros padres participó –por activa o por pasiva- en la más monumental estafa y la más repugnante y alevosa traición que cabe imaginar a una nación y a un pueblo.

Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla, dicen, y el mismo Churchill dijo a los que combatían en el bando de los aliados, como su nación, “entre la guerra y el deshonor elegisteis el deshonor, pues ahora, tendréis también la guerra”.

A menudo nos encontramos que, entre quienes se dicen nuestros afines, expresan sus opiniones dando lecciones de todo y a todos asegurando que tenemos que conseguir la “unidad de todos los patriotas” y que, conseguida ésta, deberemos lograr entrar democráticamente en el Parlamento y de esa manera influir en las decisiones de gobierno y cambiar España.

Me gustaría que esas personas me explicasen de una vez y para siempre, QUÉ ES LO QUE HAY QUE UNIR, A QUIÉNES DEBEMOS UNIFICAR, QUIÉNES SON A LOS QUE DEFINEN COMO “PATRIOTAS” Y CUÁNDO, EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, NINGUNA DECISIÓN IMPORTANTE, TRASCENDENTE EN LE DEVENIR DE UNA NACIÓN, SE HA LOGRADO POR LA INFAME DICTADURA DE LAS MAYORÍAS.

¿No será que los defensores de esas teorías son más bien los defensores de su propia COBARDÍA Y DE SU INCAPACIDAD PARA MOSTRAR UN COMPROMISO MILITANTE QUE LES PUEDA LLEVAR A LA CÁRCEL O AL CEMENTERIO?.

¿Cuál es la condición para formar parte de esa HIPOTÉTICA COALICIÓN DE PATRIOTAS? ¿Su ideario, su estrategia, su programa político, los emblemas que sea capaz de exhibir en su solapa?.

YO SOY PARTIDARIO, SÍ, de que los iguales DEBEMOS COMBATIR JUNTOS, pero cuando digo iguales me refiero, NO A LOS QUE DICEN PROFESAR UNA DOCTRINA QUE GENERALMENTE DESCONOCEN o que, si se han tomado alguna vez la molestia de leer a sus fundadores, la desmienten con sus actitudes cobardes y con sus juegos de estrategas aficionados a la política de salón, o a la que se practica detrás de un ordenador al amparo del anonimato que garantiza un falso nombre, un apodo o un nick.

La mas sagrada y sabia de las doctrinas, en boca de un traidor, de un chivato, de un confidente, de un pederasta o de un proxeneta, CARECE DE CUALQUIER VALOR.

La mejor de las intenciones EN BOCA DE QUIENES se AVERGÜENZAN DE SU PASADO, esconden nuestros símbolos, camuflan nuestra identidad y se mimetizan dentro del sistema que dicen combatir, NO ES SINO LA BASURA ENEMIGA DE LA PEOR ESPECIE CON LA QUE PODAMOS ENCONTRARNOS EN NUESTRA LUCHA.

Entonces, a la hora de establecer LA VOLUNTAD DE UNIFICAR, ¿no es más honesto, real y viable, hacerlo con quiénes,

PRIMERO, tienen como objetivos políticos los mismos que nosotros; creen en una misma forma de Estado;

Y SEGUNDO, Y MUCHO MÁS IMPORTANTE, TIENEN UNA MISMA FORMA DE SER Y SU CONDUCTA Y COMPORTAMIENTO, su BAGAJE POLÍTICO Y DE COMBATIENTE ESTÁ MÁS QUE ACREDITADO Y CONTRASTADO POR MUCHOS SACRIFICIOS Y MUCHOS SUFRIMIENTOS POR LA PATRIA?.

¿Qué nos importa los enemigos que digan combatir, alguno o muchos, si a diario constatamos que son incapaces de combatir absolutamente nada?.

¿Qué nos importa su ideario si comprobamos, por los hechos, que quienes lo enarbolan, CARECEN DEL MÁS MÍNIMO COMPROMISO POLÍTICO Y que CARECEN asimismo DE LAS AGALLAS NECESARIAS PARA LLEVAR A CABO NINGUNA DE SUS PROPUESTAS SI EN ESE COMBATE, se pone en juego su comodidad, su estabilidad, su trabajo o su libertad?. No digamos ya si se trata de su vida.

Entonces, habremos de concluir que PARA UNIFICAR ALGO, no basta la ideología que se diga defender; ni el objetivo que se diga perseguir, lo VERDADERAMENTE IMPORTANTE ES LA PASTA DE LA QUE ESTÁ HECHA EL INDIVIDUO CON EL QUE ESTAMOS TRATANDO. La forma de ser, su compromiso comprobado, sus redaños, su valentía, su valor o la firmeza de sus convicciones.

Cualquiera puede legalizar un partido político. Cualquiera puede defender, con la palabra, tales o cuales planteamientos más o menos tradicionales, o más o menos revolucionarios, pero para saber si merece la pena un individuo, un militante, un soldado o un guerrero, LO IMPORTANTE ES SABER SI GOZA DE LA VOLUNTAD NECESARIA PARA LLEVARLOS A CABO Y HASTA DÓNDE LLEGA SU COMPROMISO VITAL A LA HORA DE REALIZARLOS.

