25.5.07

Letrilla del Rey inútil (por el Comandante Ynestrillas)

Si del miedo no se salva
nadie de quien vive aquí
y nunca se sabe si
va a verse la luz del alba;
si hay un muerto en cada esquina
y en cada portal un caco
y entre secuestro y atraco
se arma la tremolina;
y si no sirve la ley
y sólo impera el terror ...
os compadezco, Señor,
¡qué horrible debe ser Rey!.

Si rompéis el juramento
que solemnemente hicísteis
y a todo un pueblo mentísteis
sin ningún remordimiento;
si para vos fue sencillo
de olvidar, ¡el heredero!,
con la muerte de Carrero
la gratitud al Caudillo;
y si estuche de carey
guarda vuestro deshonor ...
os compadezco, Señor,
¡que horrible debe ser Rey!.

Si asco, repulsa, ni nada
le produjo al soberano
poner su mano en la mano
de Carrillo, ensangrentada;
cuando la misma bandera
que vos jurásteis, ha sido
por manos de un mal nacido
hecha jirones y hoguera;
y cuando la hispana grey
no encuentra amparo ni amor ...
os compadezco, Señor,
¡qué horrible debe ser Rey!.

Yo bien comprendo, a fe mía,
que en Grecia como en España
perder el trono no extraña
ni a vos ni a Doña Sofía.
Pero la Patria es el suelo
de nuestro ilustre solar
y no se puede olvidar
como se olvida un pañuelo;
y si os gobierna un traidor
con su pezuña de buey ...
os compadezco, Señor,
¡qué horrible debe ser Rey!.

Con tan detestables gentes
siempre os quedaréis corto,
autorizando el aborto
o amnistiando delincuentes;
se arranca el Cristo en la escuela,
se mata a un guardia civil,
a un policía o a mil, y vos ...
allí ..., en la Zarzuela.
Risa y coba al populacho,
al vasco y al catalán;
y dáis con artero afán
a la bestia de Camacho
palmadas halagador
en la espalda del jersey ...
os compadezo, Señor,
¡qué horrible debe ser Rey!.

Y cuando España se estrella
rota en doscientos pedazos
y vos, cruzado de brazos,
no intentáis nada por ella;
siempre vacuo, siempre fútil,
habláis mal, leéis peor,
y sois, príncipe, el mayor,
modelo de rey inútil.

Fuérais zar o emperador
califa, káiser o bey ...
os compadezco, Señor,
¡qué horrible debe ser Rey!.

..........................(Madrid, Enero de 1978)