30.5.07

El Rey como referente...¡Qué país!

Asistimos hace unos días a la última bufonada televisiva del Sistema que padecemos. No, no me refiero a las elecciones en este preciso instante, qué también, sino a la "elección", por parte de la ciudadanía, del "español más importante de la Historia".
En realidad, una bufonada lleva a la otra. Es decir, el resultado electoral no es sino la consecuencia de una sociedad que arroja los resultados de la encuesta televisiva. En ella, ustedes ya lo habrán visto, los españoles deciden que el español más importante de la historia -me niego a ponerle mayúsculas- es el mentecato real. Ver para creer.

Hombre, si tomamos semejante resultado como un síntoma, podemos diasgnosticar que vivimos en una sociedad de imbéciles. Porque sólo un país de imbéciles, gobernado por imbéciles, asumido por imbéciles, votado y permitido por imbéciles, puede elegir como referente histórico, político y moral a quien representa la máxima negación de la moralidad, de la política, de la Historia y, aún diría más, de la cordura o de la inteligencia.

Visto lo visto no sorpende lo que está pasando en España ante la mirada, con la inteligencia de una vaca, de nuestro pueblo. España se deshace, se diluye, mientras los partidos políticos se reparten el pastel nacional, entre el chantaje de los separatistas, la sumisión de sus adláteres de la izquierda -socialdemócrata o no- y la complicidad aberrante de una derecha acomplejada y entreguista cuya máxima aspiración es pactar con los asesinos de la esencia nacional, es decir, todos los partidos separatistas de España, y con los de las vidas de decenas de miles de criaturas humanas -no nacidas- que practican la selección a la carta en las clínicas abortistas. Eso sí, preocupadísima por las inquietudes de una aplastante mayoría marginal del uno por 10.000 de la población real nacional: El rosado lobby gay y sus ansias de equipararse a la familia, no tradicional, sino la única que permite la Madre Naturaleza y, claro está, sus "necesidades" de tener hijos.

Pero quienes sí que demuestran estar amedrentádísimos y apaciguados son los miembros de esa llamada izquierda abertzale que, merced a nuestros políticos y, sobre todo, a nuestro pueblo, se permite el lujo de confeccionar vídeos como reclamo para las filas de su banda de asesinos en serie. Desde luego, se podrá acusar de muchas cosas a estas ratas pero nunca de no decir las cosas claras. Y mientras, Su Memestad, sí ése, el referente moral, diciendo que "hablando se entiende la gente" y que hay que negociar maten o no maten... ¡Qué país!, Señor, ¡qué país!.