Si analizáis cuanto he dicho concluiréis conmigo que POCO O NADA QUEDA POR UNIFICAR.

Muy al contrario, la gran mayoría de quienes se dicen patriotas, HACE MUCHO TIEMPO QUE CRUZARON LA DELGADA LÍNEA, a veces no tan delgada, que separa a los afines de quienes no sólo son ya nuestros enemigos, SINO QUE, GENERALMENTE, LOS PEORES DE NUESTROS ENEMIGOS.

El enemigo que se identifica como tal, lo ves venir, lo tienes delante, se te sitúa enfrente y puede llegar a ser HASTA UN DIGNO ENEMIGO.

Pero quienes enarbolando idénticas banderas a las nuestras, o exhibiendo parecidas o iguales intenciones frente al sistema, después nos traicionan, nos venden o se venden ellos mismos, primero, habrán echado sobre lo más sagrado de nuestro ideario unas cuantas paletadas más de basura; por su contacto con nosotros cuando nos difamen, gozarán de cierta credibilidad entre la gente, y cuando nos vendan o nos apuñalen por la espalda, JAMÁS LOS VEREMOS VENIR PORQUE PENSÁBAMOS, INGENUAMENTE, QUE ESTABAN A NUESTRO LADO, Y EN NUESTRO MISMO BANDO.

ASÍ QUE YO, al contrario de lo que se dice habitualmente por ahí, no digo, NUESTRO ENEMIGO ESTÁ ENFRENTE Y NO AL LADO, EN LAS FORMACIONES PATRIOTAS Y LAS QUE SE MUESTRAN AFINES.

YO DIGO: Quien no está con nosotros, ESTÁ CONTRA NOSOTROS; NUESTRO ENEMIGO ESTÁ FUNDAMENTALMENTE ENTRE ESE DIFUSO GRUPO DE QUIENES SE DICEN AFINES Y DESPUÉS, NO SÓLO NO LO DEMUESTRAN, SINO QUE VIERTEN SOBRE NOSOTROS TODA CLASE DE INJURIAS, DE CALUMNIAS Y DE DIFAMACIONES.

Y TAMBIÉN DIGO: HASTA QUE NO HAYAMOS ACABADO CON ESTE ENEMIGO, EL QUE TENEMOS EN NUESTRA CASA, QUE MÁS que un hogar PARECE UNA CASA DE PUTAS, JAMÁS CONSEGUIREMOS NI LA POSIBILIDAD NI EL RESPETO NECESARIO PARA ENFRENTARNOS CON EL ENEMIGO DE ENFRENTE, es decir, el que está perfecta e históricamente identificado.

¿Quién ha sido nuestro peor enemigo durante casi cuatro décadas, el de enfrente, el identificado que ha seguido avanzando y triunfando sobre las cenizas de nuestra patria, o el de detrás, o el de al lado QUE HA IMPOSIBILITADO, QUE HA IMPEDIDO, CON SUS INSIDIAS, SUS RENCILLAS, SUS PUÑALADAS TRAPERAS Y SUS TRAICIONES, EL MÁS MÍNIMO DE NUESTRO AVANCES; QUIEN NOS HA CONDENADO A LA MARGINALIDAD Y A LA ATOMIZACIÓN; QUIEN NOS HA DIVIDIDO CON SUS ESCISIONES SISTEMÁTICAS Y, DIRÍA MÁS, HASTA PROFESIONALES, Y QUIEN NOS HA LLEVADO A MENUDO A MUCHOS DE NOSOTROS A LA CÁRCEL, Y HA CONTRIBUIDO CON SUS DIFAMACIONES A NUESTRO DESCRÉDITO?

Hasta que no nos convenzamos de esta realidad cualquier intento de lucha será vano.

Hasta que no tengamos la certeza de que cualquier papa natas recién llegado desde antes de ayer a la política no puede erigirse, por la gracia de un dios, en líder de todos los patriotas.

Y hasta que no adquiramos el convencimiento de que en esta guerra, guerra, sí, la nuestra, el peor enemigo es el traidor y el cobarde y que nuestras posibilidades, ya no de victoria, sino de lucha y combate sinceros, limpios y honestos, pasan por la eliminación, política desde luego, pero hasta física de nuestros enemigos “afines”, JAMÁS LOGRAREMOS NADA.

Este es el mensaje que hoy os traigo aquí. HASTA QUE NO LIMPIEMOS NUESTRA CASA DE ADVENEDIZOS, DE COBARDES, DE ESCINDIDORES PROFESIONALES, PEDERASTAS, MAFIOSOS Y PROXENETAS, TODO ESTARÁ SIEMPRE PERDIDO.

Después, podremos plantearnos el combate de una forma comprometida, digna y honorable. Y en ese contexto yo apuesto, inflexiblemente por….LA MARCHA SOBRE ROMA.